Andrés Felipe Arias, alias Nea Arias o Chino Arias, fue capturado en el aeropuerto José María Córdova de Rionegro, Antioquia, tras ser expulsado de Panamá, por el asesinato de María del Pilar Zea Cobo, suegra del cantante Pipe Calderón. El crimen ocurrió el 8 de mayo de 2025 en el sector de El Poblado, Medellín.
Arias había sido detenido en Panamá el 28 de julio de 2026, después de una investigación de un año realizada por la Dijín de la Policía Nacional y la Interpol, señaló El Tiempo. El presunto responsable del crimen no aceptó los cargos durante la audiencia ante el juez de control de garantías y las autoridades sostienen que huyó a Panamá después de matar a Zea.
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Los expedientes del caso vinculan a la víctima con una investigación de la justicia de Estados Unidos iniciada en 2022, por presuntos nexos con el Clan del Golfo y un cargamento de más de una tonelada de cocaína incautado en Costa Rica. También señalan que la mujer habría sido informante de la DEA dentro de esa operación y, antes de su muerte, acumulaba deudas millonarias con organizaciones criminales, dijo el periódico.
La captura en Rionegro
“Nea Arias” arribó a Colombia en un vuelo procedente de Panamá, donde se ocultaba y había sido deportado, y fue detenido por una orden de captura relacionada con el homicidio agravado de María del Pilar Zea Cobo y el porte ilegal de armas.
La Fiscalía General de la Nación lo judicializó por su presunta responsabilidad en el crimen y le imputó homicidio agravado y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones, también agravado.
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El detenido tenía una notificación roja de Interpol. Durante la verificación de antecedentes en el aeropuerto José María Córdova, los funcionarios de Migración detectaron sus requerimientos y alertaron a la Fiscalía; con él viajaban otros tres ciudadanos que también eran buscados por delitos como tráfico de estupefacientes y hurto calificado.
El encuentro en el parqueadero del Mall Del Este
María del Pilar Zea Cobo, conocida como “La Reina”, acudió al parqueadero del Mall Del Este para reunirse con Arias por un presunto negocio. Llegó en una camioneta Toyota TX Land Cruiser junto a su novio, el caballista y DJ Jhon Fredy Toro Hincapié.
La mujer le pidió a Toro que ingresara al centro comercial a comprar dos bebidas mientras ella conversaba con Arias. Cuando regresó al vehículo, Zea había recibido dos disparos en la cabeza y Arias ya no estaba en el lugar.
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El asesinato adquirió notoriedad por el parentesco de la víctima con Pipe Calderón y por las indagaciones sobre sus presuntas conexiones con el narcotráfico internacional. Sobre esos señalamientos, se expresó: “Lo que se diga de más no es relevante, a ella ya nos la quitaron. Lo demás, que lo hagan las autoridades, lo que podemos hacer es honrar su memoria y recordarla con mucho cariño”.
“Me tocó todo, todo el proceso desde que ocurrió”
El cantante de música urbana Pipe Calderón habló una semana después del homicidio de su suegra a la revista Semana y afirmó que su prioridad es sostener a su esposa, María Paula Trujillo Zea, durante el duelo. El artista describió los días posteriores al crimen como una pesadilla.
Calderón contó que asumió las diligencias posteriores al homicidio porque su esposa quedó devastada: “Me tocó todo, todo el proceso desde que ocurrió, ir a Medellín, hacer todos los trámites: Medicina Legal, la Fiscalía, la funeraria, estar al frente porque mi esposa estaba que se moría”.
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El cantante dijo que no conocen información adicional a la que ya circuló públicamente y cuestionó versiones difundidas sobre la víctima: “Dijeron demasiadas mentiras. Por ejemplo, que ella tenía 41 o 44 años, no, ella tenía 59, este año cumplía 60, incluso algunos medios publicaron una foto de otra mujer”.
Tampoco quiso profundizar sobre las relaciones con el narcotráfico que le atribuyen a su suegra. Para Calderón, el vínculo con Zea fue familiar y el duelo debe concentrarse en su recuerdo: “Lo que se diga de más no es relevante, a ella ya nos la quitaron. Lo demás, que lo hagan las autoridades, lo que podemos hacer es honrar su memoria y recordarla con mucho cariño”.
DJ Toro también atraviesa un momento de dolor tras el asesinato de su pareja. “Está muy mal, lo vi en el entierro, está destrozado, lo acompañamos en el dolor”, dijo Calderón sobre el hombre que estaba con Zea antes del ataque.
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