El Gobierno nacional anunció que mantendrá sin cambios los precios de la gasolina corriente y el Acpm durante noviembre de 2026, pese al alza internacional de los combustibles, para impedir que ese aumento llegue a los consumidores y a los sectores productivos. La decisión, vigente desde el 1 de noviembre, tendrá un costo fiscal estimado de $15.500 millones para la Nación.
El precio promedio de la gasolina en las 13 principales ciudades seguirá en $ 15.886 por galón, mientras que el del Acpm, conocido como diésel, permanecerá en $11.320. La continuidad de la medida en diciembre dependerá de la evolución de los mercados internacionales y de la disponibilidad fiscal del país.
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Los ministerios de Minas y Energía y de Hacienda y Crédito Público actualizaron las resoluciones con los precios de referencia, que sirven de base para definir el valor al público en las estaciones de servicio. El precio final puede variar de acuerdo con las condiciones de cada municipio y los componentes aplicables.
Villavicencio y Cali, los valores más altos por galón
Villavicencio conservará el mayor precio de gasolina del grupo de ciudades analizadas, con $16.431 por galón. Le seguirán Cali, con $16.339; Bogotá, con $16.331; Manizales, con $16.304; Pereira, con $16.276; Medellín, con $16.251; Ibagué, con $16.245; Montería, con $16.171; Bucaramanga, con $16.089; Barranquilla, con $15.964, y Cartagena, con $15.921.
Cúcuta tendrá una tarifa de $14.281 por galón y Pasto conservará el valor más bajo, de $13.920. Ninguna de las 13 ciudades registrará aumentos frente a octubre.
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El Acpm tampoco tendrá modificaciones. Cali mantendrá el precio más alto entre las capitales mencionadas, con $11.763 por galón, seguida por Medellín, con $11.641; Bogotá, con $11.616; e Ibagué, con $11.607.
En Barranquilla, el diésel seguirá en $11.291 por galón, y en Cartagena, en $11.256. Cúcuta tendrá el menor valor, con $9.486.
El Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc) absorberá la diferencia entre las presiones externas y las tarifas internas. Según los ministerios, la medida busca moderar el efecto de los combustibles sobre los hogares, el transporte y las actividades económicas que dependen de esos insumos.
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Las autoridades señalaron que la congelación brinda “mayor previsibilidad a los gastos de transporte y a las actividades económicas que dependen de los combustibles”. También indicaron que las próximas decisiones combinarán las condiciones de mercado, el impacto sobre los consumidores y la sostenibilidad de las finanzas públicas.
El antecedente de octubre y la presión del petróleo Brent
La medida llega después de la controversia de octubre, cuando el Ministerio de Minas anunció el día 1 un incremento promedio de $46 por galón, asociado al ajuste del componente de etanol. Ese mismo día, el presidente Abelardo de la Espriella pidió revertirlo en X: “Le he pedido que revierta el aumento correspondiente al mes de octubre”.
El Gobierno asumió entonces un costo cercano a $8.300 millones y mantuvo congelado el Acpm. Noviembre será el segundo mes consecutivo sin nuevos incrementos para ambos combustibles.
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El exministro de Minas Juan Camilo Restrepo cuestionó el congelamiento porque, a su juicio, “va en contravía de reducir el déficit fiscal”. El mayor peso de la diferencia con la referencia internacional está en el diésel, cuya brecha es superior a la de la gasolina.
El crudo Brent, referencia para Colombia, comenzó 2026 cerca de USD 60 por barril y superó USD 130 en algunos momentos, impulsado por el conflicto en Oriente Medio, ataques contra instalaciones petroleras y dificultades para transportar crudo por el estrecho de Ormuz.
Tras una corrección posterior, los futuros del Brent subieron 13,6% en octubre y el contrato para entrega en diciembre cerró el 30 de octubre en USD 117,64 por barril.
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La Administración de Información Energética de Estados Unidos prevé que el Brent promedie USD 105 por barril en el cuarto trimestre de 2026, USD 14 más que su pronóstico anterior. La proyección dependerá de la duración del conflicto, la recuperación de las exportaciones de Oriente Medio y la disponibilidad de inventarios mundiales.
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