El bulo del ‘radar-pistola’ de la DGT: así son los nuevos radares que no se están utilizando en España

La Dirección General de Tráfico ha confirmado a Infobae España que en nuestro país no se está utilizando

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Carretera española. Imagen de archivo. (Carlos Luján / Europa Press)
Carretera española. Imagen de archivo. (Carlos Luján / Europa Press)

Las nuevas tecnologías y métodos para hacer cumplir las normas de tráfico y mejorar la seguridad en las carreteras están a la orden del día. En este contexto, en los últimos días ha circulado en varios medios de comunicación y por redes sociales que la Dirección General de Tráfico ha comenzado a utilizar el “radar-pistola”. Sin embargo, el ente público ha confirmado a Infobae España que en nuestro país no se está utilizando.

El radar-pistola es denominado técnicamente como el TruCAM II, una herramienta que es utilizada por algunos gobiernos extranjeros para hacer cumplir las normas de tráfico y mejorar la seguridad vial en las carreteras.

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Una de las características destacadas de este radar es su capacidad para captar la velocidad de los vehículos a distancias considerables. Puede registrar la velocidad de los coches que se encuentran a una gran distancia, de hasta 1.200 metros, aunque su rango óptimo de funcionamiento se encuentra en el intervalo de 14 metros a 150 metros. Esta versatilidad le permite a los agentes de tráfico llevar a cabo controles de velocidad efectivos tanto en autopistas como en carreteras locales.

La autonomía de este dispositivo es duradera, según sus informes de actividad, tienen una duración de hasta 8 horas, lo que permite a los agentes realizar controles de velocidad durante largos períodos sin necesidad de recargar. También se destaca por su facilidad de uso, gracias a una pantalla táctil que permite una operación intuitiva. Además, ofrece la posibilidad de control y monitorización remota, lo que facilita la supervisión de las infracciones de velocidad desde una ubicación centralizada.

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También destaca por su versatilidad, ya que puede montarse tanto en vehículos terrestres como en motocicletas. El radar es muy ligero, pesa tan solo 1,6 kg, lo que facilita su transporte y manejo por parte de los agentes de tráfico.

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Los radares de cruce

Los radares de cruce tienen como principal objetivo regular los cruces más peligrosos que cuenten con baja visibilidad. Por tanto, con el fin de reducir los accidentes en los cruces, la DGT ya ha anunciado que procederá a instalarlos en los cruces con mayor peligrosidad y menor accesibilidad. Su principal función será detectar la presencia de los conches en las intersecciones con el propósito de alertar a los vehículos.,

A pesar de que la Dirección General de Tráfico mantiene que los radares se instalan con la finalidad de crear una red vial más segura, entre los conductores, en ocasiones, encontramos cierto descontento al respecto, ya que estos controles también se dedican a detectar infracciones de la legalidad vial vigente, generando una gran cantidad de multas a lo largo del año. Unas multas que se traducen en jugosos beneficios para la administración pública.