París, 3 jun. Una nueva camada de tenistas argentinos pide paso. Francisco Cerúndolo y Tomás Etcheverry son quienes lo hacen con más insistencia tras haber conseguido en Roland Garros clasificarse por vez primera para octavos de final de un Grand Slam, mientras que Genaro Olivieri se quedó a las puertas.
Un día después de que fuera eliminado Diego Schwartzman, la mejor baza argentina de los últimos años, Cerúndolo, el que tiene mejor ránking, dio un paso al frente para retomar el testigo y derrotar al número 8 del mundo, el estadounidense Taylor Fritz.
El bonaerense, que contó con el público a favor, tras el encontronazo que el estadounidense había tenido con la grada en la ronda precedente, tardó en ajustar su juego, pero una vez que fue capaz de dominar el potentísimo servicio de Fritz, se hizo con el control del juego.
Acabó imponiéndose por 3-6, 6-3, 6-4 y 7-5 en medio de la algarabía, tirado por la tierra batida, con las manos en la cara y mostrando una enorme sonrisa mientras el público, muchos argentinos, coreaban su nombre.
Se está acostumbrando Cerúndolo, finalista del reciente torne de Lyon, a derribar a jugadores importantes y ahora tendrá enfrente a un rival en plena forma, el danés Holger Rune, sexto del mundo, que llega con grandes resultados sobre tierra batida.
Será un duelo eléctrico, porque el danés, de 20 años, le pone mucha energía a sus partidos, al igual que el argentino, 23 del ránking a sus 24 años.
Si el año pasado ya llegó a cuartos, en esta ocasión sus ambiciones están mucho más arriba, lo que le convierte en un hueso duro de roer.
Para Cerúndolo será una buena ocasión de vengar a su amigo Genaro Olivieri, que se mostró incapaz de plantar cara al danés, que le endosó un 6-4, 6-1 y 6-3 para apearle de su primera experiencia en un Grand Slam.
"Me llevo una gran experiencia. Esto me lo guardo en el corazón, el primer partido en la Chatrier, es algo increíble", dijo el jugador, procedente de la fase previa.
"Este Roland Garros será un gran empujón para seguir aprender. Era la primera vez que jugaba contra un top-10 y te demuestran que no tiemblan. Voy a aprender y a crecer como jugador de tenis", dijo el argentino, que estuvo a punto de dejar su carrera cuando su padre falleció durante la pandemia.
Cerúndolo no será el único argentino en octavos. Etcheverry también confirmó que los buenos resultados que viene teniendo en tierra batida no son un espejismo.
El de La plata acabó con mucha solvencia con el croata Borna Coric, 15 favorito, para alcanzar sus primeros octavos en un grande.
"Es un sueño, una cosa es decirlo y otra lograrlo. Pero sabía que podía conseguirlo. En mi interior lo sabía. Estoy haciendo un gran año en tierra batida, con muchas victorias, y sabía que si mantenía ese nivel tendría muchas oportunidades", indicó el argentino tras derrotar al croata Borna Coric, decimoquinto favorito, por 6-3, 7-6(5) y 6-2.
El de la Plata llegó a la final en Chile, en Huston y en Burdeos, lo que le hizo albergar esperanzas de conseguir algo importante en el Grand Slam de esa superficie.
Si hace un año estaba en el 88 del ránking, ahora puede entrar entre los 40 mejores si supera una ronda más, contra el japonés Yoshihito Nishioka, otro tenista que nunca antes había disputado los octavos en París, aunque acaba de hacerlo en Australia en el primer Grand Slam del año. EFE
lmpg/jl