Una familia compró una casa en los 90 y ahora al reformarla descubren un sistema pionero de energía renovable: “Creíamos que los tubos de colores eran decoración”

Tras comprar una vivienda hace tres décadas, esta familia ha encontrado al reformarla un innovador sistema de recuperación de energía térmica de 1973, capaz de reducir la factura de calefacción

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Un hombre enciende una alargadera.
(Alberto Ortega - Europa Press)
Un hombre enciende una alargadera. (Alberto Ortega - Europa Press)

Una familia del sur de Francia ha hallado por sorpresa un sistema pionero de energía renovable en su vivienda tras iniciar una reforma. La familia Martin, propietaria de la casa desde la década de 1990, ha vivido durante años junto a un conjunto de tubos de colores que consideraban mera decoración. Sin embargo, estos tubos han resultado ser parte de un sistema avanzado de recuperación de energía térmica instalado en 1973, que aún sigue operativo.

La historia comenzó cuando los Martin, al plantearse la renovación de su antigua vivienda, se encontraron con diferentes elementos ocultos detrás de las paredes del salón. Al desmontar una parte de la estructura, han descubierto que los tubos de colores que emergían del suelo estaban conectados a un complejo mecanismo energético, cuya función original era la de aprovechar el calor del subsuelo para calentar el inmueble durante los meses fríos.

Claire, la hija mayor, ha explicado que la familia siempre pensó que estos tubos eran parte de la decoración propia de las casas de los años setenta. “En casa siempre nos han parecido curiosos, pero nadie sospechaba que tuvieran utilidad”, ha contado. Tras consultar con un experto en energías renovables, han confirmado que el sistema de recuperación de energía había sido una innovación en su época y todavía conserva ventajas para el consumo doméstico actual.

Un sistema de energía adelantado a su tiempo

El consultor energético ha explicado que este sistema utiliza el calor del terreno para calentar el aire o el agua del interior de la vivienda, lo que permite un ahorro energético notable. De acuerdo con la valoración realizada, este mecanismo podría reducir la factura de calefacción de la casa en hasta un 40%. La instalación se encontraba en buen estado de conservación, aunque requerirá ciertos ajustes y una modernización en los componentes para optimizar su funcionamiento.

El descubrimiento ha cambiado los planes iniciales de la familia. Los Martin han decidido restaurar el sistema y adaptarlo con tecnología moderna, en lugar de desmantelarlo. Entre las mejoras que están valorando figuran el aislamiento avanzado, el control de temperatura mediante aplicaciones móviles y la integración con paneles solares fotovoltaicos para aumentar la eficiencia global.

Potencial oculto en casas de los años 60 y 70

La historia de los Martin pone de relieve el potencial oculto en muchas viviendas antiguas. Se estima que numerosos inmuebles construidos entre los años sesenta y setenta pueden albergar instalaciones de energías renovables que han quedado en el olvido. Estas tecnologías, una vez adaptadas a los estándares actuales, pueden contribuir tanto al ahorro económico como a la reducción de emisiones de CO2.

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Consumo de energía. (depositphotos.com)

Las empresas y expertos en energías renovables aconsejan a los propietarios de viviendas antiguas que revisen sus casas antes de realizar reformas de envergadura. Según los especialistas, es posible que en muchas propiedades existan sistemas similares de recuperación de energía térmica instalados hace décadas, que pueden rehabilitarse y aprovecharse con tecnologías actuales.

La familia Martin espera que su experiencia anime a otros propietarios a investigar las instalaciones ocultas en sus viviendas y a apostar por la mejora y conservación de sistemas renovables existentes. Así, además de preservar la historia y las particularidades arquitectónicas del inmueble, pueden sumarse a una transición energética más sostenible sin necesidad de grandes inversiones. Esta revelación demuestra que, en ocasiones, la innovación y la eficiencia no requieren nuevas construcciones, sino saber aprovechar y actualizar lo que ya existe en los hogares.