La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, ofreció declaraciones públicas ante los medios locales el día de ayer 25 de septiembre para detallar las razones que motivaron la destitución del exministro de Relaciones Exteriores y Culto, Manuel Tovar Rivera.
Durante un actividad oficial, la jefa de Estado fue abordada por los medios y explicó que el despido del exfuncionario respondió a una falta grave en el manejo de la política exterior y a la vulneración del orden institucional, luego de que este asistiera a una cumbre internacional en Estados Unidos sin la notificación previa correspondiente.
PUBLICIDAD
La mandataria expresó que la decisión causó pesar en el seno del gobierno debido a la trayectoria del ex canciller en la administración saliente. Sin embargo, remarcó que la omisión cometida imposibilitó la permanencia del diplomático dentro del gabinete, debido a que el encuentro en territorio estadounidense requería la definición de la jerarquía presidencial.
De igual manera, la mandataria sostuvo que la convocatoria enviada por las autoridades estadounidenses estaba destinada a una reunión de jefes de Estado en el marco del denominado Escudo de las Américas. En ese sentido, Fernández cuestionó que el entonces ministro recibiera la invitación y procediera a designarse como representante oficial sin trasladar el documento a la Presidencia el mismo día en que fue notificado.
La gobernante agregó que ningún integrante del Gabinete de Gobierno tiene la atribución de tomar determinaciones de esta índole sin el consentimiento expreso de la Presidencia. “Si dejo pasar esto por alto, sentaría un pésimo precedente, no solamente en el manejo de nuestra política exterior, sino también en lo que es la disciplina que debe tener un gabinete”, sentenció la mandataria.
PUBLICIDAD
Fernández explicó además que el ex canciller le envió un reporte posterior que incluyó detalles sobre entrevistas concedidas a medios como CNN y Miami Herald, así como una reunión bilateral con el secretario de Estado, Marco Rubio.
No obstante, enfatizó que la decisión final sobre viajar, ajustar la agenda o designar una representación delegada correspondía de forma exclusiva a la Presidencia de la República.
La designación de Indiana Trejos en la Cancillería
El pronunciamiento de la jefa de Estado brindó mayor claridad sobre el cese de funciones decretado el pasado 24 de septiembre contra Manuel Tovar Rivera. En esa fecha, la Casa Presidencial comunicó la salida inmediata del diplomático tras confirmarse que este participó dos días antes en la sesión multilateral efectuada en la ciudad de Nueva York, a la cual asistieron el gobernante estadounidense, Donald Trump, y altos diplomáticos continentales.
PUBLICIDAD
De acuerdo con el reporte oficial del Poder Ejecutivo, Tovar gestionó de forma inadecuada la agenda costarricense en dicha cumbre al omitir el traslado inmediato de los requerimientos diplomáticos. Tras revisar el informe presentado por el funcionario a su regreso de EE.UU., la mandataria ordenó su destitución inmediata para preservar la jerarquía en la gestión de la diplomacia costarricense.
Para suplir la vacante dejada en el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, el Gobierno designó a Indiana Trejos Gallo como ministra interina de la cartera diplomática. Trejos, quien encabeza actualmente el Ministerio de Comercio Exterior, asumirá formalmente las labores de la Cancillería en cuanto concluya su participación oficial en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Esta destitución se convirtió en la primera modificación de alto nivel en el Gabinete de Gobierno desde que Laura Fernández Delgado asumió la Presidencia el 8 de mayo. La jefa de Estado confirmó que mantendrá la coordinación de la agenda diplomática e informará oportunamente sobre la persona que asumirá de forma definitiva el liderazgo de la política exterior del país.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD