Un juez condenó a Ernesto López Medina a prisión por la muerte de un perro llamado Negro, en un caso de maltrato animal ocurrido en Flandes, Tolima. Según estableció la investigación de la Fiscalía General de la Nación, el hombre se presentó como médico veterinario sin contar con el título para ejercer esa profesión y aplicó al animal tratamientos destinados al ganado bovino.
El sujeto fue declarado responsable por la muerte del canino, que fue sepultado cuando aún estaba con vida después de un procedimiento que el condenado presentó como una eutanasia.
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Los hechos ocurrieron entre febrero y diciembre de 2020, cuando los propietarios de Negro acudieron a López Medina para que atendiera los problemas de salud del animal. De acuerdo con el expediente, el hombre asumió la atención del perro pese a no estar acreditado como veterinario.
Durante varios meses, López Medina le suministró al perro distintos medicamentos con el propósito de mejorar su condición. La investigación de la Fiscalía concluyó que parte de las sustancias aplicadas estaban destinadas al tratamiento de enfermedades en bovinos.
Esos procedimientos habrían agravado el estado de salud de Negro. El animal presentó daños en los pulmones y el estómago, además de un cuadro de desnutrición, enfermedad renal crónica y otras afecciones que, según los especialistas que lo revisaron posteriormente, no recibieron el tratamiento adecuado.
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Los dueños del canino reclamaron ante el deterioro de su mascota. Frente a esa situación, López Medina les indicó que el perro no se recuperaría y que debía someterlo a una eutanasia.
El 11 de diciembre de 2020, el hombre realizó el procedimiento en condiciones que la Fiscalía calificó como precarias desde el punto de vista sanitario. La investigación determinó que inyectó una sustancia desconocida al animal y utilizó elementos que no estaban permitidos para practicar la eutanasia.
De acuerdo con el material recopilado por el Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (Gelma), la supuesta eutanasia incluyó el uso de varsol y cianuro, sustancias que no están autorizadas para ese tipo de intervención veterinaria.
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La situación adquirió mayor gravedad cuando López Medina sepultó al perro sin comprobar si había muerto. Varios ciudadanos encontraron al animal bajo tierra y advirtieron que aún permanecía con vida.
Negro fue rescatado y trasladado de urgencia a una clínica veterinaria, donde recibió atención. Los profesionales intentaron estabilizarlo tras la exposición a las sustancias y las lesiones que presentaba. Sin embargo, el perro murió dos días después debido a la gravedad de su estado físico.
El caso llegó a la justicia luego de la investigación adelantada por la Fiscalía, que inicialmente imputó a López Medina por el delito de maltrato animal agravado. En esa etapa procesal, el acusado no aceptó los cargos.
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El Juzgado Segundo Municipal de Flandes lo encontró responsable por la muerte del canino y le impuso una pena de 12 meses de prisión. A esa condena se sumó una multa de cinco salarios mínimos mensuales legales vigentes.
La sentencia también estableció que López Medina no podrá tener animales. La medida busca impedir que vuelva a asumir actividades de cuidado, atención o manejo de mascotas tras el caso de Negro.
Otras condenas en Quindío y Cundinamarca por maltrato animal
La Fiscalía incluyó esta condena dentro de un reporte sobre decisiones judiciales por maltrato animal en tres departamentos. En el mismo balance, el ente investigador informó sobre una condena de 15 meses de prisión contra un hombre en Quimbaya, Quindío, por actos sexuales contra un perro, y una imputación en Soacha, Cundinamarca, por la muerte de dos gatas durante un episodio de violencia intrafamiliar.
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