Cuándo un desmayo es solo un susto y cuándo consultar de inmediato: experto aclara qué hacer en estas situaciones

Un episodio por baja perfusión cerebral puede relacionarse con reflejos del sistema autónomo, cambios al levantarse o arritmias, y ciertas señales obligan a buscar valoración médica prioritaria

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El especialista indicó que el síncope es una pérdida súbita de conciencia, y detalla sus causas, la importancia de diferenciar entre episodios benignos y aquellos que podrían indicar problemas cardíacos o del sistema nervioso autónomo - crédito Suministrado a Infobae Colombia

El síncope es una pérdida súbita y transitoria de la conciencia causada por una disminución pasajera del flujo de sangre al cerebro, según explicó el cardiólogo electrofisiólogo de la Fundación Valle del Lili Felipe Cañas Orduz. La distinción importa porque, aunque la mayoría de los episodios son benignos, un grupo pequeño puede ser la primera señal de un problema cardíaco o del sistema nervioso autónomo.

Durante el episodio, la presión arterial puede caer a niveles muy bajos y en ocasiones aparece una bradicardia profunda. Al acostarse, la presión y el pulso pueden recuperarse, vuelve el flujo cerebral y el despertar suele ser rápido y completo, aunque puede persistir la fatiga, confusión o cansancio durante unos minutos.

Sin embargo, no todo desmayo corresponde a un síncope. Cañas explicó que las convulsiones suelen comenzar con una manifestación focal o aura, con alteraciones visuales, movimientos de una extremidad, contracturas, repetición de palabras o cambios de comportamiento, seguidos de movimientos rítmicos prolongados que no mejoran al acostarse.

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La presión arterial puede diferenciar las causas

Una presión arterial normal o alta durante la crisis descarta el síncope, porque el flujo de sangre al cerebro se mantiene normal. En la hipoglucemia, la sudoración, el temblor y la confusión progresiva no suelen acompañarse de pérdida de conciencia, y el cuadro se diagnostica cuando se documenta una glucosa menor a 55 mg/dl durante los síntomas con presión arterial y frecuencia cardíaca normales.

Las caídas por tropiezo o pérdida de equilibrio también pueden confundirse con un síncope. Un golpe en la cabeza puede provocar amnesia del evento, por lo que revisar las circunstancias y contar con testigos resulta clave para distinguir una contusión cerebral de una pérdida transitoria de conciencia por baja perfusión cerebral.

El síncope suele ser benigno, pero a veces alerta de un problema cardíaco - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

El vasovagal es la causa más frecuente

La causa más común es el síncope vasovagal, típico en personas jóvenes o de mediana edad. Según el especialista, este cuadro se relaciona con un reflejo del sistema nervioso autónomo activado por dolor, emociones, ver sangre, permanecer de pie mucho tiempo, calor, deshidratación o una combinación de factores.

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El especialista aseguró que si la persona no se recuesta durante el episodio, las hormonas del sistema nervioso autónomo que intentan sostener la presión normal colapsan, lo que culmina en la pérdida de conciencia.

El disparador más frecuente es estar de pie por mucho tiempo sin moverse, como en una fila, en el colegio, en misa o frente al mesón de la cocina, sobre todo con ayuno o deshidratación. Antes del episodio pueden aparecer sudor frío, molestia estomacal, vacío en el estómago y la sensación de que algo malo va a ocurrir.

El síncope vasovagal se desencadena a menudo al estar de pie y deshidratado - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Ponerse de pie rápido también puede desencadenarlo

El síncope por hipotensión ortostática aparece como un bajón de presión al ponerse de pie. El cuadro se presenta sobre todo después de un reposo prolongado, en personas que toman medicamentos para la hipertensión arterial o tenían deshidratación, anemia o uso de ciertos fármacos.

Las causas cardíacas exigen más atención

Cañas advirtió que un grupo más pequeño, pero de mayor riesgo, corresponde al origen cardíaco. Allí se incluyen las arritmias, en las que el corazón late demasiado lento o demasiado rápido, con cuadros que pueden ser benignos o asociarse con muerte súbita.

Ese riesgo es especialmente relevante en personas con antecedentes de infarto y cicatrices en el corazón, otras enfermedades cardíacas o familias con alta incidencia de infartos, marcapasos o muerte súbita. También se incluye la enfermedad cardíaca estructural, como valvulopatías, cardiomiopatías, obstrucciones, hipertensión pulmonar y enfermedades del pericardio, además de la isquemia presente en un infarto agudo de miocardio.

Señales que justifican la consulta prioritaria

La atención médica el mismo día o de forma prioritaria se recomienda si el síncope se acompaña de dolor torácico, palpitaciones intensas o falta de aire importante. También si aparece durante el ejercicio, ocurre sin aviso, causa caídas bruscas con lesiones o se repite en poco tiempo.

El especialista sumó otros datos de alarma: antecedente de cardiopatía, falla cardíaca, infartos, cirugía cardíaca o dispositivos, uso de anticoagulantes o anticonvulsivantes, ajuste reciente de medicamentos para la presión arterial, historia familiar de muerte súbita, sordera infantil, epilepsia o muertes no explicadas, y alteraciones neurológicas persistentes como debilidad o dificultad para hablar o mover una parte del cuerpo.

Si el episodio ocurre en un adulto mayor, hay trauma significativo o persistieron los síntomas, también corresponde a una valoración prioritaria.

Desmayarse de forma súbita no es normal - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Cómo prevenir un síncope

  • Hidratación adecuada y evitar ayunos prolongados.
  • Asegurar una ingesta adecuada de sal.
  • Levantarse de forma gradual (sentarse unos segundos antes de ponerse de pie).
  • Reconocer el “aviso” y realizar maniobras físicas (cruzar piernas, tensionar piernas y glúteos, agachar la cabeza por debajo del nivel del corazón) o sentarse/recostarse.
  • Revisar con su médico los medicamentos que bajen la presión.
  • En casos seleccionados, hay tratamientos específicos según la causa.