Agregar Infobae enGoogle

“Fue una experiencia terrible”: Dustin Hoffman relató la presión que sufrió durante la filmación de ‘El graduado’

En sus memorias que se publicarán el 10 de noviembre, el actor revela que recibió exigencias físicas y emocionales durante el rodaje de la película de 1967 que lo condujo a la fama mundial

Dustin Hoffman recordó que el rodaje de "El graduado" estuvo atravesado por la presión, el agotamiento y su inseguridad frente al papel que transformó su carrera. (United Artists)

Dustin Hoffman reveló que el rodaje de El graduado, la película de 1967 que lo convirtió en una figura central de Hollywood y el cine mundial, fue “una experiencia terrible” marcada, según su relato, por el trato de Mike Nichols. El actor sostuvo que el director ejerció una presión particular sobre él y que, durante una escena que no llegó al montaje final, recibió 27 bofetadas. Las declaraciones forman parte de Look at Me, las memorias que Dustin Hoffman escribió junto a la periodista Ariel Levy y que se publicarán el 10 de noviembre. Un extracto del libro apareció en The New Yorker y fue informado por The Guardian.

Hoffman tenía experiencia en teatro cuando Nichols se interesó por él para interpretar a Benjamin Braddock, el joven protagonista de El graduado. El director había dedicado cerca de dos años a la búsqueda de los papeles principales y había considerado, entre otros, a Robert Redford antes de elegir al actor y a Katharine Ross para el rol de Elaine Robinson.

PUBLICIDAD

"Look at Me", las memorias que Dustin Hoffman escribió junto a la periodista Ariel Levy y que se publicarán el 10 de noviembre

El intérprete, que hoy tiene 89 años, recordó que el proceso agravó sus inseguridades. En particular, se refirió a las horas que pasaba en maquillaje mientras Nichols daba instrucciones para modificar su aspecto, con intervenciones sobre sus cejas y su nariz.

“Sentía que intentaban quitarme lo judío de la cara, y no iba a ocurrir”, escribió Hoffman en el pasaje citado por el diario británico. El actor señaló que no se veía como un protagonista romántico y que interpretaba a Benjamin, a quien definió como “el WASP definitivo”, con una sensación persistente de no pertenecer a ese universo.

El episodio más contundente de su relato ocurrió durante una secuencia en la que Benjamin entraba mojado a la habitación de Elaine para contarle que había mantenido una relación con una mujer mayor. El personaje de Ross comprendía entonces que se trataba de su madre, la señora Robinson, encarnada por Anne Bancroft.

PUBLICIDAD

El actor contó que recibió 27 bofetadas durante una toma junto a Katharine Ross que finalmente no apareció en la versión estrenada de la película (United Artists)

Según Hoffman, Nichols le indicó a Ross que lo golpeara y que incrementara la fuerza de las bofetadas. “Hicimos 27 tomas”, recordó el actor. Ross temía lastimarlo y él le pidió que evitara su oído, aunque algunos golpes no dieron en el lugar previsto.

Hoffman afirmó que terminó mareado después de recibir 27 bofetadas en una jornada, pero la toma no fue incorporada a la versión final del filme. Al día siguiente, durante una escena subacuática realizada en una piscina y con un equipo de buceo, sufrió una perforación de tímpano. Al salir a tomar aire tras varias repeticiones, advirtió que le salía sangre del oído.

En sus memorias, Hoffman diferenció el período de ensayos del rodaje. Describió a Nichols como alguien difícil de interpretar, de humor cambiante y con una actitud frecuentemente hosca durante las filmaciones. “Conmigo empezó a aparecer cierto sadismo”, sostuvo sobre el realizador.

En sus memorias, Hoffman atribuyó a Mike Nichols un trato particularmente duro durante la filmación del clásico de 1967 (United Artists)

También relató que Bancroft se desmayó durante una escena filmada en un día de altas temperaturas y que debió recibir oxígeno. Él, por su parte, tuvo que repetir varias veces una toma en la que corría desde un automóvil hasta una iglesia para declarar su amor por Elaine. El actor contó que el cansancio y la deshidratación lo llevaron a pensar que perdería el conocimiento. “Me acosté en el pasto frente a la iglesia porque creí que me iba a desmayar”, señaló.

El graduado obtuvo siete nominaciones a los premios Oscar y le dio a Mike Nichols la estatuilla a mejor director en la 40ª ceremonia de la Academia. Para Hoffman, sin embargo, el impacto profesional de la película convivió con un recuerdo difícil de la experiencia en el set.

El intérprete consideró que Nichols pudo haber visto al personaje de Benjamin como una proyección propia. El director había llegado a Estados Unidos desde Alemania en 1939, cuando era niño y en el contexto de la persecución contra los judíos en Europa. “Quizás por eso fue tan duro conmigo”, escribió Hoffman. “Yo era un sustituto, alguien que podía absorber el rechazo que sentía por sí mismo”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD