El congresista Daniel Briceño respaldó el recorte de los esquemas de seguridad de la Unidad Nacional de Protección (UNP) y cuestionó la reacción de exfuncionarios como Carlos Carrillo, que denunció que la reducción de su protección ocurre pese a que la entidad reconoce un riesgo extraordinario sobre su vida.
La disputa enfrenta la política del Gobierno de reasignar escoltas hacia la seguridad ciudadana con la advertencia de Carrillo sobre las amenazas que, según afirmó, enfrenta por sus denuncias de corrupción.
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El ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, sostuvo que la UNP no eliminó las medidas para exfuncionarios del gobierno de Gustavo Petro, sino que ajustó dispositivos que ya no corresponderían con los riesgos vigentes. El objetivo, explicó, es liberar agentes de la Policía para reforzar las tareas contra el crimen en las calles.
Lara Restrepo puso como ejemplo a quienes dejaron cargos de alto nivel hace años y aún conservan protecciones similares a las de su período en el Gobierno: “Usted no puede ser exministro y tener esquema de ministro. Sí hay una seguridad básica, pero yo creo que Colombia tiene ya que empezar a recortar este tema de los esquemas”.
Briceño celebró la reducción de los dispositivos asignados a antiguos funcionarios y respondió a la denuncia pública de Carrillo con un cuestionamiento a quienes asocian esos recursos con privilegios.
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“Les quitan las camionetas blindadas y los escoltas y pierden la cabeza. Ya no pueden ir a hacer mercado, a un restaurante o movilizarse sin un séquito de gente”, afirmó el congresista.
Carrillo aseguró que la UNP reconoció un riesgo extraordinario, pero le dejó un chaleco
Carrillo, exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), aseguró que cuenta con dos resoluciones de la UNP que, según afirmó, reconocen que enfrenta un riesgo extraordinario. Indicó que una fue expedida en junio y que la más reciente se emitió hace tres días.
El exfuncionario contrastó esa evaluación con la decisión sobre su protección: “El Gobierno reconoce riesgo extraordinario. La respuesta: ¡Un chaleco! ¡Gracias por las garantías!”.
Carrillo sostuvo que el retiro del esquema fue dispuesto por el director de la UNP, Didier Blanco, y tuvo una motivación política. Además, responsabilizó por su integridad a Blanco, al ministro Lara Restrepo y al presidente Abelardo de la Espriella.
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El exdirector de la Ungrd vinculó el riesgo que denuncia con su papel en la exposición pública de hechos de corrupción dentro de la entidad.
“Nadie más que yo ha hecho pública la corrupción en la UNGRD, un caso en el que aún muchos responsables siguen pasando de agache”, sostuvo.
También afirmó que su paso por la Unidad lo enfrentó con sectores armados, dirigentes políticos y contratistas. “Grupos armados ilegales, políticos y contratistas corruptos, todos furiosos porque les cortamos el chorro”, escribió al referirse a quienes, según su versión, resultaron afectados por las decisiones adoptadas durante su administración.
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Lara Restrepo planteó que la protección estatal debe mantenerse para quienes realmente la requieran, aunque rechazó que antiguos altos funcionarios conserven recursos equivalentes a los de su etapa en el poder.
“No puede ser que exministros de hace ocho años o de hace diez años tengan camionetas blindadas y hombres armados acompañándolos cuando ya su riesgo pasó”, declaró.
El ministro añadió que la reducción de los dispositivos busca evitar que agentes destinados a la protección de exfuncionarios realicen tareas ajenas a la seguridad.
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“Necesitamos a la policía en la calle combatiendo el crimen y no cuidando a gente ni haciéndole mercado a personas que ya no significan peligro o no tienen peligro para sus vidas”, dijo.
Carrillo sostuvo que continuará con sus denuncias y su colaboración con la justicia pese a la decisión sobre el esquema. “Si lo que quieren es callarme, seré más vehemente y levantaré aún más la voz contra el ascenso del fascismo en Colombia”, afirmó.
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