La hegemonía de la izquierda también se mide en cifras: Sumar alcanza los 70.000 inscritos, en Podemos votan 55.000 e IU tiene 18.000 afiliados

Sumar regulará “fórmulas híbridas” para que los militantes de otras formaciones de izquierdas se incorporen a su proyecto. Podemos no facilita el número actual de sus afiliados

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La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, con la líder de Podemos, Irene Montero, en una foto tomada en marzo de 2023 (Ricardo Rubio - Europa Press)
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, con la líder de Podemos, Irene Montero, en una foto tomada en marzo de 2023 (Ricardo Rubio - Europa Press)

Las elecciones generales de marzo de 2008 supusieron un punto de inflexión en la izquierda a la izquierda del PSOE. IU, liderada entonces por Gaspar Llamazares, obtuvo el peor resultado de su historia al obtener solo dos diputados en el Congreso. Hacía falta una refundación que debían decidir los 48.300 afiliados que en julio de ese año tenía la única formación que, ideológicamente, pugnaba por ese espacio político. Han pasado 15 años y un portavoz de IU reconoce que hoy su número de afiliados (los que pagan cuota todos los meses) está en torno a los 18.000, a los que hay que añadir otros 29.000 ‘simpatizantes’.

La hegemonía de la izquierda a la izquierda del PSOE también se mide en cifras. El portavoz de Sumar y nuevo ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha señalado este martes que su nueva y joven plataforma cuenta ya con 70.000 inscritos, la base con la que se quiere armar el nuevo partido político antes de que concluya la primavera de 2024. Un partido que heredará el espacio de confluencia que en su día intentó aunar Izquierda Unida (guerras internas aparte) y mucho más tarde, Podemos (guerras internas también aparte).

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Hoy, Izquierda Unida y Podemos forman parte de Sumar, aunque ambos han reclamado su autonomía política (los segundos con más énfasis que los primeros) y han dejado claro que son formaciones independientes. Tanto, que incluso Podemos prohíbe la doble militancia. Los de Yolanda Díaz, por su parte, nacen con vocación de liderazgo y permanencia en este espacio tan complejo y confuso: el de la izquierda del PSOE. De hecho, Sumar ya ha dejado claro que ellos sí aceptarán la doble afiliación, lo que les permitiría contabilizar en su censo a personas que están vinculadas a otras organizaciones.

“Sumar quiere construirse como una nueva formación política capaz de dotar de estabilidad a nuestro espacio político y facilitar formas de participación democrática y adaptadas a las diferentes realidades cotidianas de la ciudadanía española. Una nueva formación política que, gracias a su versatilidad y solidez, esté en condiciones de asegurar la transformación de nuestro país en los próximos tiempos”, señaló Urtasun. El portavoz de Sumar ha asegurado que no puede saber cuántos de esos 70.000 inscritos ya lo están en otras formaciones “como pueden ser Podemos, IU o Compromís”.

Una de las sedes de Podemos (I. Infantes. Europa Press)
Una de las sedes de Podemos (I. Infantes. Europa Press)

Lo que está claro es que esta cifra mide la fuerza de un proyecto que quiere consolidarse como nuevo partido en breve y ser protagonista en este nuevo Gobierno de coalición. Y es que el panorama político ha cambiado mucho en los últimos años. En junio de 2021, por ejemplo, en la IV Asamblea Ciudadana que eligió a Ione Belarra como secretaria general, el censo electoral se estableció en unos 138.800 simpatizantes y militantes del partido con derecho a voto. Tanto inscritos como afiliados que además pagan una cuota. ¿Cuál es la cifra actual? Desde Podemos prefieren no contestar. Los últimos datos públicos son los 55.372 inscritos que votaron hace unos días en la consulta que lanzó el partido sobre si debían apoyar la investidura de Sánchez.

Lo que es evidente es que muchos de los inscritos de Podemos y de los afiliados de IU son también inscritos de Sumar. Algo que a Sumar no le importa. Para la construcción orgánica del nuevo partido, los de Yolanda Díaz quieren regular “fórmulas híbridas” de participación, pensando en personas que estén afiliadas ya a otras formaciones políticas.

Elecciones en el País Vasco y Galicia

Yolanda Díaz quiere unidad. Sobre todo, porque su socio de Gobierno, el PSOE, ya le ha pedido que intente rebajar el ruido interno dentro de su grupo plurinacional, en alusión a las contantes amenazas de Podemos, que incluso amenazan con negociar en solitario con los socialistas los nuevos presupuestos generales de 2024. Para calmar los ánimos, Díaz ya explora que Sumar no tenga ningún tipo de competencia en las próximas citas electorales, las del País Vasco y Galicia. Su voluntad es poder contar con Podemos e IU para emular la coalición de las generales, aunque los morados ya han replicado que esta cuestión atañe exclusivamente a sus direcciones autonómicas. En Sumar, en cambio, saben que la dirección nacional de Podemos tendrá mucho que decir. Sumar incluso está dispuesto a establecer primarias para fijar las candidaturas vascas y gallegas, una condición indispensable para Podemos.

Irene Montero ha afeado a Pedro Sánchez su expulsión del Gobierno en el traspaso de cartera a Ana Redondo, nueva ministra.