La muerte de Sly Dunbar, uno de los bateristas y productores más influyentes de la música jamaiquina, marca un hito en la era del reggae, una música nació en la pequeña isla caribeña y desde más de medio siglo, impregnó el mundo con su sabor y color. Reconocido por su papel en la formación del dúo Sly & Robbie, junto a Robbie Shakespeare (bautizados “Los Gemelos del Ritmo”), Dunbar definió el pulso del reggae y el dancehall durante más de cinco décadas, acompañando a figuras de la talla de Bob Marley, Grace Jones y Bob Dylan -con él grabaron en el disco Infidels, de 1983- y generando un legado que trasciende fronteras y géneros. Por cierto, Robbie Shakespeare, su compañero de toda la vida, murió en diciembre de 2021. Ya no habrá más Sly & Robbie sobre un escenario o en un estudio, pero quedan cientos de grabaciones que comprueban todas las palabras incluidas en esta nota.
Con 13 nominaciones al Grammy y dos premios obtenidos —el primero en 1985 con Black Uhuru, por Anthem, y el segundo en 1999 junto a Robbie Shakespeare por Friends—, Dunbar consolidó una reputación de omnipresencia en la industria musical. La cita de Brian Eno es bien explícita al respecto: “Cuando compras un disco de reggae, hay un 90% de probabilidad de que el baterista sea Sly Dunbar”.
Dunbar falleció este lunes a los 73 años, luego de varios meses con recurrentes problemas de salud. Las muestras de pesar y reconocimiento llegaron desde distintos puntos del mundo musical. El DJ británico David Rodigan lo describió como “un verdadero icono... uno de los más grandes bateristas de todos los tiempos que tocó en literalmente miles y miles de grabaciones”. En palabras del cantante Ali Campbell, de UB40, “las bases rítmicas modernas simplemente no serían lo que son sin la influencia del reggae y los ‘riddims’ de dancehall que Sly inventó”. La edición global de Rolling Stone resaltó su “enfoque rítmico matizado, pausado y sólido como una roca”. Y la edición argentina de la revista reveló un dato sorprendente: bajista y baterista grabaron Sly & Robbie vs. Roots Radics: The Final Battle, el último álbum en una extensa discografía, en un estudio de Lanús propiedad del productor Hernán “Don Camel” Sforzini.
Quién fue Sly Dunbar
Nacido como Lowell Fillmore Dunbar en Kingston, Jamaica, Sly comenzó percutiendo sobre el pupitre escolar y latas de hojalata. Aún adolescente, junto al bajista Robbie Shakespeare conformó la sección rítmica de The Revolutionaries, banda base del estudio Channel One en Kingston y grupo clave de la escena reggae de los años 70. Su característico patrón de batería “rockers”, que debutó en el tema “Double Barrel” de Dave y Ansell Collins —número uno en Reino Unido en 1971 y primera grabación de Dunbar—, se convirtió pronto en fundamento central del roots reggae.
En 1978, una gira con los Rolling Stones inspiró una sonoridad más enérgica en producciones como las de Black Uhuru. Para finales de esa década, Sly & Robbie fundaron Taxi Records, sello con el que promovieron a artistas como Shaggy, Shabba Ranks, Skip Marley, Beenie Man y Red Dragon, y que les permitió controlar sus propias producciones. El dúo ganó prestigio global al trabajar tanto con exponentes jamaicanos, como Bunny Wailer, Jimmy Cliff, Peter Tosh y Chaka Demus & Pliers, y con grandes estrellas internacionales: participaron tres discos de Grace Jones (Warm Leatherette, Nightclubbing, Living My Life”), cuatro de Serge Gainsbourg - Aux armes et cætera (1979), el más notorio por incluir una famosa y polémica versión reggae del himno nacional francés, La Marsellesa- y notables colaboraciones en los álbumes Infidels, Empire Burlesque y Down in the Groove de Bob Dylan.
Sly & Robbie dejaron su huella en hits de distintas décadas y estilos. Participaron en grabaciones de No Doubt (“Underneath it All” y “Hey Baby”), en el multivendedor álbum The Score de Fugees, además de aportar batería en clásicos históricos del género como “Police and Thieves” de Junior Murvin, “Easy to Love” de Maxi Priest y “Punky Reggae Party” de Bob Marley. Dunbar también figuró en la percusión de “Undercover” de los Rolling Stones y en el disco solista de Mick Jagger She’s the Boss (1985). Los éxitos junto a Chaka Demus & Pliers, como “Tease Me” y “Murder She Wrote”, consolidaron su impronta en el dancehall de los años 90. Además, su ritmo aparece en la versión de “Night Nurse” de Simply Red y en el cover de “Cecilia” de Suggs.