“Bridgerton”: Hannah Dodd habla sobre la sexualidad de Francesca y el polémico cambio respecto al libro

Entre el amor conyugal, la búsqueda del placer y la irrupción de Michaela Stirling, la nueva temporada de Bridgerton reescribe el destino de Francesca

La exitosa serie de Netflix ya tiene fecha de estreno en México Crédito: Netflix

Tras el estreno de la temporada 4 de Bridgerton, el desarrollo narrativo de Francesca Bridgerton ha sido uno de los temas más comentados en redes sociales. Aunque el foco romántico principal de la nueva entrega recae sobre Benedict Bridgerton y Sophie Baek, la serie también aborda la historia marital de Francesca (Hannah Dodd) y su dinámica con un personaje que ha sido modificado respecto a la obra original de Julia Quinn.

Recién casada con John Stirling, conde de Kilmartin (Victor Alli), la tercera hermana Bridgerton enfrenta una dificultad que la serie nombra con un eufemismo de época: no logra alcanzar su “pináculo”, el término regencial para el orgasmo. Según la showrunner y la propia actriz, ello no pretende cuestionar el amor entre la pareja, sino poner sobre la mesa el tema de la satisfacción sexual femenina y la falta de información que existía en la época en la que se ambienta la serie de Shondaland.

En diálogo con The Wrap, Hannah Dodd fue enfática al describir la relación entre Francesca y John.

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La temporada 4 muestra a Francesca explorando sus propias necesidades y deseos tras su matrimonio. (Captura: Netflix)

“Están tan felices juntos y tan enamorados, pero también apenas se conocen, y todavía hay mucho crecimiento por hacer como individuos y como pareja”, explicó la actriz. “Es muy lindo ver a dos personas que se esfuerzan mucho por su relación y se empujan fuera de su zona de confort, incluso en la forma en que se comunican”.

Sin embargo, ese proceso de aprendizaje también expone un obstáculo en su vida matrimonial. Francesca intenta poner en palabras su insatisfacción íntima, una experiencia intimidante para una mujer sin educación sexual formal en la era Regencia.

“Es muy injusto que los hombres tengan todas esas experiencias y que eso no se comparta con las mujeres”, comentó Dodd.

La serie traduce esa búsqueda de información en escenas incómodas, como la conversación entre Francesca y su madre Violet (Ruth Gemmell), cuando intenta entender qué significa exactamente el pináculo. Dodd recordó ese momento con humor: “Literalmente estaba temblando tratando de no reírme, y en cada toma ella agregaba algo nuevo”.

Hannah Dodd destacó la falta de educación sexual femenina como eje del conflicto de Francesca.(Captura: Netflix)

“Creo que es una historia importante, y probablemente algo por lo que muchas mujeres pasaron en esa época. Su experiencia también es importante y válida, y me da gusto que ella persiga esa información”, resaltó la actriz.

Por su parte, desde la producción, la showrunner Jess Brownell buscó despejar cualquier lectura reduccionista sobre el amor entre ambos personajes.

Quisiera separar los problemas de orgasmo de Francesca de su relación con John”, dijo a TVLine. “Sus dificultades representan a los millones de mujeres para quienes el orgasmo a partir del sexo penetrativo es simplemente imposible”.

“Sé que somos una serie de fantasía, pero cuando se trata de sexo, me interesa mucho aportar un grado de representación de la realidad. Este nivel de exploración de los misterios del sexo siempre ha formado parte de la serie”, agregó la showrunner.

En ese sentido, el personaje de John funciona como un contrapeso a la culpa o al silencio: lejos de reaccionar con frustración, ofrece uno de los discursos más románticos de la temporada, que la propia Brownell definió como una demostración de “green flags”.

John Stirling es presentado por la producción como un ejemplo de “green flags” dentro de la narrativa romántica. (Captura: Netflix)

“Creo que el amor entre ellos es muy real”, afirmó. “El amor adopta muchas formas, y es importante dejar que los espectadores construyan su propia comprensión del tipo específico de amor que Francesca y John comparten”.

Michaela Stirling: el “tornado” que lo cambia todo

Si el conflicto sexual marca una grieta íntima, la llegada de Michaela Stirling inserta una nueva tensión dramática. El personaje, interpretado por Masali Baduza, es la versión gender-swapped de Michael Stirling, el interés amoroso de Francesca en los libros de Julia Quinn.

El cambio, revelado al final de la temporada 3, generó sorpresa y un intenso debate entre los fans de la historia original, pero también una ola de apoyo por la apertura a una futura historia queer dentro del universo Bridgerton.

Según la actriz, Michaela despierta una energía distinta en Francesca que se desarrollará más adelante.(Captura: Netflix)

“Michaela es como un tornado que desordena todo de la mejor manera posible”, adelantó Hannah Dodd. “Es una personalidad confrontativa para Francesca, y no creo que ella entienda bien por qué. Está acostumbrada a convivir con muchas personalidades, pero esta es alguien que la perturba de una forma distinta”.

Es un personaje que despierta muchas cosas en Francesca, y a medida que avanza la historia se empieza a entender qué es eso”, adelantó. “Es una relación muy interesante y divertida de interpretar, porque Michaela saca una energía diferente de ella”.

La historia de Francesca continuará desarrollándose en los próximos cuatro episodios de la cuarta temporada de Bridgerton, que se estrenarán en Netflix el 26 de febrero.

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