La Secretaría de Educación de Bogotá avanza en la redacción de una resolución que limitará el uso de celulares y otros dispositivos electrónicos en los 412 colegios oficiales de la ciudad.
La propuesta, que regirá durante toda la jornada escolar, incluidos los descansos, busca responder a la preocupación creciente por el impacto de las pantallas en la vida escolar y la convivencia diaria.
La regulación local toma relevancia en un contexto nacional marcado por la entrada en vigor del Decreto 0769 de 2026, reglamentario de la Ley 2489 de 2025, que establece directrices para entornos digitales seguros para menores.
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La norma nacional responsabiliza tanto a plataformas tecnológicas como a colegios y familias en la protección de los niños frente a los riesgos digitales.
Un dato que motivó la decisión fue el resultado de un estudio piloto realizado en 2025 con 400 estudiantes de cinco colegios oficiales. Los jóvenes calcularon que utilizaban su teléfono seis horas diarias, pero los registros reales eran de hasta nueve horas, con un pico de consumo nocturno y predominio de redes sociales, mensajería y videojuegos. El 95% de los estudiantes encuestados reconoció dificultades para reducir ese tiempo, aunque el 76% valoró el potencial educativo del celular.
El plan de Bogotá se apoya en experiencias previas del sector privado. Un estudio de la Unión de Colegios Internacionales y la Universidad de Stanford reveló que el 71% de los docentes observó mejor concentración y el 52% mayor participación en clase tras limitar el uso de dispositivos.
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Las nuevas reglas sobre el uso de celulares en colegios de Bogotá han generado un amplio debate que involucra a autoridades, docentes, familias y estudiantes. Julia Rubiano, secretaria de Educación, explicó en entrevista con la emisora Blu Radio que la presencia de estos dispositivos “ya es una realidad, eso está en la vida de los jóvenes, ya la familia lo da, cada vez es menor edad”.
Según la funcionaria, la decisión de limitar el uso no parte de una prohibición absoluta, sino de reconocer el contexto actual y regular los momentos y propósitos en los que el dispositivo puede ser útil.
Cómo funcionarán las restricciones
Rubiano detalló que la regulación será diferenciada por edades. En la primera infancia, el contacto con pantallas debe ser nulo, en línea con lo recomendado por la OMS: “Antes de los dos o tres años debería haber cero acceso, cero contacto con pantallas”. En los primeros años escolares, solo se permitirá un uso muy puntual y siempre con fines pedagógicos, como mostrar una imagen o una canción en clase bajo supervisión docente.
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En la educación media, el acceso será mayor, sobre todo para actividades técnicas, de diseño o programación: “Parte de lo que nosotros vamos a sacar es entender esos distintos momentos y propósitos en que se puede dar el uso de ese dispositivo”, añadió Rubiano. El objetivo es que los manuales de convivencia de cada colegio especifiquen claramente “cuándo sí y cuándo no”.
La funcionaria insistió en que la prohibición total no es efectiva: “Las prohibiciones absolutas, radicales, que no van acompañadas de un sentido de lo pedagógico... encuentran el escape final”. Según sus declaraciones, experiencias previas han mostrado que los estudiantes encuentran maneras de evadir restricciones estrictas, como llevar un segundo teléfono oculto.
Corresponsabilidad y cultura digital
Uno de los mayores retos es involucrar a las familias. Rubiano llamó a padres y cuidadores a establecer límites en casa: “Los mismos jóvenes le dicen a uno que cuando más usan el teléfono es en las noches afectando su sueño y los fines de semana”. La regulación escolar debe ir acompañada de corresponsabilidad familiar para proteger la salud física y mental de los estudiantes.
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El uso del celular tampoco será libre en recreos ni durante la alimentación. La secretaria señaló tres afectaciones principales: atención, bienestar y socialización. “En un descanso los niños efectivamente jueguen, conversen con el compañero”, puntualizó. Las excepciones se permitirán solo para llamadas de emergencia o comunicación al salir del colegio.
Regulación nacional y nuevos estándares
El Decreto 0769 de 2026 impone a empresas como TikTok, Instagram y YouTube medidas estrictas, incluyendo privacidad desde el diseño, verificación de edad y controles parentales. Además, prohíbe el perfilamiento comercial, la recolección de datos biométricos y el rastreo de ubicación con fines publicitarios.
Las instituciones educativas deberán actualizar sus proyectos institucionales y manuales de convivencia, e implementar rutas contra el ciberacoso y talleres para familias.