El dólar en Colombia inició la jornada del miércoles 15 de abril de 2026 con señales de estabilidad, luego de varios días de descensos. En las primeras operaciones del día, la moneda estadounidense se cotizó en torno a los $3.579,76, lo que refleja una pausa en la tendencia bajista reciente y una fase de ajuste del mercado.
Durante la apertura, el dólar comenzó en $3.570, lo que representa una caída de $11 frente al cierre del martes. A lo largo de la sesión, la divisa registró un precio mínimo de $3.570 y un máximo cercano a los $3.591, manteniéndose dentro de un rango estrecho. El promedio de la jornada se ubicó en $3.583, es decir, $5 por encima de la tasa representativa del mercado (TRM) reportada por la Superintendencia Financiera.
El comportamiento reciente del dólar responde a una combinación de factores que empiezan a equilibrarse. Por un lado, se mantiene la presión bajista impulsada por un entorno internacional con menor tensión inflacionaria y datos externos más favorables. Por otro, el mercado comienza a poner límites a esa tendencia al evaluar los riesgos internos de la economía colombiana.
En ese contexto, el peso colombiano ha mostrado una apreciación rápida, pero los inversionistas empiezan a analizar con mayor cautela su sostenibilidad. Aunque se reconocen avances sociales, persisten preocupaciones sobre fragilidades estructurales que influyen en las decisiones del mercado cambiario.
Uno de los datos relevantes del día proviene del frente social. El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) informó que la pobreza multidimensional cayó a 9,9% en 2025, frente al 11,5% registrado en 2024. Esto implica que cerca de 793.000 personas salieron de esa condición, alcanzando el nivel más bajo desde que se mide este indicador en el país.
En el ámbito internacional, el mercado también está atento a decisiones del gobierno de Estados Unidos relacionadas con el control de una parte del acceso al estrecho de Ormuz. Este anuncio ha generado expectativas sobre el comportamiento del precio del petróleo, un factor clave para economías como la colombiana.
A esto se suma la posibilidad de una segunda ronda de negociaciones lideradas por el expresidente Donald Trump, condicionada a que no haya retrocesos en el proceso actual. Estos elementos externos siguen influyendo en la volatilidad de la divisa.
En el plano local, otro factor que concentra la atención es la recompra masiva de bonos externos anunciada por el Gobierno, por un monto cercano a los $4.000 millones. Esta operación podría tener efectos sobre la liquidez y las expectativas de los inversionistas en el mercado colombiano.
Las proyecciones del mercado, según Bloomberg, indican que el dólar podría cerrar el año con un promedio cercano a los $3.700. Sin embargo, este escenario está condicionado por variables como la tasa de política monetaria en las principales economías del mundo, así como por la evolución de factores internos.
El comportamiento del dólar también fue abordado por el presidente Gustavo Petro, quien se refirió a los efectos de la caída de la divisa en la economía nacional. A través de su cuenta en X, el mandatario afirmó: “Tenemos 3.578 pesos por dólar, la revaluación nos abarata la deuda externa pero nos encarece las exportaciones y abarata importaciones”.
El jefe de Estado agregó que “esta revaluación inmensa del peso colombiano se debe a la elevación sustancial de la tasa de interés que hizo el Banco de la República”. Según su análisis, el fortalecimiento de la moneda local tiene impactos tanto positivos como negativos.
Entre los efectos señalados, destacó que un dólar más bajo reduce el costo de la deuda externa del país, pero al mismo tiempo puede afectar la competitividad de las exportaciones. Además, advirtió que el aumento de importaciones podría generar presiones sobre la inflación si no se fortalece la producción nacional.
En este escenario, el mercado cambiario se mantiene atento a la evolución de estos factores, mientras el dólar se estabiliza en niveles por debajo de los $3.600 tras las caídas recientes.