El Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó a las 2:00 p. m. que el volcán Puracé, en la cadena volcánica Los Coconucos, permanece en estado de alerta naranja, aunque señala que podría observarse una disminución temporal en la actividad.
El organismo destacó que el eventual cambio a alerta amarilla dependerá del comportamiento del volcán en los próximos días y de una evaluación integral y prudencial de todos los parámetros monitoreados.
Estado actual y detalles del monitoreo
Según el más reciente boletín del SGC, la actividad sísmica asociada a la dinámica de fluidos en los conductos volcánicos se mantiene elevada, registrando tremor continuo (TR) y eventos de largo periodo (LP) localizados justo debajo del cráter de Puracé, a profundidades menores a un kilómetro.
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La sismicidad por fracturamiento de roca se ha mantenido en niveles bajos, con epicentros entre uno y dos kilómetros por debajo del cráter. El monitoreo de gases evidencia que los flujos de dióxido de azufre (SO₂) continúan por encima del promedio histórico para este volcán, mientras que se mantiene el aumento en las concentraciones de dióxido de carbono (CO₂) en el suelo.
Las mediciones satelitales muestran concentraciones relevantes de dióxido de azufre en la atmósfera, con una dispersión principalmente hacia el noroccidente del volcán. No se han observado anomalías térmicas en el fondo del cráter, según la plataforma Mirova.
Entre la tarde del 8 de agosto y la publicación del boletín, se registraron tres emisiones de ceniza, con una altura máxima de 300 metros, la última de ellas corroborada por habitantes de la vereda Cristales en el municipio de Puracé, y reportes de caída de ceniza en la vereda Cobaló.
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Durante los últimos días, los valores instrumentales registrados en el volcán han alcanzado máximos históricos, superando ampliamente las líneas base de comportamiento establecidas para el monitoreo. La situación representa una alteración significativa en la dinámica del Puracé, razón por la cual el SGC mantiene el estado de alerta naranja.
¿Qué debe pasar para cambiar la alerta naranja a amarilla?
El SGC enfatizó que, aunque pueden observarse disminuciones temporales en la actividad del volcán en comparación con días o semanas previos, esto no implica necesariamente que haya retornado a un estado estable. Para modificar la alerta a nivel amarillo, es imprescindible un periodo de tiempo en el que se evalúen todos los parámetros de monitoreo y se determinen tendencias que indiquen una estabilidad confiable y sostenida.
El cambio a alerta amarilla solo será posible si los registros sísmicos, las emisiones de gases y demás indicadores muestran una reducción consistente y prolongada en el tiempo, permitiendo a los expertos concluir que el sistema volcánico ha retornado a niveles de riesgo menores y controlados. Hasta entonces, la vigilancia continuará siendo rigurosa y permanente.
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El paso de alerta naranja a amarilla en el volcán Puracé dependerá de la observación de una disminución sostenida de la actividad sísmica, la reducción de los flujos de gases y la ausencia de nuevos eventos de emisión de ceniza o alteraciones significativas en los parámetros monitoreados. Solo una tendencia clara y estable durante un periodo prudencial permitirá a los expertos considerar seguro el cambio de nivel de alerta.
Recomendaciones a la comunidad y zonas de riesgo
El SGC reiteró a la población la importancia de no acercarse a la zona de los cráteres de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, donde pueden ocurrir emisiones repentinas de ceniza o gases peligrosos para la salud y la seguridad.
Se insiste en consultar únicamente los boletines diarios y la información difundida en canales oficiales, así como seguir las instrucciones de las autoridades locales, departamentales y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd).
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El SGC recordó que, mientras persista la alerta naranja, es posible que se presenten fluctuaciones en la intensidad de la actividad, por lo que la comunidad debe mantenerse informada y atenta a cualquier actualización oficial.
La vigilancia sobre el volcán Puracé continuará de manera permanente y multidisciplinaria, procurando salvaguardar la seguridad de las poblaciones vecinas ante cualquier eventual evolución en el comportamiento del sistema volcánico.