La cineasta y actriz estadounidense Kristen Stewart expresó la discriminación hacia las mujeres que persiste en Hollywood. En una entrevista reciente con Variety, Stewart aseguró que la mirada sobre las actrices sigue atravesada por el desprecio, incluso en los equipos creativos de mayor prestigio. Su testimonio ofrece una visión directa sobre el trato desigual y las dificultades que enfrentan las mujeres en el sector cinematográfico.
Un trato desigual dentro y fuera de la pantalla
Durante la conversación, Stewart relató el contraste que notó al pasar de actuar a dirigir. “La primera vez que me senté a hablar de mi película como directora, pensé: Esto es diferente, están hablando conmigo como si fuera alguien con cerebro”, explicó la cineasta, quien debutó en la dirección con The Chronology of Water.
Para la artista, la diferencia radica en la percepción: mientras como actriz sentía que su opinión tenía menos peso, al ocupar el rol de directora, el trato fue más respetuoso y profesional. Este cambio de actitud, según Stewart, revela los prejuicios arraigados en la industria.
La directora también cuestionó la imagen casi mítica que se atribuye a los hombres detrás de cámara. “Existe esta idea de que los directores tienen habilidades sobrenaturales, lo cual no es cierto. Es una idea fomentada por hombres”, advirtió Stewart. Para ella, el liderazgo creativo se ha construido históricamente bajo una lógica masculina que excluye y subestima el aporte femenino.
Las actrices, blanco de desvalorización
El desequilibrio no se limita a la dirección. Stewart subrayó que la brecha entre actores y actrices es evidente en los rodajes y en la valoración pública. “No quiero sonar quejumbrosa, pero es peor para las actrices que para los actores: las tratan como títeres, pero no lo son”, expuso. La artista considera que el camino para las mujeres exige una lucha constante contra la desvalorización y los estereotipos.
En ese sentido, la cineasta destacó el trabajo de Imogen Poots en The Chronology of Water, señalando su entrega total al proyecto. “Imogen puso todo su cuerpo y alma en esta película”, afirmó Stewart, quien valoró la capacidad de la actriz para afrontar desafíos físicos y emocionales en el rodaje. Este reconocimiento resalta la importancia de visibilizar la profesionalidad y el esfuerzo de las intérpretes en una industria que, según Stewart, suele minimizar sus logros.
Trayectoria y voz crítica en Hollywood
La carrera de Kristen Stewart incluye éxitos comerciales y apuestas independientes, lo que le otorga una perspectiva única sobre el funcionamiento interno de Hollywood. Desde su irrupción global con la saga Crepúsculo, la actriz ha participado en títulos como Seberg, Underwater, Spencer y Love Lies Bleeding. Esta diversidad de experiencias consolidó su mirada crítica sobre la desigualdad de género en el ambiente cinematográfico.
La artista recordó que la discriminación no es reciente. Ya en ocasiones anteriores, Stewart había señalado que a los actores “los enaltecen por mantener su autenticidad, pero no ocurre igual con las actrices”. Esta doble vara en la evaluación y el reconocimiento perpetúa situaciones donde los méritos de las mujeres quedan relegados a un segundo plano, a pesar de su entrega y talento.
Reconocimiento dispar y desafíos pendientes
Para Stewart, la industria suele aplaudir la vulnerabilidad masculina en pantalla, mientras que ese mismo rasgo en una mujer no recibe el mismo aplauso. “Hay una actuación previa antes de la propia actuación: si los actores pueden sobresalir a pesar de su vulnerabilidad y logran imponerse antes de llorar ante la cámara, es menos vergonzoso”, reflexionó. Esta observación pone en discusión la manera en que se interpretan y premian las emociones según el género de quien las expresa.
El trabajo de Imogen Poots es, según Stewart, un ejemplo de profesionalismo y búsqueda de autenticidad dentro de una estructura que tiende a subestimar a las mujeres. La cineasta insiste en que visibilizar estas diferencias es el primer paso para que la industria reconozca el valor real de sus intérpretes y avance hacia una mayor equidad.
La denuncia pública de Stewart, sumada a su experiencia personal en ambos lados de la cámara, reabre el debate sobre el papel de las mujeres en el cine y la urgencia de romper con los estereotipos que aún determinan el rumbo de Hollywood.