Los racionamientos de agua afectan a 74 comunidades de Costa Rica, donde 32 Asociaciones Administradoras de Acueductos y Alcantarillados Comunales reportaron reducciones del servicio por la disminución y el secado de fuentes. La situación compromete 6.525 servicios en Guanacaste, Puntarenas y Alajuela.
La emergencia también alcanzó la atención sanitaria y las escuelas. En Moracia de Nicoya, los hogares disponen de agua potable solo entre tres y cuatro horas diarias desde mayo, una limitación que afecta a centros educativos y a la prestación de servicios médicos.
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Las restricciones se originan en la reducción de los caudales y el agotamiento de fuentes de agua en el Pacífico Norte y el Pacífico Central, un fenómeno asociado al fortalecimiento de El Niño. Las Asadas administran el abastecimiento en las zonas alcanzadas y enfrentan una demanda que excede la disponibilidad de sus sistemas.
Once cantones enfrentan cortes por la reducción de las fuentes
Las comunidades afectadas están distribuidas en Nicoya, Santa Cruz, Hojancha, Nandayure, Abangares, Cañas, Tilarán, Carrillo, Puntarenas, Orotina y San Ramón, según El Observador.
La Confederación Nacional de Federaciones, Ligas y Uniones de Acueductos Comunales (Conaflu) informó que algunas fuentes perdieron caudal y otras se secaron. La entidad solicitó a las asociaciones locales que registren los cambios en las fuentes, el volumen disponible y la calidad del agua.
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El problema se concentra en territorios donde las organizaciones comunales son responsables de captar, tratar y distribuir el recurso. La reducción de las reservas obliga a limitar horarios para intentar sostener el servicio básico entre los abonados.
La Asada de Moracia depende de pozos profundos cuyas reservas bajaron de manera considerable. La asociación atiende a cerca de 520 abonados, de quienes dependen más de 1.000 habitantes, además de centros educativos con unos 300 estudiantes.
“Uno de ellos ya se nos secó por completo”, dijo el vicepresidente de la entidad, Jeffry Pérez, a El Observador. El pozo que dejó de funcionar ya entregaba agua apenas durante 30 minutos y necesitaba cerca de 24 horas para recuperar un lapso similar de producción.
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El Niño podría extenderse hasta junio de 2027
El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) indicó que el fenómeno de El Niño llegó a una intensidad muy fuerte y podría mantenerse hasta junio de 2027. Esa previsión modificó la evaluación anterior del organismo, que esperaba un episodio fuerte hacia finales de este año y una pérdida de intensidad en los primeros meses del siguiente.
La anomalía de la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico tropical alcanzó 3,07 °C. El valor igualó el nivel registrado durante El Niño de 2015-2016, que hasta ahora se consideraba el episodio de mayor intensidad.
Científicos consultados por AFP advirtieron que la sequía ya causa la muerte de animales y cultivos en Centroamérica. La falta de agua también complica las operaciones en el canal de Panamá, de acuerdo con la agencia.
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“Es muy probable que este mes tenga las anomalías mensuales más altas”, afirmó el climatólogo Zeke Hausfather a AFP. El investigador de Berkeley Earth y coautor de informes de las Naciones Unidas condicionó esa previsión a que no ocurriera un cambio inesperado durante la última semana del mes.
Su evaluación se sumó a las alertas sobre el impacto de las altas temperaturas del océano en las lluvias, los cultivos y las reservas de agua de la región.
La falta de agua suspendió consultas médicas en Moracia
La escasez en Moracia llevó a reducir o suspender parte de las visitas de una doctora que atendía dos veces por semana. La medida derivó en cancelaciones de citas para residentes de la comunidad.
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Tras comunicar el escenario al Comité Municipal de Emergencias, la población recibió recipientes para almacenar agua. El apoyo buscó que las familias pudieran conservar reservas durante los períodos sin suministro por tubería.
La situación muestra que las consecuencias de la sequía no se limitan al consumo doméstico. La reducción del abastecimiento también interfiere con la educación, la atención médica y las tareas cotidianas de quienes dependen de los acueductos comunales.
El agua almacenada requiere recipientes limpios y con tapa
Las familias afectadas por los cortes suelen guardar agua durante más tiempo o recurrir a fuentes alternativas. El Colegio de Químicos de Costa Rica advirtió que esas prácticas exigen medidas de seguridad si el recurso se destinará al consumo o a la preparación de alimentos.
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“Un agua que se ve limpia no necesariamente es segura”, alertó Alexander Mata, presidente del Colegio, según El Observador. El dirigente explicó que el agua puede contener microorganismos o sustancias que no resultan visibles.
La recomendación es usar recipientes limpios, en buen estado y con tapa. El agua debe permanecer protegida del polvo, los insectos y los animales mientras se mantiene almacenada.
El Colegio también pidió no reutilizar envases que antes contuvieron pintura, combustibles, pesticidas u otros productos químicos. Esos recipientes pueden conservar residuos que representen un riesgo para la salud.
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