Madrid estrena la nueva ‘tasa de basuras’: cuánto tendrás que pagar según tu barrio y si eres casero o inquilino

Más de 1,7 millones de inmuebles de la capital afrontan el impuesto de residuos, con cuotas que varían desde los 45 euros de media a los 574

José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid.

‘Quien contamina paga’. Siguiendo este principio, los ayuntamientos de más de 5.000 habitantes están obligados a aplicar la nueva Tasa de Gestión de Residuos, conocida como Tasa de Basuras. Está dirigida a costear la recogida, el transporte y el tratamiento de residuos sólidos urbanos que cada ayuntamiento puede implementar según su criterio. También grava los costes de mantenimiento de vertederos y vigilancia posterior a su cierre, campañas de concienciación y comunicación y la gestión de ingresos adicionales, como la venta de materiales reciclados o energía.

Este modelo establece que quienes generan más residuos pagan más, por lo que su objetivo es fomentar prácticas sostenibles como la separación de basura en origen y la reducción de residuos mezclados. Aunque no es obligatorio, la ley lo recomienda.

Entre los modelos aplicados por los municipios para establecer la tasa destacan cuatro. El primero es el básico, que consiste en una cuota única con descuentos por prácticas ecológicas como compostaje o uso de puntos limpios. La segunda modalidad consiste en la tasa básica más una cuota fija según el valor catastral de la vivienda y número de personas censadas, con reducciones por comportamientos ecológicos. El tercer modelo establece en una cuota fija y variable basada en datos estadísticos sobre generación de residuos en distintas áreas del municipio, y el cuarto es el avanzado formado por una cuota fija y variable según el comportamiento individual, utilizando tecnologías como contenedores inteligentes o recogida puerta a puerta.

Read more!

En el cálculo de la tasa, los municipios pueden incluir incentivos como descuentos para viviendas de alquiler vacacional que implementen recogida separada, reducciones por compostaje doméstico o comunitario y beneficios para unidades familiares en riesgo de exclusión social o familias numerosas.

Madrid, una tasa de 141 euros de media

La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha manifestado su preocupación por la falta de armonización en la aplicación de la tasa en el territorio nacional. Los criterios de cálculo varían entre municipios, generando confusión entre los ciudadanos. Por ello, solicitan al Gobierno una regulación más clara.

Madrid ha sido una de las ciudades en que mayor polémica ha levantado la implantación de este impuesto. El consistorio ha iniciado el cobro de la tasa que entró en vigor el 1 de septiembre. En la capital se establece un importe medio de 141 euros anuales por hogar. Su cálculo se basa principalmente en el valor catastral del inmueble y el nivel de reciclaje del barrio, generando dudas entre los ciudadanos sobre la equidad de las cuotas y quién debe finalmente asumirlas, el propietario o el inquilino.

La tasa comenzó a ser notificada de forma individual a los contribuyentes a través de correo electrónico y SMS a partir de septiembre de 2025, con un plazo de dos meses para su abono. Se estima que afectará a más de 1,7 millones de inmuebles. Para 2025, el pago es en cuota única; a partir de 2026 se permitirá la domiciliación bancaria y el fraccionamiento, similar al Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).

Según los cálculos del ayuntamiento capitalino, el recibo medio de la Tasa de Gestión de Residuos asciende a 141 euros anuales para viviendas de uso residencial y para los inmuebles de uso comercial 310 euros de media. Teniendo en cuenta estas cifras, los técnicos de la Agencia Tributaria de Madrid proyectan unos ingresos totales de 296 millones de euros por esta nueva tasa en 2025.

Un barrendero trabaja en una calle de Madrid. REUTERS/Isabel Infantes

Los vecinos de El Plantío, El Viso y Recoletos son los que más pagan

El modelo ha generado una gran disparidad de precios entre las distintas zonas de Madrid, los barrios de mayor valor catastral y mayor generación de residuos asumen las cuotas más altas. Así, los barrios con las tasas más altas son El Plantío, donde se paga de media 574 euros, El Viso, con 457 euros, Recoletos donde se paga de media 430 euros. Mientras los barrios con las tasa más bajas son San Cristóbal, cuyos ciudadanos pagarán de media 45 euros, Pradolongo, con 59 euros y Zofío, con 59 euros.

