El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella reveló que el Ejército Nacional de Colombia enfrenta un déficit de $14 billones para 2026, una situación que, según el diagnóstico presentado durante el empalme en Defensa, coincide con una reducción de capacidades operacionales y con la expansión de los principales grupos armados ilegales en el país.
El informe de la nueva administración ubica una de las fallas más sensibles en la división de aviación. De los 19 helicópteros MI-17, solo ocho están operacionales, y en la flota UH-60 hay 18 aeronaves fuera de servicio entre 49 unidades, por mantenimiento o falta de recursos, al que informó Caracol Radio.
Ese deterioro, de acuerdo con el balance oficial, limita una capacidad central para el movimiento de tropas, la ejecución de operaciones y la respuesta de la fuerza pública en distintas regiones. El diagnóstico concluye que la menor disponibilidad de aeronaves redujo la capacidad de reacción estatal frente a amenazas en los territorios.
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La pérdida de capacidad aérea coincidió con el crecimiento de los grupos armados
El reporte del sector Defensa advierte que la caída en la capacidad operacional ocurrió mientras las organizaciones armadas ilegales ampliaban su tamaño y su presencia territorial. El Clan del Golfo pasó de cerca de 5.500 integrantes en 2022 a 10.000 en 2025.
En ese mismo periodo, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) aumentó de aproximadamente 5.800 a 6.800 integrantes. El Estado Mayor Central, por su parte, creció de 3.500 a 4.500 miembros, indicó el informe oficial.
Para el Gobierno, la combinación de restricciones presupuestales, aeronaves inmovilizadas y fortalecimiento de esos grupos terminó por afectar la capacidad de respuesta del Estado colombiano. El documento relaciona ese escenario con el aumento del desplazamiento forzado, el confinamiento de comunidades y el reclutamiento de menores.
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El nuevo Gobierno fijó como prioridad recuperar la capacidad operacional
La evaluación del sector Defensa fue presentada por el ministro Jorge Eduardo Mora López. Allí se plantea que la prioridad de la administración será recuperar la capacidad operacional de las Fuerzas Militares y de la Policí Nacional.
Ese objetivo incluye fortalecer la presencia efectiva del Estado en el territorio y asegurar que los recursos destinados a seguridad se conviertan en capacidades reales para la fuerza pública. El balance oficial identifica esa tarea como la respuesta a las alertas detectadas durante el proceso de empalme.
FAC tiene 131 aeronaves no operativas y solo el 52% de su flota está disponible para volar
El ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora, aseguró que la capacidad aérea de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) fue recibida con 131 de 386 aeronaves fuera de operación, de acuerdo con el Libro de la Verdad presentado por el Gobierno de Abelardo de la Espriella tras el proceso de empalme.
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El documento también advierte que solo 19% de la flota está asegurada y cita a la Contraloría General de la República, que estableció que el C-130 Hércules accidentado en Puerto Leguízamo no tenía una póliza vigente al momento del siniestro, lo que deja expuesto el patrimonio público ante posibles accidentes.
Según el diagnóstico, apenas 52% de la flota está disponible para volar, un escenario que el Gobierno atribuye al deterioro de las capacidades operacionales identificado en el sector Defensa durante la transición.
Mora afirmó que la nueva administración debe atender esa pérdida de capacidades y fijó como prioridad recuperar la capacidad operacional de la fuerza pública para que los recursos de seguridad se traduzcan en herramientas disponibles para las operaciones.
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El balance sostiene que la recuperación no depende solo de más recursos, sino de su administración, del sostenimiento de capacidades estratégicas y de decisiones de contratación, y advierte que mantener aeronaves fuera de servicio por falta de mantenimiento o recursos reduce la capacidad de respuesta del Estado en el territorio.
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