Escuelas de drones: el nuevo campo de batalla del conflicto armado en Colombia

El desarrollo de centros de preparación para operar estos dispositivos redefine el panorama de seguridad nacional y multiplica el impacto de las acciones violentas en varias regiones del país a manos del ELN y las disidencias de las Farc

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Imagen de referencia. Ataque con dron cargado de explosivos deja otra mujer herida en el corredor rural entre Tibú y El Tarra - crédito Ministerio de Defensa
El avance de la tecnología de drones modifica la seguridad en Colombia y potencia las capacidades de grupos armados - crédito Ministerio de Defensa

En las últimas dos décadas, la tecnología de drones se ha convertido en un elemento disruptivo para la seguridad en Colombia. La aparición de escuelas de drones clandestinas ha permitido que grupos armados como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las Farc profesionalicen el uso de aeronaves no tripuladas para fines bélicos.

Estas escuelas, localizadas tanto en territorio colombiano como venezolano, incrementaron la capacidad de estos grupos para realizar ataques coordinados, operaciones de inteligencia y campañas de intimidación contra la población civil.

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En la región del Catatumbo, al norte del país, las agencias de seguridad han detectado una escuela clandestina en el corregimiento de Filo Gringo, cerca de El Tarra. Allí se forman pilotos para operar enjambres de drones equipados con sistemas de inteligencia artificial capaces de lanzar granadas de mortero en ataques simultáneos. Fuentes militares indicaron que estos cursos iniciaron en 2025 y ya alcanzaron un nivel avanzado.

Este dron de las disidencias tenía como objetivo una base militar en Tolima, pero no logró su objetivo - crédito Ejército Nacional
Las escuelas de drones clandestinas permiten que el ELN y las disidencias de las Farc realicen ataques coordinados y campañas de intimidación - crédito Ejército Nacional

Víctimas civiles y tácticas de terror

Los efectos de este entrenamiento ya dejaron secuelas en la población civil. El 16 de mayo de 2025, en la vereda 20 de Julio, municipio de Tibú, una granada lanzada desde un dron impactó en una vivienda, causando la muerte de un menor de 12 años y heridas a 12 personas más.

Una semana después, otro ataque destruyó varias casas de madera en la zona conocida como Tres Curvas, aunque sin dejar víctimas. Estos incidentes, atribuibles a la escuela de Filo Gringo, aumentaron el temor y el desplazamiento forzado en la región.

El 12 de marzo de 2026, drones equipados con megáfonos sobrevolaron caseríos del Catatumbo emitiendo mensajes amenazantes. La Personería Municipal de El Tarra informó que ese día, 84 personas, incluidos 33 menores, abandonaron sus hogares tras las intimidaciones.

El papel de ‘La Abuela’ y la expansión transfronteriza

La figura central en la estructura de enseñanza del ELN es Emilse Oviedo Sierra, alias la Abuela o Marta, que dirige campamentos de adiestramiento en Venezuela. Según las autoridades, esta mujer coordina la formación de jóvenes colombianos y venezolanos en tácticas de combate, explosivos y manejo de drones. Tras concluir su instrucción en Venezuela, los nuevos pilotos retornan a Colombia para replicar el aprendizaje en centros como el de Filo Gringo.

Alias la Abuela, figura central del ELN, lidera escuelas de formación de pilotos de drones en Venezuela y coordina el entrenamiento transfronterizo - crédito Captura de video
Alias la Abuela, figura central del ELN, lidera escuelas de formación de pilotos de drones en Venezuela y coordina el entrenamiento transfronterizo - crédito Captura de video

Inteligencia Militar identificó al menos dos escuelas bajo su mando: una en el estado de Táchira, cerca de la frontera con Cúcuta, y otra en el municipio de Elorza, estado de Apure, limítrofe con Arauca. Ambas continúan operando sin intervención de las autoridades locales.

En julio de 2025, la Brigada 15 del Ejército desmanteló un campamento de prácticas en Bojayá, Chocó, donde el instructor, alias Norbey, había sido capacitado directamente por “la Abuela” en Venezuela.