La ordenanza municipal contempla una serie de reducciones y exenciones para aliviar el impacto del nuevo tributo en determinados colectivos, entre los que se encuentran los beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital (IMV) o de la Renta Mínima de Inserción (RMI) que tienen derecho a una reducción del 100% de la cuota.

También a las familias numerosas se aplicará una reducción de entre el 10% y el 90% de la cuota, en función del número de hijos y el valor catastral de la vivienda. También hay una serie de inmuebles exentos como los garajes y trasteros asociados a una vivienda, solares y edificios en ruina. En tanto que las viviendas vacías y locales sin actividad solo pagarán la tarifa básica por disponibilidad del servicio, previa declaración responsable.

¿Quién paga el impuesto?

El Ayuntamiento de Madrid establece que, por defecto y a efectos fiscales, la Tasa de Gestión de Residuos se reclama formalmente al propietario del inmueble y será él el responsable ante la administración local de la deuda y posibles recargos.

No obstante, el dueño de la vivienda puede legalmente trasladar este coste al inquilino, pero solo si se da la siguiente condición, según la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU): debe aparecer escrito en el contrato de alquiler que los gastos o tasas municipales de residuos serán asumidos por el arrendatario. Además, “esa cláusula debe especificar el importe anual o, al menos, una estimación bastante real del coste. Si no se cumplen estos requisitos, el inquilino no está obligado a asumir el pago”, señala Manuel Hernández García, director y Socio Bufete Vilches Abogados.

Así, para los contratos firmados antes de la entrada en vigor de la ordenanza municipal (septiembre de 2025), si la tasa no estaba contemplada previamente, el arrendador deberá asumirla, ya que la LAU protege los términos de los contratos ya existentes. Esto es, si el contrato actual no lo especifica, el propietario no puede obligar al inquilino a pagar la tasa, es él el responsable final del abono al ayuntamiento.

Read more!

Más Noticias

El corte del AVE dejará a Málaga sin 1.300 millones de euros en Semana Santa, según la Junta: casi el triple de la recaudación de toda Andalucía en las mismas fechas de 2025

El subdelegado del Gobierno, Javier Salas, cuestiona las cifras dadas por el Ejecutivo andaluz y le recuerda que su consejero de Presidencia cifró el año pasado en 500 millones de euros el impacto económico de la Semana Santa en toda Andalucía

Siete de las trece víctimas de feminicidio en lo que va de 2026 superaban los 51 años: “Son la cúspide de una violencia invisibilizada”

Muchas mujeres mayores que sufren violencia de género no denuncia, ya sea porque les resulta difícil reconocer los abusos o por la falta de apoyo en su entorno más cercano, explica la antropológa Mónica Ramos

Un empresario imputado por fraude fiscal y que reside en Dubái ‘custodia’ desde sus depósitos en Gijón parte de las reservas petrolíferas del Estado

Alejandro Hamlyn controla Haxx (antes Hafesa), que tiene seis tanques de combustible en el puerto gijonés que el Estado alquila para guardar 240.000 metros cúbicos de combustible

Elisabeth Iborra, sumiller de carnes: “En España somos muy carnívoros, pero muchos solo saben masticar; no saben qué raza es ni de dónde viene”

Iborra acaba de diplomarse como ‘sommelier’ de carne por la Universidad de Buenos Aires y es la única española con esta formación. En ‘Infobae’ hablamos con ella sobre razas ‘made in Spain’, puntos de cocción y el futuro del consumo cárnico en nuestro país

El descubrimiento de la molécula que fortalece los huesos abre la puerta a una futura terapia contra la osteoporosis

La osteoporosis ocurre cuando la creación de hueso nuevo no logra compensar la pérdida del hueso viejo