¿Te imaginas vivir en un edificio que lo tiene todo? Parece algo imposible, pero en Alaska se ubica uno de los pueblos más curiosos del mundo. En él toda su población reside en el mismo edificio, pero esto no se queda aquí, pues dentro del mismo se encuentran todas las instituciones y todo lo necesario para el funcionamiento y legislación de la localidad. Se trata de Whittier, un punto en el mapa ubicado en el golfo de Alaska que es toda una incógnita.
Desde el Ayuntamiento hasta la comisaría
Whittier tiene una población cercana a los 200 habitantes. Todos ellos residen en un mismo edificio conocido como Begich Towers. Esta colosal construcción cuenta con 14 edificios y emerge en el centro de la ciudad. Su envergadura contrasta con el impresionante entorno marcado por el blanco de la nieve, una imagen que choca a la vista. Pero esto no es lo único, pues debido a las bajas temperaturas que cuenta la región (una media de 0 °C y unas mínimas de -2 °C) el edificio alberga todo lo necesario para el funcionamiento de la localidad.
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Esto tiene como objetivo evitar salir al exterior. De esta forma, los vecinos pueden hacer sus gestiones dentro del edificio, ya que en su interior se encuentra el Ayuntamiento, el centro de salud, la comisaría, una iglesia, restaurantes y hasta un supermercado y una lavandería.
En el caso de la escuela, al encontrarse fuera del edificio, se ha establecido un túnel subterráneo para que los niños puedan acudir al colegio sin necesidad de salir al exterior. Igualmente, los más curiosos pueden visitar esta ciudad. De hecho, se ha establecido un hotel en las dos últimas plantas del edificio.
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Origen de Whittier
El origen de esta localidad se remonta a la Segunda Guerra Mundial, cuando EE. UU. estableció una base militar en esta zona en 1943. Esta fue llamada Camp Sullivan y tenía como objetivo ser la entrada para los soldados destinados a este punto del país. Con el paso de los años, fueron muchas las familias de los militares que se desplazaron allí, por lo que en el año 1953 se levantaron las Begich Towers para alojar a todas ellas.
Ya en la década de los 60 la localidad dejó de usarse como base militar, pero fueron muchos los que se quedaron allí viviendo de por vida, configurando lo que se conoce hoy en día como Whittier