La revista británica The Economist publicó este miércoles un análisis sobre el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto y que, además de dejar una cifra de víctimas que sigue aumentando, puso en evidencia las profundas diferencias entre las regiones del país frente a la capacidad de respuesta ante una emergencia.
El artículo llamado Un gran terremoto revela dos Colombias muy diferentes destaca especialmente el contraste entre Chocó, uno de los departamentos más pobres de Colombia y cercano al epicentro, y Valle del Cauca, donde ciudades como Cali han contado con mayores capacidades técnicas y logísticas para atender a los afectados.
De acuerdo con The Economist, mientras en Cali fueron rescatadas 86 personas con el apoyo de equipos especializados enviados desde Bogotá, en Quibdó la falta de maquinaria y las dificultades para movilizar recursos reflejaron las condiciones de abandono que históricamente ha enfrentado el departamento.
PUBLICIDAD
La publicación recogió el testimonio de Alberto, un habitante de Quibdó que cuestionó la capacidad de las autoridades locales para responder a la emergencia. “El municipio está en mal estado”, afirmó, al referirse a la falta de equipos para remover los escombros.
La revista también puso el foco en la situación social de Chocó, departamento que describe como el más pobre del país, donde buena parte de la población es afrocolombiana e indígena y donde persisten problemas de infraestructura, pobreza y presencia de grupos armados.
Las críticas de The Economist a De la Espriella
Aunque The Economist reconoce que el presidente Abelardo De la Espriella asumió el control de la emergencia apenas tres días después de su posesión, también cuestiona algunas de las decisiones políticas que marcaron el comienzo de su administración.
PUBLICIDAD
Uno de los principales señalamientos está relacionado con su intención, planteada durante la campaña, de trasladar parte de la operación presidencial desde Bogotá hacia Barranquilla, su ciudad de origen. Para la revista, el terremoto demostró la importancia de que el Gobierno tenga acceso inmediato a los ministerios, medios de comunicación, organismos de emergencia y aliados internacionales que se concentran en la capital.
Además, The Economist cuestionó la decisión de De la Espriella de no participar en el proceso de empalme con el gobierno de Gustavo Petro. Según la publicación, esta determinación dejó al nuevo Ejecutivo con menos información y capacidades para responder rápidamente ante una emergencia de esta magnitud.
La revista calificó la negativa a participar en el empalme como una decisión de carácter populista y sostuvo que sus consecuencias ahora se hacen más visibles, pues el nuevo Gobierno tuvo que asumir una crisis nacional apenas comenzó su administración.
PUBLICIDAD
Sin embargo, más allá de las críticas, el artículo también señala que De la Espriella reaccionó con mayor rapidez que el gobierno venezolano ante los terremotos registrados recientemente en ese país y que su gabinete fue enviado a las zonas más afectadas.
Las medidas que ha tomado De la Espriella
Ante la magnitud de la emergencia, el presidente ha concentrado su agenda en la atención de las víctimas y en la coordinación de las labores de recuperación en los departamentos afectados.
Una de sus primeras decisiones fue declarar el desastre nacional, medida que permite al Gobierno disponer de herramientas extraordinarias para atender la emergencia y coordinar los recursos destinados a las zonas afectadas.
PUBLICIDAD
De la Espriella también declaró tres días de duelo nacional por las víctimas del terremoto y ordenó reforzar la presencia institucional en los territorios más golpeados.
El mandatario ha encabezado además reuniones de seguimiento con las autoridades nacionales y locales para evaluar las labores de búsqueda y rescate, la atención de los damnificados y la recuperación de la infraestructura afectada.
Uno de los puntos centrales de la respuesta ha sido la atención a las familias que perdieron sus viviendas. Durante su visita a Quibdó, el presidente anunció que los damnificados recibirán ayudas para acceder a soluciones temporales de vivienda, mientras se adelantan las labores de recuperación.
PUBLICIDAD
La administración también activó mecanismos para disponer de recursos adicionales ante la emergencia. El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, anunció que Colombia solicitará al Banco Mundial un crédito de hasta 450 millones de dólares para financiar parte de la respuesta y la recuperación tras el terremoto.
El Gobierno ha señalado que estos recursos permitirán atender las necesidades inmediatas y avanzar posteriormente en la reconstrucción de las zonas que sufrieron daños estructurales.
De manera paralela, las autoridades han desplegado equipos de rescate, maquinaria y personal especializado en los municipios afectados, con especial atención en Chocó, Valle del Cauca, Caldas y Risaralda.
PUBLICIDAD
La emergencia también llevó al Gobierno a activar canales de cooperación internacional. Estados Unidos confirmó el envío de un equipo especializado para apoyar las labores de respuesta, mientras otros países ofrecieron recursos, equipos y personal para atender a los damnificados.
La Cancillería, por su parte, comenzó a coordinar las ofertas de asistencia provenientes del exterior y a identificar las necesidades específicas de las regiones afectadas.