A solo un día para finalizar su mandato presidencial, el jueves 6 de agosto de 2026 se difundió desde la cuenta de X de la Ungrd (Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres) la que fue la última foto oficial del jefe de Estado antes de su salida como líder de la Nación.
“Última fotografía oficial del presidente @petrogustavo junto a su gabinete”, inicia la publicación por parte del perfil de la entidad en la red social.
Seguido a lo anterior, se señaló en el mensaje que este fue “el primer gobierno de izquierda de Colombia” que “deja un capítulo que marcará la historia política del país”, continúa el mensaje oficial por parte de la Ungrd.
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En la imagen se observa al presidente Petro junto a varios de sus ministros, además del director de la Ungrd, Javier Pava (primero de derecha a izquierda), “que hizo parte de este equipo de gobierno, acompañando un momento trascendental para la vida democrática de Colombia”, finaliza la publicación.
Además del presidente Petro y el director de la Ungrd, en la imagen también figuran (de izquierda a derecha):
- Luz Marina Múnera: la consejera Presidencial para las Regiones y superintendente Nacional de Salud ad hoc para Nueva EPS, Luz Marina Múnera
- Carina Murcia: ministra de las Tecnologías de Información y la Comunicación (TIC).
- Diana Marcela Morales Rojas: ministra de Comercio, Industria y Turismo.
- José Raúl Moreno: jefe del Despacho de Presidencia.
- Edwin Palma: ministro de Minas y Energía.
- Cielo Rusinque: superintendente de Industria y Comercio.
- Nhora Mondragón: directora del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre).
- Yesenia Olaya: ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación.
- Álvaro Mauricio Rodríguez Amaya: director de Prosperidad Social.
Colombia cierra el ciclo de Gustavo Petro y abre una nueva etapa política
En el país se marca el final de una etapa política con la salida de Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda en la historia reciente del país.
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Su gobierno, autodenominado “el gobierno del cambio”, se propuso transformar el panorama político y social tras una victoria electoral en 2022 impulsada por la movilización ciudadana y el deseo de renovación frente al mandato de Iván Duque.
Uno de los principales rasgos del mandato de Petro fue la ampliación de la diversidad en el Ejecutivo.
La llegada de Francia Márquez a la vicepresidencia representó un hito en la inclusión de mujeres, afrodescendientes e indígenas en puestos de alto nivel del Estado.
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La integración de nuevos sectores y voces históricamente marginadas consolidó un proceso de apertura democrática iniciado décadas atrás, y cristalizado con la Constitución de 1991.
Durante estos cuatro años, Colombia experimentó avances en materia de representatividad política, aunque la desigualdad, la violencia y el narcotráfico mantuvieron su peso en la agenda nacional, destacó un informe del diario español El País.
El gobierno de Petro logró reducir el desempleo y la pobreza, pero el país continúa afrontando retos económicos y sociales, así como una marcada polarización política.
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Reformas, consensos y rupturas
El inicio de la administración estuvo caracterizado por la búsqueda de consensos y la conformación de una coalición legislativa amplia.
El gabinete incluyó figuras moderadas y se impulsó una ambiciosa reforma tributaria como punto de partida para financiar las transformaciones sociales prometidas.
En 2023, el Ejecutivo presentó tres reformas estructurales: laboral, sanitaria y pensional. La reforma laboral fue aprobada, la pensional permanece en revisión de la Corte Constitucional, y la de salud fue rechazada dos veces por el Congreso, lo que llevó al presidente a tomar decisiones administrativas para implementar cambios puntuales en el sistema sanitario.
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Las dificultades para avanzar en el programa reformista tensaron la relación con antiguos aliados y consolidaron una lógica de confrontación con sectores tradicionales.
Petro criticó de forma abierta a las cortes, al Banco de la República y a la prensa, argumentando que frenaban los cambios estructurales.
Tras la derrota del oficialismo en las elecciones regionales de 2023, el presidente profundizó su vínculo directo con la ciudadanía, recurriendo a las redes sociales y a la movilización popular como herramientas políticas.
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Paz, relaciones internacionales y economía en el Gobierno Petro
El gobierno de Petro apostó por la política de “paz total” con grupos armados y disidencias, aunque los avances resultaron limitados.
Los diálogos con el ELN y disidencias de las Farc enfrentaron obstáculos, mientras que la política de seguridad fue criticada por el uso de acciones militares que el propio Petro había cuestionado en el pasado.
En el ámbito internacional, uno de los movimientos destacados fue el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Venezuela.
La reapertura de la frontera y el esfuerzo por recomponer los lazos con Caracas no lograron los resultados económicos previstos. Al mismo tiempo, la relación con Estados Unidos vivió momentos de tensión, con la suspensión de la visa de Petro y su inclusión en la Lista Clinton (OFAC), episodios que se resolvieron solo de manera parcial en los últimos meses del mandato.
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En el frente económico, el Ejecutivo alcanzó reducciones en desempleo y pobreza mediante un incremento del gasto público, pero dejó como legado un déficit fiscal elevado.
Las críticas por el aumento del gasto y la gestión de recursos públicos se sumaron a los escándalos de corrupción, como los procesos judiciales contra Nicolás Petro y el uso de fondos de la Ungrd, que involucraron a altos funcionarios del gobierno.
Transición, cuestionamientos y nuevos desafíos: lo que viene para Abelardo de la Espriella
La transición presidencial está marcada por la llegada de Abelardo de la Espriella, que asume el poder con la promesa de revertir buena parte de lo realizado por Petro y una agenda alineada con la ola de gobiernos de ultraderecha en la región.
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Petro y su partido han cuestionado la legitimidad del presidente entrante y denunciado, sin pruebas, un presunto fraude electoral.
La ausencia de un empalme tradicional y la negativa a reconocer plenamente al sucesor han añadido incertidumbre al proceso de cambio de mando.
De esta manera, Colombia inicia así una nueva etapa política con interrogantes sobre el rumbo de las reformas, la estabilidad institucional y la capacidad del nuevo gobierno para responder a las demandas sociales.