Una pareja de ciudadanos mexicanos que ingresaba a Colombia con frecuencia desde comienzos de 2024 fue capturada en Barranquilla bajo sospecha de coordinar envíos de cocaína para el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en alianza con el Clan del Golfo.
Los detenidos fueron identificados como Sophia Mourra Lozano, de 52 años, alias la Patrona; y Adolfo Paulín González, de 56, alias Pau.
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La investigación, denominada operación Lanza Roja, involucró a la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín), el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) y otras agencias antimafia.
De acuerdo con el expediente del caso que conoció el diario El Tiempo, la pareja entraba a Colombia, se hospedaba por períodos cortos en hoteles de Cartagena y Barranquilla y usaba distintas fachadas para evitar sospechas.
Durante los seguimientos, los investigadores detectaron que sus desplazamientos coincidían con la salida de cargamentos de droga hacia Costa Rica.
Desde el país centroamericano los millonarios cargamento de cocaína seguían su ruta hacia Estados Unidos y Europa por vía marítima.
Así pasaba desapercibida la pareja de mexicanos: una agente inmobiliaria y feligreses cristianos
Las pesquisas dieron cuenta que Mourra Lozano se presentaba como agente inmobiliaria interesada en adquirir predios en Colombia para clientes extranjeros.
Pero cuando la Policía los interceptó en Riomar, uno de los sectores residenciales de Barranquilla, ambos ofrecieron una explicación diferente.
“En el momento en que los capturamos, alias Pau nos aseguró que eran cristianos y que estaban buscando la mejor iglesia en Colombia para congregarse”, relató uno de los oficiales que participó en la operación al mismo diario bogotano.
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Los investigadores analizan si esa versión fue utilizada para acercarse a miembros de iglesias cristianas en Bogotá y sostener su fachada.
Una de las pistas del caso es una vivienda en el barrio Las Ferias, en la localidad de Engativá, donde la pareja habría permanecido dos o tres días antes de viajar a la costa Caribe.
Según un investigador consultado por el diario, miembros del Clan del Golfo los habrían recogido después de su paso por los controles migratorios del aeropuerto de Bogotá y los trasladaron a ese inmueble. Desde allí habrían coordinado su desplazamiento hacia Barranquilla.
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La ruta investigada incluía una tonelada de cocaína hacia Costa Rica
Las autoridades estiman que, en dos años, las incautaciones en aguas internacionales relacionadas con la estructura para la que trabajaban los mexicanos sumaron al menos 15 toneladas de cocaína.
Las fechas de varios decomisos coincidieron con los ingresos de la pareja a Colombia.
En el último viaje, los detenidos al parecer coordinaban un envío de una tonelada de cocaína hacia Costa Rica.
La indagación señala que el cargamento debía salir desde el puerto de Barranquilla en un buque con destino al país centroamericano.
El plan consistía en que embarcaciones pesqueras interceptaran al buque mar adentro. Para esto, integrantes de la organización subirían a la nave con paquetes de cocaína para incorporarlos a la carga. Esa modalidad es conocida por las autoridades como “miqueo”.
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“Para ejecutar esa operación tenían necesariamente que coordinarse con la tripulación del buque”, explicó uno de los investigadores al mismo medio colombiano.
Esa posible conexión hace parte de las líneas que aún revisan las autoridades, por lo que no se divulgaron la identificación de la embarcación ni su bandera.
Pelucas, extensiones y kits de maquillaje fueron hallados en el hotel: así se mimetizaba “La Patrona”
La inspección a la habitación que ocupaba la pareja en un hotel de Barranquilla no arrojó documentos religiosos ni elementos que respaldaran su supuesta búsqueda espiritual.
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En cambio, los investigadores encontraron artículos para modificar la apariencia de la mujer.
“Lo que se encontraron fueron varios kits de maquillaje, pelucas y extensiones de cabello que utilizaba la mujer para cambiar su aspecto y tal vez evitar el control de las autoridades”, dijo una fuente del caso.
Los elementos podrían explicar por qué la mujer salía del seguimiento policial en algunos momentos.
A su vez, el investigador señaló que “Pau” era quien más se movía durante las visitas a Barranquilla y que fue fotografiado cerca del hotel mientras esperaba instrucciones.
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La captura expone los contactos entre el CJNG y el Clan del Golfo
Mourra Lozano y Paulín González permanecen recluidos en la cárcel La Picota, en Bogotá, mientra que la Dirección de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación avanza en los trámites para una eventual extradición a Estados Unidos, donde enfrentan un proceso por narcotráfico.
Según información de inteligencia citada en el expediente, la estructura colombiana cumple un papel de proveedor de cocaína de alta pureza y de apoyo logístico para la llegada de emisarios de organizaciones criminales extranjeras.
Además de Barranquilla, Medellín aparece como otro punto de interés para los investigadores.
El 28 de septiembre de 2026 se reportó en la capital de Antioquia la aprehensión de Fredy Chacón, alias el Mexicano, señalado de articular actividades del CJNG y de pagar hasta USD 15.000 mensuales a integrantes de La Terraza y subestructuras del Clan del Golfo por protección.
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El sujeto fue detenido en una zona exclusiva de El Poblado.
La siguiente fase de Lanza Roja prevé actuaciones en Costa Rica, México, Estados Unidos y varias ciudades colombianas contra otros presuntos miembros de la red que habrían tenido contacto con alias la Patrona y “Pau”.
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