Así es la nueva vida de ‘El Negro de Morata’ tras matar a su compañero de celda: amenazado y sin contacto con otros presos

Su cuarto y último crimen le ha llevado al protocolo previsto para los internos “extremadamente peligrosos o manifiestamente inadaptados” a la vida en prisión

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El centro penitenciario de Estremera. (Carlos Luján/Europa Press)
El centro penitenciario de Estremera. (Carlos Luján/Europa Press)

Cuatro muertes en apenas un mes. Es el saldo del pakistaní Dilawar Hussain F.C., conocido como ‘El Negro de Morata’, quien a mediados del mes de enero asesinó, presuntamente, a Pepe, Ángeles y Amelia, tres hermanos ancianos de la localidad de Morata de Tajuña (Madrid). Tras ingresar en prisión provisional en la cárcel de Estremera, se cobró a su cuarta víctima, Ángel Asenov, su compañero de celda. Este último crimen le ha llevado al protocolo previsto para los internos “extremadamente peligrosos o manifiestamente inadaptados” a la vida en prisión.

Dilawar ya está “en aislamiento”, como se denomina en la jerga carcelaria a las medidas excepcionales que se adoptan para este tipo de perfiles. En concreto, la dirección de la cárcel de Estremera le ha aplicado el artículo 10 de la Ley Orgánica General Penitenciaria, que rige las limitaciones a la libertad del reo dentro de la prisión, según informan a Infobae España fuentes penitenciarias.

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‘El Negro de Morata’ ya comparte el Departamento de Aislamiento de Estremera, uno de los más “duros” de la Comunidad de Madrid según las fuentes, con otro medio centenar de presos que se encuentran en la actualidad bajo el mismo protocolo. La mayoría de ellos se encuadran dentro del régimen de primer grado, el más estricto del sistema penitenciario. Sin embargo, no tiene contacto con ninguno de ellos. Durante su estancia en ese módulo especial, que se prevé larga, solo podrá salir al patio entre dos y cuatro horas al día, pero no coincidirá con ningún otro recluso.

Estas restricciones a su libertad, además de una castigo por su grave conducta, es garantía para su seguridad tras acabar con la vida de uno de sus compañeros, un comportamiento que suele suscitar amenazas y riesgos para la integridad física entre rejas por el rechazo del resto de internos.

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Sin comedor y sometido a cacheos diarios

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Los presos en aislamiento tampoco pueden acudir al comedor a realizar las tres comidas diarias junto al resto de internos. Así, Dilawar recibe los platos a través de una trampilla de sus celdas individuales, por lo que no tiene contacto ni con los funcionarios que le suministran la comida. Además, ‘El Negro de Morata’ ya se somete a estrictos cacheos diarios -cada vez que sale al patio-, así como a continuas inspecciones médicas.

El reo paquistaní solo llevaba tres semanas en el centro penitenciario de Estremera por el triple homicidio de los hermanos de Morata de Tajuña cuando la madrugada del pasado jueves acabó con la vida de su compañero de celda, un hombre de 39 años y nacionalidad búlgara que estaba preso por violencia de género. Dilawar le golpeó en la cabeza con un objeto contundente y fue él mismo quien, a través del interfono de la celda, dio el aviso a los funcionarios de la prisión.