La Estación Fluvial de Rosario reunió ayer a representantes de grandes proyectos de inversión y a unas 1.800 empresas proveedoras de todo el país en la primera Ronda de Negocios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Con la participación de autoridades nacionales y gobernadores, el encuentro buscó acercar la oferta de bienes y servicios de las pymes a las necesidades de la minería, la industria y la infraestructura.
Entre los funcionarios que participaron, Juan Pablo Perea, ministro de Minería de San Juan, ocupó un lugar destacado. Abogado con una maestría en negocio minero, Perea trabajó en contratos vinculados con la actividad y en el Instituto Provincial de Exploraciones y Explotaciones Mineras antes de asumir al frente de la cartera provincial. Su trayectoria combina la gestión pública con el conocimiento de los aspectos legales y económicos del sector.
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Perea mantuvo una conversación con TICMAS, una empresa EdTech enfocada en el aprendizaje y el desarrollo de talento, en la que habló de las posibilidades de vinculación entre proveedores de distintas provincias, el lugar de la minería en la economía sanjuanina y su relación con otras actividades productivas. La entrevista también abordó la formación de trabajadores y las propuestas educativas que buscan acompañar las necesidades de los proyectos mineros.
—¿Qué planes encuentra aquí que le permitan profundizar la minería en San Juan?
—Desde hace dos décadas, en la provincia de San Juan hacemos minería a gran escala. En este tiempo no solamente se han formado trabajadores en alta montaña, sino también proveedores con los más altos estándares internacionales. En este encuentro buscamos complementación, porque hay provincias como Santa Fe que son especialistas en metalmecánica. Estamos, creo, ante una nueva era del asociativismo. Hace muy pocas semanas se dio un ejemplo en San Juan: Vicuña es una de las empresas top cinco de cobre y el yacimiento está en nuestra provincia. Se hizo una licitación por uno de los tramos del Corredor Norte, que es el camino que te lleva a la mina, y ganó una UTE integrada por una empresa de Neuquén, una de Córdoba y una de San Juan. Son ejemplos que se van a empezar a ver. Recién, acá en el evento, estaban mostrando un video con las camionetas que se fabrican en Zárate y trabajan en nuestra montaña, el pan que se fabrica con harina de molinos de otras provincias y que da de comer en los campamentos mineros. Creo que la Argentina está en una transición de ser un país con provincias mineras hacia un país minero. Estamos preparados para recibirlo y competir, que creo que es la herramienta más grande que tenemos. Nosotros tenemos un lema: ayudar a nuestros proveedores, con educación y formación para pasar de ser proveedores locales a ser proveedores de clase mundial.
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—Hace 25 o 30 años, la economía de San Juan se sostenía en actividades como la vitivinicultura y el turismo. ¿Cómo impacta la minería en el entramado social y en la matriz económica?
—Tenemos un pasado marcado por la vitivinicultura. Pero este año, el yacimiento Veladero, del cual estamos muy orgullosos, cumplió veintiún años. Nuestro presente está marcado claramente por la industria del oro, con un futuro cercano que es el cobre. Tenemos cuatro de los seis proyectos de clase mundial que tiene la República Argentina: Vicuña, Pachón, Altar y Azules. Por supuesto, la minería es parte de nuestra matriz productiva, pero en San Juan no la vemos como un fin en sí misma, sino como una industria que va a ser la llave para desarrollar el resto de los sectores productivos, como el turismo y el agro. Esa es la plusvalía que tenemos. En San Juan hay herramientas como los fideicomisos mineros, que sirven para obras de infraestructura ligadas a zonas vinculadas directa e indirectamente con el proyecto minero. Pero también sirven, por ejemplo, para tecnificar el riego, que le sirve al agro, o para desarrollar las pequeñas industrias fuertes que hay en las comunidades que alojan los proyectos. Quiero recalcar eso: para nosotros es un eje de nuestra matriz productiva, pero no un fin en sí misma. Con la minería vamos a desarrollar el resto de los sectores productivos de la provincia.
—¿Qué necesita San Juan en cuanto a formación de trabajadores para responder a las necesidades de la industria?
—La formación es uno de los ejes centrales que nos planteó el gobernador desde el día que asumimos, el 10 de diciembre de 2023. Para nuestros proveedores hablamos de calidad, competitividad y disponibilidad. Tenemos un plan de gobierno muy fuerte en cuanto a formación para el empleo, en oficios y, por supuesto, de proveedores, a través de distintas herramientas que brinda el Gobierno. Por ejemplo, desde Minería implementamos, junto con el Ministerio de Educación, un sistema de aulas híbridas para distintas formaciones universitarias, tanto con la Universidad de San Juan como con la Católica de Cuyo. Se dan clases a través del sistema virtual en los departamentos mineros para que los jóvenes no se tengan que movilizar, que es algo muy costoso. Este año vamos a tener alrededor de 680 egresados bajo esa modalidad. Son personas que van a estar preparadas para competir, para aplicar. Nuestros proveedores no son la excepción.
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