Itziar Castro, de su paso fugaz por ‘Operación Triunfo’ a rodar con Woody Allen y erigirse en la lucha contra la gordofobia

La actriz conocida por series como ‘Vis a vis’ ha fallecido a los 46 años tras una larga y polifacética carrera frente a las cámaras

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Itziar Castro durante la promoción de 'Vis a vis'
Itziar Castro durante la promoción de 'Vis a vis'

“No soy solo gorda, también soy actriz”, se encargaba de repetir Itziar Castro en cada una de sus entrevistas, ya fuera con Risto Mejide en el sillón de Viajando con Chester o a medios especializados de cine. Y no solo tenía razón, sino que además se quedaba corta. Basta con echar una ojeada a los créditos de IMDB de Itziar Castro para observar con asombro que también es “mucho más que una actriz”: ha producido, dirigido, escrito, interpretado e incluso ejercido de directora de casting, amén de las más de 60 producciones en las que se acredita que ha aparecido, desde pequeños cortometrajes y la serie Hospital Central en 2005 a Campeonex, su último largometraje hasta la fecha, si bien tenía varios proyectos pendientes de estreno.

Castro nunca ocultó su condición física, de hecho la llevó con orgullo y le sirvió para erigirse como defensora contra la gordofobia en más de una ocasión, ya fuera en el glamour de la alfombra roja o el barro de las conversaciones por redes sociales. Ya desde sus inicios con la fama, paso por Operación Triunfo mediante, en la que ejercía de profesora y de la que fue despedida de manera fulminante: “Yo el mismo día que entraba a clase me decían que todo estaba muy bien, salgo de clase y me despiden”, contaría en una entrevista posterior. Pero ni ese despido ni las incipientes críticas consiguieron desanimarla o hacer que tirase la toalla, al contrario, le sirvieron como combustible para seguir trabajando hasta encontrar proyectos en los que no solo se la etiquetase por su físico.

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Ya lo había demostrado en gran medida con Pieles, el debut en el largometraje de Eduardo Casanova en el que precisamente se hablaba de cuerpos no normativos y de personas que tenían que esconderse por miedo a los juicios de otros. Por ella obtuvo Castro su única nominación al Goya, a mejor actriz revelación, demostrando que incluso las críticas pueden ser transformadas en reconocimiento cuando hay talento, trabajo y ganas de probarlo detrás. Al año siguiente llegaría su incorporación a la serie Vis a vis como Goya Fernández, que le valió grandes críticas y le abrió puertas a nuevos e interesantes proyectos.

Itziar Castro ha fallecido a los 46 años de un paro cardíaco.

Una lucha constante

“El ser humano es extraordinario y por eso mismo, a veces, no contempla al resto de criaturas y se carga el planeta, por egoísmo”, diría Castro en una entrevista por uno de sus proyectos más interesantes, la muy navideña comedia negra Matar a dios. La actriz nunca estuvo exenta de polémicas y la mayoría de ellas tenían que ver con su esforzada lucha contra la gordofobia, desde los micrófonos en las presentaciones y galas pero especialmente desde su perfil en Twitter, desde el que se defendía con arrojo de las múltiples acusaciones a las que se tenía que enfrentar día tras día. “Ser diferente me ha ayudado a conseguir papeles, pero no hago apología de estar gorda. No todas las gordas estamos gordas por comer”, explicaría en su entrevista con Risto Mejide, una cruzada que mantendría hasta el último de sus días, pero siempre manteniendo su coraje y el humor que le caracterizaba.

Entre respuesta y respuesta a los anónimos de las redes sociales, la actriz tenía tiempo para trabajar junto a Woody Allen -tuvo un pequeño papel en Rifkin’s Festival- o especialmente Javier Fesser, uno de los grandes directores de nuestro país y con el que trabajó en Campeones y su secuela que ha llegado a los cines este mismo año. A pesar de codearse con el éxito, Castro continuaba luchando por sacar adelante sus propios proyectos. La cita fue el último lanzado hasta su fallecimiento, un cortometraje escrito, producido, dirigido y por supuesto interpretado por ella misma. Porque no solo era gorda ni actriz, era eso y mucho más.