Disidencias de las Farc y la innovación en el uso de drones

El uso sistemático de drones para ataques armados no es exclusivo del ELN. Las disidencias del Estado Mayor Central (EMC) de las Farc, bajo el mando de Néstor Gregorio Vera Fernández (“Iván Mordisco”), también implementaron escuelas de adiestramiento, especialmente en el Pacífico Sur y el Cauca. El bloque Occidental Jacobo Arenas, dirigido por Iván Jacobo Idrobo Arredondo (“Marlon Vásquez”), se destaca como pionero en la adaptación de explosivos a drones.

Desde 2023, los atentados perpetrados por el EMC se caracterizan por el empleo de volquetas y vehículos acondicionados para lanzar explosivos, sumados a la capacidad de los drones de transportar cargas letales.

Alias Marlon Vásquez: Las disidencias del Estado Mayor Central de las Farc innovan al adaptar explosivos y vehículos para ataques con drones en Cauca y el Pacífico Sur - crédito Colprensa
Alias Marlon Vásquez: Las disidencias del Estado Mayor Central de las Farc innovan al adaptar explosivos y vehículos para ataques con drones en Cauca y el Pacífico Sur - crédito Colprensa

Entre octubre de 2024 y mayo de 2025, durante la Operación Perseo, las Fuerzas Militares enfrentaron 183 ataques de dron en el corregimiento El Plateado de Argelia (Cauca), con un saldo de cinco muertos y diez heridos entre los uniformados.

Reclutamiento y tecnología: un salto en la guerra irregular

El reclutamiento de nuevos pilotos se realiza tanto por medios directos, en escuelas rurales, como a través de redes sociales como TikTok. Las disidencias buscan atraer adolescentes, que poseen habilidades en el manejo de controles remotos y facilidad para adaptarse a nuevas tecnologías.

Una grabación difundida por los propios insurgentes muestra la entrega de material propagandístico y la presión ejercida sobre menores para integrarse a los centros de entrenamiento.

Las mejoras tecnológicas tampoco se detienen. Según las autoridades militares, ya se utilizan impresoras 3D para fabricar pinzas de suelta de granadas, así como drones de fibra óptica inmunes a los sistemas antidrones tradicionales. El primer ataque nocturno documentado ocurrió el 20 de julio de 2025 en El Carmen, Norte de Santander, empleando drones con cámaras infrarrojas y sensores de calor.

El 18 de diciembre de 2025, un atentado en la base militar de Aguachica, Cesar, expuso la vulnerabilidad de los sistemas de defensa: seis soldados murieron y 31 resultaron heridos tras un ataque con drones y cilindros bomba.

El Ejército colombiano enfrenta a disidencias de las Farc en Cauca durante la operación Escudo Del Norte - crédito Europa Press; Julián Ríos Monroy
El reclutamiento de jóvenes para operar drones bélicos se realiza en escuelas rurales y a través de redes sociales como TikTok - crédito Europa Press; Julián Ríos Monroy

Expansión a otras organizaciones criminales y conexiones internacionales

La adopción de drones por parte de otros grupos criminales, como el Clan del Golfo y Los Pachenca, demuestra la rápida expansión de esta táctica. El 19 de marzo, el Ejército encontró un centro de adiestramiento en Cantagallo, Bolívar, donde incautaron 23 granadas de mortero y 38 artefactos explosivos destinados a prácticas de pilotos.

Las autoridades investigan la posibilidad de que integrantes de estos grupos viajen a Ucrania como mercenarios para adquirir entrenamiento avanzado en el uso de drones en escenarios de guerra.

El expresidente ruso Dimitri Medvédev sugirió en 2025 la presencia de narcotraficantes latinoamericanos en el conflicto ucraniano, alimentando la hipótesis de que algunos retornan a Colombia con conocimientos adquiridos en combate real.

Con base en cifras reveladas por las Fuerzas Militares, desde 2024 se registraron cerca de 1.000 ataques con drones en Colombia, con un saldo de 60 fallecidos y daños millonarios a la infraestructura.