El ADN hallado en una funda protectora para pinturas ayudó a los investigadores a recuperar dos obras de Renoir robadas y a descubrir lo que sospechan que eran preparativos para otro robo de arte, informó un fiscal francés.
Cuatro hombres fueron imputados provisionalmente en la investigación por el robo del 8 de septiembre en el pequeño Museo Renoir de la localidad de Cagnes-sur-Mer, en la Riviera francesa. Los cargos incluyen robo organizado y asociación delictiva, indicó el fiscal de Marsella, Nicolas Bessone.
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Una de las pinturas, Retrato de Madame Colonna Romano, sufrió un desgarro. La otra, Joven junto al pozo, presentó daños leves en el marco, señaló Bessone. El fiscal estimó su valor conjunto en 4,2 millones de euros (US 4,7 millones).
Los ladrones usaron una sierra eléctrica para cortar una valla, ingresaron al museo por la planta baja y cortaron las sujeciones que aseguraban los marcos de cuatro cuadros. La alarma se activó y los agentes de policía llegaron cuatro minutos después, una respuesta rápida que “al parecer provocó el pánico de los autores”, dijo Bessone.
“Al huir, no pudieron llevarse las cuatro pinturas y abandonaron dos, que más tarde fueron encontradas en una funda protectora”, afirmó.
El rastreo de un vehículo llevó a los sospechosos
El ADN encontrado en la funda abandonada coincidía con el de un hombre de 29 años que ya estaba bajo investigación en un caso de narcotráfico, en el que la policía seguía su vehículo, explicó Bessone.
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Los datos de geolocalización mostraron que el sospechoso, acompañado por un hombre de 41 años, fue a la vivienda de un tercer hombre poco después del robo, según el fiscal.
La vigilancia policial también mostró que el hombre de 29 años visitó el 3 de octubre la Fundación Maeght, en Saint-Paul-de-Vence, que alberga una amplia colección de arte moderno.
Después, el sospechoso se reunió con un cuarto hombre conocido por la policía por casos de robos de arte y falsificación en 2001 y 2003. Bessone afirmó que las detenciones respondieron a la “sospecha muy fundada de que otro robo era inminente”.
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Las pinturas estaban ocultas detrás de una pared
Los dos hombres sospechosos de ejecutar el robo en el museo fueron imputados provisionalmente por “robo cometido por una banda organizada” y “asociación delictiva”, entre otros cargos. Fueron enviados a prisión a la espera de que avance la investigación. Ambos negaron haber cometido irregularidades, dijo Bessone.
El tercer sospechoso reconoció haber recibido las pinturas en su vivienda y haberlas ocultado detrás de una pared construida bajo una escalera después del robo. Los investigadores recuperaron los Renoir en ese escondite, indicó Bessone.
El cuarto sospechoso admitió haber visto fotografías de las pinturas, pero aseguró que no las reconoció de inmediato. Ambos fueron imputados provisionalmente por “encubrimiento” de pinturas robadas. Quedaron en libertad bajo supervisión judicial y tienen prohibido salir de Francia. Otras dos personas que habían sido detenidas fueron liberadas sin cargos.
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El robo reaviva las inquietudes sobre la seguridad de los museos
El Museo Renoir ocupa la última residencia del destacado pintor impresionista francés Pierre-Auguste Renoir, quien vivió allí hasta su muerte en 1919. Es el principal atractivo de Cagnes-sur-Mer, una ciudad costera mediterránea situada entre Cannes y Niza.
El robo reavivó el recuerdo del robo de joyas de la corona en el Museo del Louvre de París el año pasado y renovó los reclamos de más seguridad y financiamiento para los numerosos espacios culturales de Francia.
Christian Sainte, director nacional de la policía judicial, afirmó el lunes que el país «es atacado repetidamente por grupos delictivos organizados que realizan operaciones de robo contra objetos de valor que forman parte de nuestro patrimonio cultural» en museos, castillos, lugares de culto, viviendas privadas y galerías de arte.
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Los museos franceses registraron 23 casos en 2025 y alrededor de 10 en lo que va de este año, señaló.
Fuente: AP
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