El jueves 29 de octubre de 2026 se conoció que la Cancillería de Colombia retiró varios tomos históricos de la biblioteca Marco Fidel Suárez, instalada en una antigua capilla que el Ministerio de Relaciones Exteriores adquirió para preservar su archivo.
El hecho generó críticas después de que trascendiera que el espacio sería destinado a la celebración de encuentros religiosos.
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El exsenador y exdirector del Departamento de Prosperidad Social (DPS) durante el gobierno de Gustavo Petro, Gustavo Bolívar, se pronunció en su cuenta oficial de X y aseguró que ya hay acciones de tutela en curso para devolver los libros a la biblioteca.
El exfuncionario recordó que el Gobierno de Abelardo de la Espriella tuvo que devolver las piezas que retiró del Museo Nacional y sostuvo que ahora deberá restituir los libros a la biblioteca. Además, precisó que ya hay acciones de tutela en curso.
“Ya tuvieron que devolver las piezas al Museo Nacional. Tendrán que devolver los libros a la biblioteca de la cancillería. (Ya hay tutelas en curso)”, señaló el escritor.
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Según Gustavo Bolívar, un gobierno que “aborrece” la memoria, el arte y los libros no es un gobierno, sino un “proyecto de oscurantismo”.
“Un gobierno que aborrece el arte, la memoria y los libros no es un gobierno, es un proyecto de oscurantismo que le teme a un pueblo que piensa. Es una fábrica de ignorantes para gobernar un país sin memoria”, afirmó el excandidato a la Alcaldía de Bogotá.
¿Qué dijo la Cancillería?
La Cancillería de Colombia explicó que el traslado de la Biblioteca Marco Fidel Suárez responde a una reorganización de sus espacios institucionales y al funcionamiento de la nueva sede de la Academia Diplomática Augusto Ramírez Ocampo. La decisión surgió tras la difusión de imágenes que mostraban cajas con libros y documentos bajo la lluvia, durante su salida de la antigua capilla del Palacio de San Carlos, en el centro de Bogotá.
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El material reúne más de 21.000 ejemplares vinculados con la historia diplomática y política del país. La salida de los volúmenes abrió cuestionamientos sobre las condiciones de conservación, la forma en que se efectuó el traslado y el futuro de una colección que hace parte del archivo histórico de las relaciones exteriores de Colombia.
La controversia aumentó porque el retiro de la biblioteca fue asociado con la posibilidad de que la capilla recupere su uso para la celebración de misas. Las fotografías difundidas alimentaron dudas sobre la manipulación de los libros y documentos, así como sobre la eventual transformación del recinto en un lugar de culto.
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores sostuvo que la integración de la biblioteca a la Academia Diplomática busca concentrar en una misma sede las actividades de formación, investigación y gestión del conocimiento. Según la entidad, la medida permitirá que el acervo esté más cerca de funcionarios, investigadores y estudiantes vinculados con la política exterior.
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La cartera afirmó que la decisión fue tomada tras análisis técnicos sobre la utilización de los espacios disponibles en la nueva sede. También indicó que el cambio responde a criterios de austeridad y eficiencia en el uso de recursos públicos.
“Una de las decisiones tomadas se trata de la integración física de la Biblioteca Marco Fidel Suárez a la Academia Diplomática. Esta convergencia fortalecerá las capacidades académicas de la Cancillería y contribuirá a la consolidación de un ecosistema de conocimiento especializado al servicio de la política exterior colombiana”, indicó la institución.
La Cancillería aseguró que pidió el acompañamiento de la Biblioteca Nacional de Colombia para definir los protocolos de manipulación, embalaje y transporte del material. Las primeras recomendaciones técnicas fueron emitidas el 16 de octubre, de acuerdo con el comunicado oficial.
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Además, la entidad señaló que el proceso de reubicación aún no terminó y estimó que concluirá en cerca de una semana. Durante ese periodo, deberá completar el traslado de las distintas colecciones y garantizar las condiciones adecuadas para su resguardo en las instalaciones de la Academia Diplomática.
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