Muere de forma repentina el príncipe Constantino de Liechtenstein a los 51 años

El pequeño principado ha comunicado la triste noticia, calificándola como “inesperada”, aunque sin aclarar las circunstancias del fallecimiento

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Constantino de Liechtenstein. (Instagram)
Constantino de Liechtenstein. (Instagram)

El príncipe Constantino de Liechtenstein, tercero de los cuatro hijos del príncipe soberano Juan Adán II, ha muerto a la edad de 51 años este martes 5 de diciembre. La triste noticia ha sido anunciada por la familia real de Liechtenstein a través de un comunicado oficial, en el que se describe su muerte como “inesperada”, sin dar más detalles sobre las causas del fallecimiento.

“Con gran tristeza nos despedimos de su alteza serenísima Constantino, quien falleció el 5 de diciembre de 2023 (...) Su muerte supone una conmoción terrible para todos los que lo conocieron, y el Liechtenstein Group AG está de luto. Nuestros pensamientos y oraciones están con su viuda y sus hijos”, reza el comunicado.

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Constantino estaba casado desde 1999 con la condesa María Gabriela Francisca Kálnoky de Kőröspatak, y juntos tuvieron tres hijos: Mauricio, Georgina y Benedicto. El príncipe ocupaba un lugar destacado en la administración del patrimonio familiar y tenía un papel en la gestión del principado, ejerciendo como presidente de su consejo de supervisión. En esta función, supervisaba la rica herencia de la familia, incluyendo una importante colección de arte y de propiedades.

Constantino de Liechtenstein. (Instagram)
Constantino de Liechtenstein. (Instagram)

Juan Adán II, el padre de Constantino, de 78 años ha sido el monarca de Liechtenstein desde 1989. Se casó en 1967 con su prima lejana, la condesa María Kinsky de Wchinitz y Tettau, quien falleció el 21 de agosto de 2021. El matrimonio tuvo cuatro hijos en común: Luis, Maximiliano, Constantino y Tatiana.

El primogénito, Luis, tiene 55 años y es actualmente el heredero al trono principesco, mientras que Constantino se encontraba en la séptima posición en la línea de sucesión.

Discreta e influyente familia

La vida actual de la familia real de Liechtenstein se caracteriza por su discreción y su apego a la tradición, manteniendo el linaje como una de las monarquías más antiguas y estables de Europa. Su historia sigue siendo un factor crucial para el entendimiento de la política y la sociedad de este pequeño pero influyente principado.

El actual monarca, el príncipe Juan Adán II de Liechtenstein, nacido en 1945, ascendió al trono en 1989 tras la muerte de su padre, el príncipe Franz Joseph II. Educado en negocios y económicas, Juan Adán preparó su camino al poder empleando su conocimiento para gestionar el patrimonio familiar y las inversiones bancarias, lo que incrementó la fortuna y la influencia de la casa real.

Durante su mandato, Juan Adán II ha impulsado la modernización del país, fomentando la innovación técnica y financiera. La economía de Liechtenstein ha prosperado bajo su liderazgo, destacándose en sectores como el financiero, el manufacturero de alta precisión y el tecnológico.

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En el aspecto político, Juan Adán II ha sido un defensor de la monarquía hereditaria y del papel activo del príncipe en asuntos gubernamentales. En agosto de 2004, en un histórico gesto de transición, el príncipe soberano delegó la mayoría de las funciones gubernamentales a su hijo, el príncipe heredero Luis, aunque mantuvo el título de jefe de estado. El primogénito, formado en la Real Academia Militar de Sandhurst y en la Universidad de Salzburgo, ha continuado la línea de acción de su padre, asegurando la estabilidad y prosperidad del principado.

Luis ha mantenido el compromiso con la conservación del patrimonio y la cultura de Liechtenstein, mientras sigue promoviendo el país como un centro financiero y comercial clave en Europa. Además, ha sabido mantener una imagen pública favorable, trabajando por la sostenibilidad y participando en diversos foros internacionales.

La familia real también ha sido reconocida por su papel en el arte y la cultura, contando con una de las colecciones privadas más impresionantes del mundo, que incluye pinturas del Renacimiento hasta el Barroco. Este patrimonio cultural se encuentra en gran parte en exposición en el Liechtenstein Museum en Viena, proyectando el legado cultural del principado más allá de sus fronteras.