Luly Bossa volvió a abrir su vida personal en una conversación que dejó al descubierto una historia atravesada por la fe, la pérdida y la disciplina. La actriz barranquillera, con más de 30 años de trayectoria en la televisión colombiana, estuvo en el pódcast Las Menopáusicas, conducido por Yolanda Ruiz y María Elvira Samper, donde relató episodios determinantes de su propia historia.
Desde el inicio de la charla, Bossa ubicó la fe como un eje de su estabilidad emocional, por lo que en su testimonio sostuvo una afirmación que marcó el tono de su relato: “Yo a Cristo no lo pude sacar de la ecuación porque fue el que me mantuvo cuerda, con el polo a tierra y el polo al cielo”.
A sus 60 años, la actriz recordó que su llegada al mundo artístico no obedeció a un plan estructurado, ya que antes de la televisión, estudió Administración de Empresas Hoteleras; sin embargo, un giro cambió su destino: Yo estudié en la Inpau, terminé mis estudios y hasta hice prácticas de cocina, pero en ese momento apareció una oportunidad para hacer teatro y luego televisión, y yo sentí que la vida me empujó sin pedir permiso hacia ese camino”.
PUBLICIDAD
En el teatro encontró su primera gran escuela profesional, pues fue allí donde enfrentó retos que la obligaron a aprender desde la vulnerabilidad: “El primer reto que tuve fue hacer La mojiganga, y me dijeron que yo iba a ser la muerte, un personaje en zancos que tenía que cantar, bailar y actuar al mismo tiempo; yo no sabía en qué me había metido y entendí que en el teatro uno primero aprende a caerse para después aprender a sostenerse en escena”.
Decisión de permanecer en Colombia pese a la presión por un video íntimo filtrado
Su trayectoria artística la llevó a trabajar con figuras como Jorge Alí Triana, Fanny Mikey y Pepe Sánchez, que reconocieron su disciplina y entrega. No obstante, su vida personal estuvo atravesada por momentos de alta exposición mediática, ya que uno de los más dolorosos fue la filtración de un video íntimo sin su consentimiento, un episodio que derivó en un proceso judicial prolongado.
“Yo tenía casi cuatro años y medio con Beto (Pérez). Un día él me dice: ‘Filmémonos’. Sin malicia le dije que sí. Luego, desde la cárcel me chantajearon con ese video. Fue una cosa muy grande. Muy, muy grande”, relató la actriz en el pódcast.
PUBLICIDAD
A pesar de la presión social, la actriz sostuvo su decisión de permanecer en Colombia: “Mucha gente decía: ‘¿Por qué no se va del país?’ Y yo: ‘¿Por qué? ¿A cuento de qué?’ Como si la gente no tirara y no tuviera hijos, ¿sabes? Como si no hubiera relaciones”.
Maternidad, dolor y una lucha constante por su hijo Ángelo
Por otro lado, la maternidad marcó profundamente su vida, pues su hijo Ángelo, que enfrentó una distrofia muscular, se convirtió en el eje de su mundo emocional, especialmente debido a que nunca contó con el apoyo del padre, cuya identidad se mantiene desconocida: “Él dijo que ese hijo no era de él. Cuando pasan los años, le hago una cacería (...) ya me habían dado el dictamen de Ángelo (...) y había que conseguir todas las cosas para él. El man primero se queda mudo y luego empieza a mandar como 700.000 pesos”.
El apoyo duró apenas tres años, antes de que cortara todo vínculo, pero la batalla por el reconocimiento y el apoyo legal se extendió hasta el fallecimiento de su hijo, reveló la reconocida actriz.
PUBLICIDAD
El vínculo con su hijo permaneció como una presencia permanente incluso después de su fallecimiento, el 9 de marzo de 2024 a los 22 años: “Tengo todos los videos y le digo a Dios que no me lo deje olvidar, que eso es algo que quiero tener engranado en mi cerebro y que no quiero que se me olvide. Tengo los audios de él, los videos de él”.
Durante el mismo periodo, Bossa enfrentó la muerte de su madre y su hermana, lo que intensificó su proceso de pérdida. Sin embargo, sostuvo una disciplina diaria como forma de sostén emocional: “Yo protegí las primeras horas de la mañana, me levanté, me aseé, tendí la cama, tomé mi Biblia, escribí en mi diario todos los días, cuidé mi alimentación y entendí que el cuerpo también responde a lo que uno piensa y a lo que uno se dice a sí mismo”.
En su visión del bienestar, la actriz insistió en la conexión entre mente y cuerpo: “Yo nunca me teñí el cabello, nunca dejé de escuchar mi cuerpo, porque entendí que las células escuchan lo que uno piensa, lo que uno dice y lo que uno cree sobre sí mismo”.
PUBLICIDAD
Durante el pódcast Las Menopáusicas, Luly Bossa se mostró como una figura que resistió ante la adversidad, defendió su intimidad y mantuvo la pasión por su carrera y por el bienestar propio: “El agradecimiento es superclave. La gente no le para bolas a eso, pero si tú agarras y te propones escribir cinco cosas por las cuales tú estés agradecido (...) estás vivo”.