Desde el 29 de julio, Netflix sumó a su catálogo La mujer prohibida, una producción de Caracol Televisión de 61 episodios que combina melodrama, thriller político y romance. La serie, que llegó a la plataforma antes de su estreno en la televisión colombiana, cuenta la historia que sigue a Karen Arbeláez, esposa de Alejandro Orduz, un influyente político con aspiraciones presidenciales. Su vida da un vuelco cuando sobrevive a un atentado —dirigido en realidad contra su marido— y es rescatada por Víctor Rodríguez, un cantante en ascenso.
De ese encuentro fortuito nace una atracción que desencadena un dilema entre la lealtad conyugal y el amor prohibido. Cuando Orduz descubre la relación, le impone a Karen una elección extrema: la cárcel o el regreso al rol de esposa, madre y primera dama.
Valerie Domínguez encabeza el elenco en el papel de Karen, en lo que supone su regreso a la actuación. La acompañan David Palacio como Víctor y Rodrigo Candamil como el político Alejandro Orduz. El reparto se completa con Brian Moreno, Caterin Escobar, Fernando Solórzano, Valeria Galviz, Angélica Blandón y Laura Junco, entre otros.
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Candamil, reconocido por su trabajo en producciones como Pobre Pablo, La ley del corazón o Betty, la fea: la historia continúa, contó distintos aspectos de su vida y carrera en Historias Con Ritmo, formato de entrevistas de Caracol Televisión, incluido el final de su matrimonio con Adriana Romero.
La noticia de la ruptura se conoció en 2023, sin que ninguno de los involucrados emitiera comentarios o declaraciones al respecto, mientras los medios y las redes sociales soltaban sus especulaciones al respecto.
Para explicar lo que pasó, Candamil recurrió a una imagen. “Uno va montado en un bus con una pareja con la que comparte un destino y comparte una forma de viajar”. En algún punto del camino, dijo, “uno debe haber reconocido y finalmente reconoce que ya no se comparte la misma ruta”.
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Sobre los rumores de una tercera persona que circularon en esa época, fue directo sin ser confrontacional. Explicó que valora profundamente la intimidad y que no tiene necesidad de buscar likes ni controversias. “He centrado siempre mi relación con el público a través de mi carrera, de lo que les puedo ofrecer”, dijo. Lo que ocurre en el plano personal, sostuvo, pertenece a otro registro, aunque reconoció que hoy “todo hace parte de todo”.
Cuando le preguntaron por el estado actual del vínculo con Adriana, Candamil aseguró que se ha mantenido positiva y priorizando el cuidado de sus dos hijas, Guadalupe y Martina. “Es armónica, amorosa, de apoyo total, de admiración, porque creo que es una persona además con unas capacidades maravillosas a quien, por supuesto, le deseo lo mejor y espero que esté muy bien. Y es una relación de apoyo mutuo en la que estamos comprometidos en la crianza con las niñas”, señaló.
Y cuando la conductora le preguntó directamente cómo estaba su corazón, Candamil eligió una sola palabra. “Feliz”.
Candamil describió la crianza de sus hijas
En la charla, el actor relató que Guadalupe y Martina llegaron a su vida y a la de Adriana Romero como algo largamente deseado. “Son dos seres que afortunadamente decidieron acompañarnos en la vida y que nos escogieron como padres”, dijo el caleño, describiéndolas como “dos niñas que fueron muy buscadas y muy anheladas” en un lugar donde las esperaban “con mucho amor y con mucho deseo”.
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Por otra parte, el actor contó que desde temprana edad ambos padres buscaron que se relacionara con el arte, llevándolas a espectáculos de todo tipo: teatro callejero, ópera, conciertos, música clásica, la sinfónica. “Tienen un espectro muy amplio”, señaló. Ambas han estudiado teatro y actuación. Una de ellas, además, ha expresado de manera abierta su deseo de ser actriz.
Candamil no cierra ni abre esa puerta. “Lo único que quiero es que mis hijas sean felices”, dijo. Y cuando le preguntaron si pensaba imponerles algo, respondió con humor: “No les puedo imponer ni siquiera la hora de dormir”.