El protocolo contra agresiones sexuales que aplicó la discoteca Sutton y que ha llevado a juicio a Dani Alves

Los responsables de la sala pusieron en marcha un protocolo suscrito por el Ayuntamiento de Barcelona en 2018 para combatir las agresiones sexuales en el ocio nocturno

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Acceso de la discoteca Sutton (Pau Venteo / Europa Press)
Acceso de la discoteca Sutton (Pau Venteo / Europa Press)

Son muchas las circunstancias que han llevado a Dani Alves al banquillo de los acusados por la presunta agresión sexual a una joven la madrugada del 31 de diciembre de 2022. Pero sin duda, la respuesta de la discoteca Sutton, los Mossos d’Esquadra y el hospital donde fue atendida la denunciante fueron claves para, en primer lugar, proteger a la víctima y, en segunda instancia, apuntalar los indicios contra el presunto agresor, en este caso, el futbolista brasileño.

La madrugada que ocurrieron los hechos, Dani Alves abandonó junto a su amigo Bruno la discoteca Sutton mientras la víctima del caso permanecía, compungida, en la sala junto a su prima y una amiga. Cuando se dirigían al guardarropa, el responsable del acceso a la sala, a quien las jóvenes ya conocían, vio a la denunciante llorando desconsoladamente, según ratificó este lunes en el juicio al exjugador del FC Barcelona.

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Sin embargo, la joven decidió relatar lo ocurrido al director de Sutton, quien inmediatamente activó el protocolo No Callem (No callamos), aprobado en 2018 por el Ayuntamiento de Barcelona para combatir las agresiones sexuales en locales del ocio nocturno. Así, la víctima pudo recibir una adecuada atención temprana. En primer lugar, como dicta el protocolo consultado por Infobae España, fue trasladada a una sala apartada del resto del recinto, donde no fue preguntada por detalles de lo ocurrido.

Ante los indicios de un delito de agresión sexual, el personal de la discoteca solicitó la presencia de los Mossos d’Esquadra, que a su vez activaron su propio protocolo. Una ambulancia condujo a la víctima al Hospital Clínic de Barcelona, donde fue examinada por personal sanitario y se recabaron las primeras pruebas que han sentado a Dani Alves en el banquillo de los acusados.

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El exjugador del FC Barcelona Dani Alves se sienta desde este lunes en el banquillo en la Audiencia de Barcelona acusado de violar a una joven en el baño de una discoteca de la capital catalana en diciembre de 2022, por lo que la Fiscalía le pide nueve años de cárcel.

Más de un año en prisión provisional

Tras más de un año en prisión provisional, el exfutbolista blaugrana, a sus 40 años, se sentó este lunes en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Barcelona como presunto autor de un delito de agresión sexual con penetración. Se enfrenta a una petición de condena por parte de la Fiscalía de 9 años de cárcel, además de 10 años de libertad vigilada y una indemnización de 150.000 euros para la víctima. La acusación particular, ejercida por la denunciante, eleva su petición a 12 años de prisión, la pena máxima prevista en el Código Penal por ese delito.

En la primera sesión del juicio, la víctima se ratificó en su denuncia y confirmó que Dani Alves la violó en la discoteca Sutton de Barcelona. También sostuvieron esta versión sus dos acompañantes esa noche, su prima y una amiga. Ambas declararon este lunes que la víctima “no quería denunciar” porque en un primer momento pensaba que nadie la iba a creer.