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Johana Velandia reveló que su hija fue víctima de una estafa con inteligencia artificial: “Le hicieron creer que tenían secuestrado al papá”

La comediante colombiana relató que unos delincuentes usaron una imagen falsa para pedir dinero y después asustaron a su familia con la supuesta retención del padre de familia

Comediante Johana Velandia reveló que su hija fue víctima de modalidad de hurto con Inteligencia Artificial y contó los detalles de la situación: “Ojalá se mueran” - crédito @unagordaahii/tiktok

La comediante colombiana Johana Velandia utilizó sus redes sociales para alertar a sus seguidores sobre una modalidad de hurto que, según relató, afectó recientemente a su familia.

A través de un video, la humorista contó que su hija menor fue engañada por delincuentes que utilizaron imágenes generadas con inteligencia artificial para hacerle creer que habían encontrado a su gato perdido y, posteriormente, la intimidaron asegurando que tenían retenido a su padre.

El relato de Velandia despertó numerosas reacciones entre los usuarios de internet, quienes manifestaron su preocupación por el uso de herramientas digitales para este tipo de engaños y la comediante aprovechó la experiencia para hacer un llamado a verificar cualquier información antes de realizar consignaciones de dinero o atender solicitudes de desconocidos.

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Al comenzar el video, Johanna explicó que todo ocurrió luego de que su hija publicara en Facebook la fotografía de una de sus mascotas, que se había extraviado.

Johanna Velandia contó cómo una estafa con inteligencia artificial engañó a su hija por su gato perdido - crédito @unagordaahi2/IG

“Pedirles un favor, una ayuda y alertarlos. Imagínese que mi hija, la otaku, tiene un gatico; bueno, no uno, tiene como setenta. Pero uno de los gaticos que tiene se le perdió y ella subió la foto a Facebook. Entonces un man la llamó y le dijo: ‘Yo lo tengo’. Y le hizo una foto con inteligencia artificial con el gatico alzándolo y le dijo: ‘Mire, yo lo tengo, cien mil pesitos le cobro de recompensa y veámonos en el parque y me lo entrega’”, empezó contando la comediante.

Según explicó, la imagen convenció a su hija de que el animal realmente había sido encontrado. Por esa razón, decidió enviar a su padre y a su pareja al lugar donde supuestamente harían la entrega del gato, llevando consigo el dinero que el desconocido había pedido como recompensa.

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La humorista recordó ese momento con una mezcla de indignación y humor, fiel a su estilo, al señalar que los dos hombres acudieron al encuentro sin imaginar que todo hacía parte de una estafa.

“La china mandó al papá y al novio a que fueran y recogieran el gatico. Ellos se fueron con los cien mil pesitos y los dos a recoger el gatico. Se fueron sin un cortauñas, sin un gas pimienta, sin ni mierda. Se fueron a recoger el gato”, indicó.

La comediante Johanna Velandia denunció una estafa con inteligencia artificial tras la desaparición de su gato - crédito @unagordaahi2/IG

En el momento en el que el padre de la joven y su novio se dirigían al supuesto punto de encuentro, los delincuentes cambiaron de estrategia. Aprovechando que ambos ya estaban fuera de casa, llamaron nuevamente a la hija de Johana para hacerle creer que habían secuestrado a su papá y exigir una suma mucho mayor de dinero.

De acuerdo con la comediante, la presión y el miedo llevaron a la joven a actuar de inmediato: “Mientras ellos estaban recogiendo al gato, llaman a mi hija y le dicen que tienen al papá con un revólver y que tiene que girar el dinero. Entonces el man le dijo: ‘Rápido, rápido, mándeme la plata ya, que ya, que mándeme un millón’. Y ella no tenía un millón; tenía como doscientos cincuenta mil pesos en la cuenta. Entonces les dijo: ‘No tengo un millón, tengo solo doscientos cincuenta’”, reveló Velandia.

En su relato, aseguró que su hija transfirió el dinero sin consultar con otros familiares debido al temor que sintió en ese momento. Incluso bromeó diciendo que la joven probablemente creyó que ella no reaccionaría de la forma esperada ante una situación semejante.

“Ella pues obviamente no me llamó a mí porque diría: ‘Mi mamá no lo salva a mi papá’. Entonces no me llamó a pedirme ayuda y yo le dije: ‘Pues si usted me hubiera pedido ayuda, yo le digo: es mentira’. No sé qué hubiera hecho, pero ella de una vez les giró la plata y era mentira”, confesó la humorista.

La hija de Johana Velandia transfirió 250.000 pesos tras una falsa amenaza de secuestro contra su padre - crédito @unagordaahi2/ Instagram

Poco después lograron comprobar que todo había sido un engaño y descubrieron que nunca había tenido contacto con la persona que afirmaba tener al gato. Ante esto, la comediante insistió en que este tipo de hechos demuestran hasta qué punto las nuevas tecnologías pueden ser utilizadas para cometer delitos.

“Después llamó al papá y el papá estaba bien, estaba con el novio en una tienda, normal. O sea, ni siquiera habían tenido contacto con el man, el man nunca tuvo el animalito. Entonces tengan cuidado porque estos hijueputas aparecen con fotos artificiales y ahora la IA, usted puede hacer de todo; puede imitar voces, puede hacer de todo. Entonces tengan cuidado”, expresó Johana.

Como parte de su denuncia, Velandia compartió públicamente los dos números telefónicos desde los cuales, según afirmó, se comunicaron los responsables de la estafa, con el propósito de advertir a otras personas y evitar que caigan en un engaño similar: 3507461381 y 3014169846.

Finalmente, la humorista aprovechó para recordar otras modalidades de fraude que circulan actualmente por llamadas, mensajes de texto, correos electrónicos y aplicaciones de mensajería instantánea para alertar a sus seguidores, mientras indicaba que, en su opinión, es indispensable desconfiar de cualquier comunicación inesperada y verificar siempre la información antes de compartir datos personales o realizar pagos.

“Cuéntele a su mamá, a su tía, a su abuela, a todo el mundo, parce, porque ahora están robando con eso de que llaman y: ‘Ay, hola, escríbeme al WhatsApp que tengo algo que decirte’. No, ni miércoles. También llegan correos con supuestas denuncias o archivos para abrir. A mí me llegó uno la semana pasada y pensé: ‘Dios mío, ¿qué pasó?’. Pero era un PDF que podía ser un virus. Parce, ya no confíe en nadie”, concluyó.