Un grave hecho de orden público se registró en la zona rural del municipio de Tuluá, Valle del Cauca, donde hombres armados incineraron tres vehículos y una retroexcavadora utilizados en proyectos de infraestructura eléctrica y obras comunitarias.
El ataque ocurrió en el sector conocido como Colonia Baja, ubicado entre El Picacho y el corregimiento de La Marina, una zona donde se adelantan trabajos de gran importancia para la conectividad energética del suroccidente colombiano.
De acuerdo con las autoridades, este hecho ha generado alarma entre la comunidad y suspensión inmediata de las obras, mientras avanzan las investigaciones para establecer a los responsables.
Vehículos eran parte de proyecto eléctrico nacional
Según información de Blu Radio, los automotores pertenecían a una empresa contratista encargada de la instalación de torres de energía de alta tensión, un proyecto que forma parte de la infraestructura eléctrica nacional que conecta varias regiones del país.
El secretario de Gobierno de Tuluá, Martín Hincapié, explicó que: “Los vehículos son de una empresa contratista de la compañía de electricidad de Bogotá. Es un proyecto a nivel nacional que viene desde Antioquia y pasa por Tuluá”, señaló según el medio ya mencionado.
Los vehículos incinerados incluían un camión, una buseta y una camioneta, los cuales transportaban materiales necesarios para el desarrollo de las obras.
Interceptación y quema de maquinaria en la vía
De acuerdo con versiones preliminares, los hombres armados interceptaron a los trabajadores en plena vía rural, los obligaron a descender de los vehículos y posteriormente procedieron a incendiar la maquinaria y los automotores.
Uno de los vehículos fue incluso hurtado antes de ser abandonado e incinerado en el sector de San Lorenzo, lo que evidencia según medios, la movilidad de los responsables y la planificación del ataque.
El secretario Hincapié lamentó lo ocurrido y afirmó que estas acciones afectan directamente el desarrollo regional: “Eran vehículos que llevaban material para el proceso y los quemaron. Es una situación lamentable porque esto es para el desarrollo de las comunidades”, agregó.
Retroexcavadora también fue destruida en vereda Brasil
De manera simultánea, en la vereda Brasil, otra retroexcavadora que realizaba labores comunitarias fue incinerada por sujetos armados. Este hecho encendió las alertas de las autoridades locales, que decidieron reforzar la presencia de fuerza pública en la zona.
Suspensión de obras por razones de seguridad
Tras los ataques, las autoridades municipales y departamentales tomaron la decisión de suspender de manera preventiva las obras en el sector, incluyendo el proyecto turístico “Cruz del Picacho”, una iniciativa conjunta entre la Gobernación del Valle del Cauca y la Alcaldía de Tuluá.
La medida busca proteger la vida de los trabajadores y evitar nuevos hechos violentos, mientras se evalúa la situación de seguridad en la zona.
Autoridades activan investigación y despliegue militar
El coronel Cristhian Enrique Bohórquez, comandante de la Estación de Policía de Tuluá, indicó a Semana que hacia la 1:30 p. m. se recibió información sobre posibles amenazas contra las obras.
Aunque inicialmente no se encontraron novedades en el sitio, posteriormente fueron hallados dos de los vehículos incinerados a un kilómetro del punto de intervención policial, en el sector de Materas.
El oficial confirmó que: “Policía judicial e inteligencia ya asumieron la investigación para llevar el caso ante la Fiscalía General de la Nación”.
Además, en la zona hacen presencia unidades del Ejército Nacional, la Fuerza Aérea Colombiana y personal de la Secretaría de Gobierno, en un operativo conjunto para garantizar el control territorial.
Hipótesis: posible extorsión o presión contra proyectos
De acuerdo con Semana, las autoridades no descartan que el ataque esté relacionado con intentos de extorsión o amenazas contra empresas contratistas, aunque esto será determinado por la investigación judicial.
El hecho ocurre a pocos kilómetros del casco urbano de Tuluá, en una zona donde se ejecuta la renovación del monumento “Cruz del Picacho”, una estructura de 60 metros de altura que busca convertirse en un nuevo atractivo turístico y deportivo para la región.