El ingenio para evadir la ley muestra a veces tácticas sorprendentes que no resultan fáciles de imaginar. Sin embargo estas prácticas fraudulentas están prohibidas por las autoridades y pueden acarrear altas sanciones económicas.
Una de las que conlleva las sanciones más graves es la manipulación de la matrícula, que además puede llevar a problemas judiciales. Esto es lo que ha ocurrido con un conductor que ha modificado la matrícula de su vehículo con una pegatina negra y con otro que ha refinado esta misma técnica.
Hace unas semanas, la Policía Local de Granada interceptó a un conductor que había alterado la placa de su BMW con el objetivo de saltarse las restriciones de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de la ciudad y circular por ella pese a no tener la etiqueta medioambiental necesaria para acceder a este perímetro.
Formato replicado
Tras este suceso, ahora otro conductor de la misma ciudad, ha replicado esta técnica ilegal y la ha mejorado todavía más. Así lo ha informado la policía local desde su cuenta de X en la que han mostrado la matrícula manipulada y han comentado: “Hemos de reconocer que el trabajo fino para manipular matrículas ha subido de nivel con este nuevo #ArtAttacker”.
El conductor en cuestión, con mucha sutileza, se había encargado de convertir la letra ‘J’ de la matrícula provincial en una ‘U’. Ante ello, en el mismo mensaje de X, la policía bromeaba sobre la hipotética provincia a la que se quería referir el propietario del vehículo: “Lo que no nos queda claro es en qué matrícula estaba pensando cuando ideó este plan sin fisuras... ¿Uelva, Uesca o tal vez Uviedo?”. En este caso era fácil de detectar, ya que ninguna provincia española comienza por la letra ‘U’.
La manipulación de la matrícula de un coche, o de cualquier otro vehículo, comporta sanciones importantes. Algunas autoridades como la Policía Nacional ya habían advertido de estas posibles consecuencias hace un tiempo a través de redes sociales.
En concreto se centraban en la broma de tapar las matrículas, ante lo que destacaban: “La broma de ocultar la matrícula te puede salir muy cara. La placa debe ser siempre perfectamente visible”. Esto no es solo por una mera cuestión de estética, es una obligación legal.
Posibles sanciones
Aquellos que ignoren esta norma se pueden enfrentar a dos sanciones distintas: una por manipular u ocultar la matrícula, y otra por cualquier infracción que no pueda ser correctamente registrada por los sistemas de control debido a esta ocultación.
Cualquier defecto en la matrícula, que pueden producirse por desgaste, tipografía incorrecta o elementos que dificulten su lectura, se considera una infracción grave. Para estos casos, la sanción asciende a 200 euros, sin pérdida de puntos, la misma que se aplica a los vehículos que circulan sin matrícula visible o en mal estado.
En el caso de que el conductor vaya un paso más allá y manipule la placa, altere sus caracteres, instale sistemas para ocultarla o utilice una matrícula que no le corresponda, la multa puede dispararse hasta los 6.000 euros, acompañada de la retirada de seis puntos del carnet de conducir. En algunos casos, incluso se contempla la inmovilización del vehículo hasta que se regularice la situación. Por otro lado, si la infracción se traslada a la vía penal, las sanciones pueden ser incluso mayores, llegando a suponer penas de prisión de hasta seis años.