La trágica historia de Alfonso de Portago, el primer piloto español de Ferrari e ídolo de Fernando Alonso

La película protagonizada por Penélope Cruz y Adam Driver como Enzo Ferrari cuenta con este icónico deportista español como personaje destacado

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Durante el verano de 1957, el ex piloto de carreras Enzo Ferrari está en crisis. La bancarrota acecha a la empresa que él y su esposa Laura construyeron hace diez años. En esta crucial etapa, Ferrari tomará decisiones arriesgadas, y acabará apostando todo en la icónica carrera, Mille Miglia

La historia de España está llena de grandes deportistas. Rafa Nadal, Pau Gasol, Xavi Hernández, Iker Casillas, Severiano Ballesteros, Miguel Indurain, Fernando Alonso... pero a veces se nos olvida quienes fueron los pioneros, los que rompieron barreras y pusieron España en el mapa dentro del mundo del deporte. Afortunadamente el cine a veces también sirve para rescatar estas figuras del olvido e inmortalizarlas en la gran pantalla. El gran estreno de esta semana, Ferrari, se ha encargado de ello con Alfonso de Portago, nada menos que el primer piloto español en la historia de Ferrari y quien vivió una vida que bien merece una película en solitario.

Ferrari ya está en los cines, y en una película plagada de tantas estrellas y centrada en tantas figuras históricas del automovilismo, no podía pasarse por alto la presencia española en la película. Y no hablamos de Penélope Cruz, quien es parte importante de la película pero encarna a una mujer italiana, en concreto la esposa de Enzo Ferrari, Laura. Hablamos de Alfonso de Portago, todo un pionero español en el mundo de la Fórmula 1 y quien se convirtió tanto en el primero en conseguir un podio como correr para la icónica escudería italiana.

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La película, que se ambienta en el verano de 1957, arranca precisamente con la figura de Portago, quien está interpretado por el brasileño Gabriel Leone. Con apenas 26 años y en busca de un nuevo equipo, Portago llega a Módena para convencer al veterano Enzo Ferrari de que le deje entrar en la escudería. Aunque al principio el expiloto e ingeniero dueño de la empresa se muestra reticente, un infortunio le hace reconsiderar su decisión. Un accidente en una prueba que le costaría la vida a otro de sus pilotos, Eugenio Castellotti, pero que sería la ventana que se le abriría al Marqués de Portago para ocupar su lugar en la parrilla.

El piloto Alfonso de Portago
El piloto Alfonso de Portago

Porque sí, Alfonso de Portago no era un español cualquiera, sino todo un grande de la nobleza española, tal y como sugería su nombre completo: Alfonso Antonio Vicente Eduardo Ángel Blas Francisco de Borja Cabeza de Vaca y Leighton. Era hijo de Antonio Cabeza de Vaca y Carvajal, más conocido como Antonio de Portago, un deportista que practicaba hípica, polo y boxeo, y que también hizo sus pinitos como actor, aunque su actividad como intérprete se acabaría con la llegada de la Guerra Civil. Su hijo seguiría sus pasos no como actor pero sí como deportista, probando distintas disciplinas hasta llegar a convertirse en uno de los primeros grandes pilotos de la historia de España.

Con actrices y volantes

Porque aunque Alfonso ‘Fon’ de Portago practicaba todo tipo de deportes, e incluso llegó a competir en los Juegos Olímpicos de Invierno representando a España en bobsleigh, sería históricamente reconocido por su carrera en el automovilismo. Descubrió esta pasión entrado en la veintena y tras entrar en contacto con un amigo suyo que importaba Ferraris en Estados Unidos, Luigi Chinetti. Este le ofreció a Portago que fuese su copiloto en la Carrera Panamericana, Portago aceptó y en cuestión de tiempo hasta tenía su propio deportivo, un Ferrari 250MM.

Esta obsesión de Portago por la marca del caballo rampante se ve plasmada al principio de la película de Michael Mann, en la que Portago llega a Módena para convencer a Enzo Ferrari de entrar en su equipo. También su famosa relación con la actriz Linda Christian, quien venía de haber copado todas las portadas por su relación con el actor Tyrone Power y volvería a estar en todos los diarios de Italia al juntarse con el piloto. En la película se retrata un momento tan bochornoso como real, y es que a Ferrari le preocupaba que Linda Christian robase la atención de los periodistas y estos no se fijaran en los coches.

Linda Christian subida al Ferrari de Portago
Linda Christian subida al Ferrari de Portago

En la figura de Enzo Ferrari, Portago encontraría un nuevo mentor, ya que este le pondría al frente del equipo que competiría en la Mille Miglia, la carrera decisiva en la historia de la compañía. Sin embargo, esta larga competición también sería la última para el piloto, quien fallecería en la etapa final de la misma. Aunque al principio se atribuiría a un problema con los neumáticos del coche, finalmente se resolvió que había sido una piedra la que había reventado el neumático del bólido conducido por Portago y en el que iba también su copiloto y amigo Edmund Nelson.

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La trágica muerte de Portago sería un duro revés para Ferrari, que atravesó varios meses de investigaciones y escarnio público por el accidente. Aunque Enzo y su compañía quedarían absueltos de los cargos, con Portago se produciría una pérdida irreparable tanto para Ferrari como para el deporte español. Aun con todo, la figura del piloto ha servido de inspiración a futuros estrellas del mundo del automovilismo, como el mismísimo Fernando Alonso, quien lo ha mencionado varias veces como espejo en el que mirarse por su valentía y determinación. La leyenda de Portago ya era grande, pero con la película ha quedado inmortalizada como se merece.