La batalla salarial de 1.700 investigadores sanitarios contra Ayuso: “No nos reconocen la antigüedad y cobramos 5.000 euros menos”

Los profesionales de las trece fundaciones de investigación vinculadas a hospitales denuncian que la Comunidad de Madrid ha paralizado la negociación de su convenio colectivo y que solo destinará en 2024 unos siete millones para proyectos

Compartir
Compartir articulo
Manifestación de investigadores sanitarios el pasado 10 de abril en el hospital Ramón y Cajal
Manifestación de investigadores sanitarios el pasado 10 de abril en el hospital Ramón y Cajal

Trece hospitales madrileños tienen adscritas trece fundaciones para la investigación biomédica. En ellas trabajan actualmente (datos de enero de 2024) un total de 1.696 profesionales, el 74% mujeres. La que depende del hospital Gregorio Marañón, por ejemplo, acaba de terminar con éxito un tratamiento experimental, único en el mundo, basado en una terapia celular que ayuda a prevenir el rechazo inmunológico en siete bebés trasplantados de corazón, lo que prolonga de forma indefinida la supervivencia del órgano trasplantado y, por tanto, la vida del paciente.

Pero entre investigación e investigación, los 1.700 profesionales vinculados a estas fundaciones han iniciado una oleada de protestas para que la Comunidad de Madrid que preside Isabel Díaz Ayuso se siente a negociar con ellos un nuevo convenio colectivo que consideran desfasado, ya que no reconoce su antigüedad ni la carrera profesional. “Lo único que pedimos es que se cumpla la ley, que regula asimilar salarialmente las categorías profesionales que hay en el Servicio Madrileño de Salud, el Sermas, con las categorías que tenemos en las trece fundaciones biomédicas”, señala Juan Ángel Fresno, responsable de investigación de la Federación de Sanidad de CCOO y trabajador de la fundación vinculada al hospital La Paz.

Te puede interesar: Madrid supera por primera vez el millón de personas en listas de espera para operarse, ver a un especialista o que te hagan una prueba diagnóstica

El artículo que establece esa equiparación salarial es el 85 de la Ley de Investigación Biomédica (LBI), cuya redacción final está recogida en la Ley 17/2022, de 5 de septiembre, por la que se modifica la Ley 14/2011, de 1 de junio, de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación. “Se da la curiosa circunstancia de que la LBI salió adelante con el apoyo del PP en el Congreso de los Diputados, pero aquí en Madrid no se está aplicando de momento”, matiza Fresno. Por esos sus protestas.

Por ejemplo, actualmente el convenio no recoge la figura de profesor investigador, pero sí la de investigador titular. Su salario bruto anual es de 50.666 euros, cuando su asimilado en el personal estatutario del Sermas es el de jefe de sección con una retribución anual de 55.490 euros, 5.000 euros menos. Es solo un ejemplo. Los titulados superiores de las fundaciones están percibiendo entre 27.052 y 32.356 euros, cuando deberían cobrar 38.658 euros. “Las negociaciones no están atascadas, somos positivos y esperemos que lleguen a buen puerto”, señala un portavoz de la consejería de Sanidad.

Ayuso, en una visita reciente al hospital Gregorio Marañon
Ayuso, en una visita reciente al hospital Gregorio Marañon

Los investigadores también critican que la Dirección General de Investigación y Docencia de la Consejería se haya desentendido de las negociaciones y que estas las estén llevando directamente directivos de las fundaciones, que a su vez han delegado la intermediación en un bufete privado de abogados. “En esto no hay nada irregular. Las fundaciones son entes jurídicos propios que tienen esta capacidad”, explican desde Sanidad, que insisten en que “el objetivo es llegar a un acuerdo que satisfaga a todas las partes”.

“Cataluña invierte 10 veces más que Madrid”

CCOO Sanidad denuncia también “el lamentable compromiso de inversión de la Comunidad de Madrid con la investigación sanitaria en la región. Los últimos datos comparativos de los presupuestos con otras comunidades autónomas (2022) colocan a Madrid en el antepenúltimo lugar en inversión de I+D+i, solo por delante de Castilla-La Mancha y la Región de Murcia. La Comunidad de Madrid solo invierte en investigación 32 euros per cápita frente a La Rioja, que destina 386 euros o País Vasco, con 246 euros.

Te puede interesar: Ayuso subirá las tarifas del agua a las 140.500 piscinas de Madrid que derrochen para incentivar la “reducción del consumo de los usuarios menos eficientes”

Las 13 fundaciones de investigación biomédica (FIB) dependientes de los hospitales públicos del Sermas tienen asignada una financiación de poco más de siete millones de euros para el ejercicio 2024, según consta en los Presupuestos Generales de la Comunidad de Madrid. Una cifra que, a juicio de CCOO, es absolutamente insuficiente para mantener una investigación sanitaria de calidad. “Las cifras establecen que Cataluña invierte 10 veces más que Madrid. Si bien es cierto que algunas de estas partidas incluyen centros que no están adscritos únicamente al ámbito sanitario, resulta evidente el retraso que acumula Madrid respecto a las regiones con las que debe compararse. Esta posición lastra la competitividad de las instituciones de investigación de nuestra región y dificulta su desarrollo”, concluye Juan Ángel Fresno.

La Comunidad de Madrid será en 2024 la región de España con menor inversión por habitante en sanidad.

Las 13 fundaciones para la Investigación Biomédica son las del Hospital Gregorio Marañón, Hospital Universitario La Princesa, Hospital Universitario Príncipe de Asturias, Hospital Universitario Ramón y Cajal, Hospital Universitario Puerta de Hierro, Hospital Universitario Doce de Octubre, Hospital Universitario La Paz, Hospital Universitario Clínico San Carlos, Hospital Universitario de Getafe, Hospital Universitario Niño Jesús, Fundación para la Investigación e Innovación Biomédica de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid, Fundación para la Investigación e Innovación Biomédica del Hospital Universitario Infanta Leonor y del Hospital Universitario del Sureste, y Fundación para la Investigación e Innovación Biomédica del Hospital Universitario Infanta Sofía y del Hospital Universitario del Henares,