Así es Whittier: una ciudad dentro de un edificio

La construcción alberga todo lo necesario para el correcto desarrollo de la localidad

Google icon
Whittier, en Alaska (Shutterstock).

¿Te imaginas vivir en un edificio que lo tiene todo? Parece algo imposible, pero en Alaska se ubica uno de los pueblos más curiosos del mundo. En él toda su población reside en el mismo edificio, pero esto no se queda aquí, pues dentro del mismo se encuentran todas las instituciones y todo lo necesario para el funcionamiento y legislación de la localidad. Se trata de Whittier, un punto en el mapa ubicado en el golfo de Alaska que es toda una incógnita.

Desde el Ayuntamiento hasta la comisaría

Whittier tiene una población cercana a los 200 habitantes. Todos ellos residen en un mismo edificio conocido como Begich Towers. Esta colosal construcción cuenta con 14 edificios y emerge en el centro de la ciudad. Su envergadura contrasta con el impresionante entorno marcado por el blanco de la nieve, una imagen que choca a la vista. Pero esto no es lo único, pues debido a las bajas temperaturas que cuenta la región (una media de 0 °C y unas mínimas de -2 °C) el edificio alberga todo lo necesario para el funcionamiento de la localidad.

Te puede interesar: Disneyland Paris arranca 2024 con nuevos espectáculos: una cabalgata de 500 drones sobre el Castillo de la Bella Durmiente y una increíble experiencia musical

PUBLICIDAD

Esto tiene como objetivo evitar salir al exterior. De esta forma, los vecinos pueden hacer sus gestiones dentro del edificio, ya que en su interior se encuentra el Ayuntamiento, el centro de salud, la comisaría, una iglesia, restaurantes y hasta un supermercado y una lavandería.

Whittier, en Alaska (Shutterstock).

En el caso de la escuela, al encontrarse fuera del edificio, se ha establecido un túnel subterráneo para que los niños puedan acudir al colegio sin necesidad de salir al exterior. Igualmente, los más curiosos pueden visitar esta ciudad. De hecho, se ha establecido un hotel en las dos últimas plantas del edificio.

Te puede interesar: Una de las bibliotecas más grandes y antiguas del mundo: 84.000 pergaminos escondidos en un monasterio

Origen de Whittier

El origen de esta localidad se remonta a la Segunda Guerra Mundial, cuando EE. UU. estableció una base militar en esta zona en 1943. Esta fue llamada Camp Sullivan y tenía como objetivo ser la entrada para los soldados destinados a este punto del país. Con el paso de los años, fueron muchas las familias de los militares que se desplazaron allí, por lo que en el año 1953 se levantaron las Begich Towers para alojar a todas ellas.

PUBLICIDAD

Ya en la década de los 60 la localidad dejó de usarse como base militar, pero fueron muchos los que se quedaron allí viviendo de por vida, configurando lo que se conoce hoy en día como Whittier

Más Noticias

La lección de vida para todos de Fina García, una joven con cáncer en cuidados paliativos: “No hay que tener miedo a decir nada. Hay que decirlo todo con amor y con respeto”

La joven sevillana compartió en un video su despedida y reflexionó sobre la felicidad, la memoria y la importancia de vivir de acuerdo a los propios valores

Marruecos vence a Países Bajos en los penaltis y se medirá a Canadá en los octavos del Mundial 2026: el resumen y los goles, en vídeo

El duelo tuvo un intercambio constante de ocasiones que se acabó decidiendo desde los once metros tras el empate al final de la prórroga

Prepárase antes de salir: Este es el pronóstico del clima en Zaragoza este 30 de junio

Los fenómenos meteorológicos y análisis de probabilidad permiten dar información sobre la temperatura, lluvias y vientos para las próximas horas

Víctor de Aldama, un empresario “efervescente” para Hacienda que no tributa IRPF desde 2015 y que dejó de ingresar 2,22 millones en impuestos el año que se forró con las mascarillas

Aunque el Supremo le libró de devolver los 3,7 millones de euros que se llevó en comisiones, Hacienda le persigue por el pago de esos 2,22 millones. Él asegura que ha pagado ya 1,8 millones. Otra de sus empresas debía en 2024 un total de 1,37 millones de euros

El chiringuito más antiguo de España, abierto desde 1913, aún funciona y se encuentra a solo unos kilómetros de Barcelona

Estos merenderos han formado parte del paisaje playero español desde inicios del siglo XX, siendo ya imprescindibles para la hostelería en zonas costeras