Angie Rodríguez, exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) durante el gobierno de Gustavo Petro, aseguró que Verónica Alcocer intentó golpearla en dos ocasiones distintas y la insultó con palabras soeces frente a testigos.
La exfuncionaria respaldó así las denuncias que la española Eva Ferrer hizo públicas contra la exprimera dama de Colombia. “Todo lo que narró Eva es cierto. En dos ocasiones la primera dama intentó agredirme”, declaró Rodríguez a El Tiempo.
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Rodríguez relata cómo Alcocer reaccionó a su nombramiento en el Dapre
El primer episodio, según la exfuncionaria, ocurrió cuando fue designada al frente de esa dependencia, una decisión que habría generado malestar en Alcocer.
Rodríguez amplió ante el medio citado inicialmente que la entonces primera dama se dirigió afuscada a la oficina del expresidente Gustavo Petro: “Se encerraron y se oyeron gritos y ruidos”. Allí, dijo, estuvo presente la entonces ministra de Trabajo, Gloria Inés Ramírez, quien “se puso a llorar porque escuchó todo”.
La exdirectora sostuvo ante el medio que la entonces primera dama “me trató de manera denigrante y con palabras soeces, haciendo referencia a que yo era una prostituta”.
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Según su relato, al salir del despacho presidencial, Alcocer se refirió “en los mismos términos” a Juliana Guerrero, la joven que iba a estar encargada del Viceministerio para las Juventudes en ese gobierno.
Sus declaraciones respaldan la versión que la española Eva Ferrer entregó a la revista Semana sobre supuestas irregularidades de la ex primera dama.
La exdirectora del Dapre agregó que, a diferencia de Guerrero, ella no se sintió aludida por el comentario: “Yo no, porque no me sentí aludida”. Sobre los intentos de golpearla, precisó ante el diario: “Siempre lanzaba su mano hacia mi cara como para golpearme, pero yo la evitaba. De eso hay testigos”.
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Un segundo episodio ocurrió en la sala de juntas de Presidencia
La exfuncionaria describió un segundo incidente, esta vez a solas con Alcocer. “Me dijo que ella manejaba la contratación en el Dapre y que había temas en los que yo no me podía meter, por ejemplo, el manejo de las casas privadas y de la alimentación en presidencia”, relató a El Tiempo.
Rodríguez identificó a otras personas presentes en ese momento: “Carolina Plata, Luz Karime Fernández, entonces subdirectora del Dapre, María Paula Robledo y una señora que le ayuda con el aseo al presidente”.
Según su testimonio, esas personas la responsabilizaban de no abrir la agenda presidencial para la firma de documentos como extradiciones, nombramientos y comisiones al exterior.
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La exdirectora aseguró que en ese contexto también recibió señalamientos por su origen: “Decían que yo era hija de un guerrillero. Por eso denuncié tortura psicológica”, afirmó al diario.
Eva Ferrer sumó un relato propio sobre el mismo episodio
La versión de Rodríguez se conoció después de que Ferrer señalara, en una entrevista con Semana, a Alcocer como presunta líder de un grupo al que llamó “los Verónicos”. La española vinculó a ese círculo con supuestos movimientos de dinero y droga desde Venezuela y con injerencias irregulares en entidades estatales.
Entre los organismos mencionados por Ferrer figuran ProColombia, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Ecopetrol, el Banco Agrario, la Agencia Nacional de Infraestructura y el Icetex, incluyendo en esa lista la Sociedad Portuaria de Cartagena, el Fondo de Adaptación y la subdirección del propio Dapre.
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Sobre el episodio del nombramiento de Rodríguez, Ferrer contó a la revista: “Cuando la nombraron jefa del Dapre, Verónica se enfadó tanto y le dijo que ella no era nadie para tener ese cargo. Que ella era una desgraciada y la zarandeó”. La española añadió: “Esa es la manera de funcionar de ella”.
Estos señalamientos forman parte de las acusaciones divulgadas por Ferrer y no constituyen, por sí mismos, hechos comprobados judicialmente.
Rodríguez dice que desobedeció la orden de aislar a Ferrer
La exdirectora del Dapre también relató el motivo por el que, según su versión, Ferrer regresó a trabajar en la Casa de Nariño. “La orden de la Primera Dama fue aislarla, que no le diera trabajo y que no se acercara a ninguna entidad del Estado”, contó a El Tiempo.
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Rodríguez aseguró que desatendió esa instrucción: “Yo no le hice caso y tras hablar con el presidente, la nombré asesora 14 en el Dapre, el sueldo más alto, y le asigné una oficina”.
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