Casi cuatro décadas después de su estreno, Volver al Futuro II sigue fascinando a los fanáticos del cine con una de sus escenas más enigmáticas y cargadas de detalles ocultos.
Una secuencia en particular, la del escaparate de la tienda de antigüedades, condensa una infinidad de guiños que han pasado inadvertidos para la mayoría, convirtiéndose en un verdadero tesoro para quienes disfrutan de encontrar referencias y homenajes dentro de una película.
El minuto que se convierte en un museo de los años 80
La atención de muchos espectadores se centra en el famoso almanaque deportivo, el objeto que desencadena gran parte de la trama en Volver al Futuro II. Sin embargo, según un análisis realizado por Sensacine, el escaparate frente al que se detiene Marty McFly esconde mucho más que el preciado libro.
Si se pausa la película en el minuto 12 y 30 segundos, es posible descubrir una colección de objetos que resumen el espíritu de una época e incluyen homenajes a otras grandes obras del cine.
El propio Robert Zemeckis, director de la saga, y Bob Gale, guionista, admitieron en entrevistas que las decisiones tomadas durante el final de la primera entrega influyeron en cómo se concibió la secuela. “Ese entonces inocente ‘cliffhanger’ marcaría inevitablemente algunas de sus decisiones cuando se pusieron a trabajar en la nueva película”, explicaron los creadores, según Sensacine.
En esta segunda parte, estrenada en 1989, la acción retoma inmediatamente donde terminó la primera película. Marty, Doc y Jennifer viajan al 21 de octubre del año 2015 y, al llegar a una Hill Valley radicalmente transformada, se ven envueltos en el dilema del almanaque.
Este libro, adquirido por el protagonista en una tienda de antigüedades con la intención de “ganar un poco de dinero”, rápidamente se convierte en el centro de atención, aunque la escena esconde mucho más que eso.
Un escaparate lleno de referencias
“La tienda se especializa en artículos vintage de los años 80, entre los objetos expuestos en el escaparate no solo se encuentra el almanaque deportivo, sino también otros artículos que no es fácil ver a la primera”, resalta en detalle Sensacine.
Justo encima del almanaque, aparece una cámara de video idéntica a la que Marty utilizó para grabar el primer experimento del DeLorean en el estacionamiento del centro comercial Twin Pines, un guiño directo a la película original.
A la derecha del escaparate, destaca un peluche fácilmente reconocible por los amantes del cine de los ochenta: se trata del animal protagonista de ¿Quién engañó a Roger Rabbit? (1988), otra obra dirigida por Zemeckis. “Con el peluche colocado a la derecha del escaparate, el director Robert Zemeckis aprovechó para hacer alusión a uno de sus otros éxitos”, explican desde Sensacine.
El festival de guiños no termina ahí. Detrás del cristal, emerge una referencia a Tiburón, uno de los mayores éxitos de Steven Spielberg, quien además participó como productor ejecutivo en Volver al Futuro II. Esta referencia se suma a otras que el propio director incluyó a lo largo de la trilogía, demostrando el espíritu lúdico y autorreferencial que caracteriza a la saga.
El futuro y la magia de una trilogía inagotable
En la esquina inferior derecha del escaparate, un objeto aparentemente inocente anticipa eventos de la tercera entrega. “El frisbee de la esquina inferior derecha guarda un sorprendente parecido con el que Marty usa en ‘Volver al Futuro III’ para desarmar a Buford Tannen durante el festival del pueblo”, destaca Sensacine. Este detalle no solo conecta las distintas películas de la trilogía, sino que muestra la meticulosa atención al detalle de los realizadores.
La escena del escaparate en Volver al Futuro II es un ejemplo de cómo una secuencia aparentemente sencilla puede albergar una enorme cantidad de guiños y referencias cruzadas, dirigidas tanto a los seguidores más atentos como a quienes disfrutan redescubriendo películas con el paso del tiempo.
La inclusión de objetos de culto, menciones a otras obras del director y homenajes a figuras clave de la industria transforman esta escena en un auténtico museo de la cultura pop de los años 80.
“Una de las cosas más mágicas de Regreso al futuro es que, 40 años más tarde, sigue teniendo la capacidad de sorprendernos”, sentenció Sensacine. La riqueza visual y la densidad de referencias de esta secuencia demuestran que la saga sigue siendo fuente de descubrimientos y asombro para nuevas generaciones y fanáticos de siempre.