El uso pedagógico de la tecnología en primaria todavía se concentra en los niveles básicos: el 47.5% de los docentes de I y II Ciclos se ubicó en la categoría inicial de competencia digital, de acuerdo con una evaluación del Ministerio de Educación Pública (MEP). El estudio, elaborado por la Dirección de Recursos Tecnológicos en Educación y difundido por CR Hoy, analizó 1,130 cuestionarios válidos basados en la autopercepción de los educadores, por lo que refleja cómo valoran sus capacidades y prácticas, sin medir el desempeño mediante una prueba directa.
El nivel avanzado reunió al 8.7% de los docentes consultados
El 43.8% de los maestros alcanzó el nivel intermedio, mientras que la categoría avanzada concentró al 8.7% de los participantes. El nivel inicial corresponde a las primeras etapas de incorporación de herramientas digitales a la práctica docente; la clasificación intermedia comprende un uso habitual de esos recursos para enseñar, aprender y evaluar, y la categoría más alta supone una aplicación estratégica e innovadora de la tecnología.
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La proporción de docentes ubicados en el nivel inicial aumentó 8.5 puntos porcentuales frente a la medición de 2021. El MEP aclaró que esa comparación es descriptiva porque ambas evaluaciones no siguieron a las mismas personas, de modo que los resultados no permiten establecer cambios individuales entre un relevamiento y otro.
Los recursos fueron la dificultad más señalada para usar tecnología
La falta de recursos fue el obstáculo más mencionado para incorporar herramientas digitales a las clases: el 61.1% de los educadores identificó esa limitación como la principal barrera. Aunque el 68.8% indicó que dispone de una computadora portátil y el 51.1% reportó acceso a un laboratorio de cómputo, la disponibilidad de esos elementos no asegura que puedan utilizarse durante toda la jornada ni en condiciones adecuadas para el trabajo de aula.
La conexión a internet de alta velocidad estuvo disponible para el 47.1% de los docentes consultados, mientras que solo el 20.4% señaló que cuenta con dispositivos móviles institucionales. Según advirtió el informe divulgado por CR Hoy, la existencia de computadoras, conectividad o laboratorios no implica que esos recursos estén siempre al alcance de los maestros ni que funcionen de forma adecuada durante las lecciones.
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El uso frecuente no siempre implica competencias pedagógicas consolidadas
El 72.3% de los maestros afirmó que emplea recursos digitales con frecuencia o siempre. Esa práctica declarada fue superior a la proporción de educadores que se ubicó en los niveles intermedio y avanzado de competencia, lo que muestra una diferencia entre utilizar dispositivos o plataformas y aplicarlos de manera sostenida en los procesos pedagógicos.
En las áreas de enseñanza, aprendizaje y contenidos digitales, el 52.2% permaneció en el nivel inicial. La mayor proporción en esa categoría apareció en la dimensión vinculada con el desarrollo de capacidades digitales entre los estudiantes, donde el 52.8% de los participantes se clasificó en el escalón más bajo.
Los resultados indican que la incorporación cotidiana de herramientas tecnológicas no siempre se traduce en estrategias consolidadas para planificar, enseñar, evaluar o fortalecer las habilidades digitales de los alumnos. La evaluación diferenció así entre el uso declarado de recursos y las capacidades para integrarlos a la enseñanza.
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La capacitación institucional llegó al 17.1% de los maestros
Solo el 17.1% de los docentes de primaria reportó haber recibido formación en tecnologías digitales a través del Instituto de Desarrollo Profesional Uladislao Gámez Solano del MEP durante los dos años anteriores a la medición. Otro 29.9% indicó que accedió a capacitación mediante otras instancias, mientras que la falta de formación fue identificada por el 38.9% de los educadores como una dificultad para integrar tecnología a su trabajo.
La falta de tiempo también apareció entre los obstáculos señalados por los participantes y fue mencionada por el 33.4%. La resistencia al cambio tuvo una incidencia menor, ya que apenas el 4.6% de los docentes la identificó como una barrera para incorporar herramientas digitales en la enseñanza.
La medición retrató una situación en la que una parte amplia de los maestros declara utilizar recursos digitales, aunque casi la mitad se percibe todavía en una etapa inicial de competencia. La disponibilidad efectiva de equipos, la conectividad, la formación profesional y el tiempo para preparar las clases condicionan la integración de esas herramientas en las aulas.
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