¿Inocente o culpable? Así fue el caso de O.J. Simpson, que revolucionó la justicia en EEUU

El exjugador de futbol americano, que fue una de las mayores estrellas del deporte en su país, fue declarado inocente de asesinar a su mujer y a un camarero. Pero después, un tribunal civil le consideró culpable. ¿Qué ocurrió en realidad?

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O.J. Simpson, durante su juicio. (Sam Mircovich/Reuters)
O.J. Simpson, durante su juicio. (Sam Mircovich/Reuters)

O.J. Simpson acaba de morir de cáncer a los 76 años, “rodeado de hijos y nietos”, según el comunicado emitido por su familia. El exdeportista ha dejado varios motivos para pasar la historia: fue el jugador más famoso del deporte colegial, se convirtió la primera gran estrella negra en el fútbol americano que gustaba por igual a los blancos, batió el récord anual de yardas conseguidas en una temporada, tuvo una breve carrera de actor con su clímax en Agárralo como puedas... Sin embargo, todos los obituarios destacarán otra cosa por encima de lo demás: el asesinato de su esposa Nicole Brown Simpson y del camarero Ronald Goldman en 1994, por los que Simpson, que tenía un historial de maltrato a su pareja, fue acusado y detenido.

Así comenzó uno de los juicios más mediáticos de la historia de Estados Unidos: cerca de 150 millones de personas en ese país siguieron ese proceso minuto a minuto, con unos 150 testigos presentando sus declaraciones y multitud de programas de televisión analizando cada detalle del caso. El Juicio del Siglo, como fue conocido, se transformó en un espectáculo para las masas, y aunque las pruebas parecían apuntar de manera abrumadora a su culpabilidad, el 3 de octubre de 1995 el jurado lo declaró inocente.

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¿Inocente o culpable?

La decisión causó conmoción. La Fiscalía confiaba en su victoria: en la escena había huellas ensangrentadas de los mismos zapatos que usaba Simpson y manchas de sangre coincidentes con su ADN; el propio exfutbolista trató de fugarse -en una persecución que se vio en directo por televisión y que siguieron más de 90 millones de personas- cuando la policía se dirigió a detenerlo; apareció con heridas en su mano izquierda al día siguiente de las muertes; y la policía encontró un guante de cuero en una de sus casas, y el otro par, ensangrentado, en el lugar del crimen.

Pero la defensa supo darle la vuelta a todas estas aparentes evidencias: afirmó que muchas pruebas habían sido plantadas por un policía con antecedentes racistas; montó un espectáculo en el estrado para tratar de mostrar que el guante de cuero le quedaba pequeño y por tanto no podía ser suyo; y, sobre todo, jugó la baza racial. En un Los Ángeles sacudido por los conflictos sociales y raciales, con el asesinato de Rodney King a manos de la policía todavía muy presente, el juicio de O.J. Simpson se convirtió en el símbolo de esta división: los blancos creían en su culpabilidad; y los negros, en su inocencia. Al final, las emociones contaron tanto como las pruebas, y Simpson salió libre.

La serie que cuenta los pormenores en el caso de O. J. Simpson. (FX)
La serie que cuenta los pormenores en el caso de O. J. Simpson. (FX)

Sin embargo, dos años después, se le volvió a juzgar por la vía civil, y en esa ocasión fue declarado culpable y condenado a pagar más de 33 millones de dólares por daños. Simpson siempre defendió su inocencia e incluso escribió un libro titulado ‘Si yo lo hubiera hecho’, cuya publicación paralizó un juez.

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El interés en el caso de O.J. Simpson ha persistido a lo largo del tiempo, como lo demuestran la producción en 2016 de una serie dramatizada (American Crime Story: El Pueblo Contra O.J. Simpson) y de un documental (O.J.: Made in America) que abordaron su vida y el juicio y que ganaron, respectivamente, varios premios Emmy y un Oscar.

O.J. Simpson terminó sus días viviendo con un perfil bajo. Según un reportaje de ESPN, se dedicaba a jugar al golf y pasar el rato con sus hijos y otros familiares. “La vida es buena”, dijo.