Violencia se dispara en el Norte de Antioquia: 70 homicidios y disputa entre grupos armados alertan al Ejército

El aumento de confrontaciones ilegales, la presencia de múltiples estructuras armadas y el auge de economías ilícitas configuran un escenario de creciente inestabilidad en zonas rurales

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El operativo contra el narcotráfico permitió la incautación de 2.755 kilogramos de clorhidrato de cocaína y destruyó más de mil galones de insumos químicos usados en su procesamiento - crédito @COL_EJERCITO / X
Tropas del Ejército Nacional intensifican operaciones en zonas rurales del Norte de Antioquia, donde en 2026 se han desactivado varios artefactos explosivos - crédito @COL_EJERCITO / X

El brigadier general Carlos Eduardo Caycedo Bocanegra, comandante de la Cuarta Brigada del Ejército Nacional, alertó sobre el deterioro de la seguridad en el Norte de Antioquia, donde en lo corrido de 2026 se han registrado 70 homicidios, frente a 46 en el mismo periodo de 2025.

Según explicó a el medio El Tiempo, este incremento responde a la intensificación de las confrontaciones entre estructuras armadas ilegales que buscan el control territorial.

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El oficial detalló que en esta subregión hacen presencia el clan del Golfo, a través de la subestructura Luis Hernando Rozo Bertel, así como los frentes 18 y 36 de las disidencias de las Farc y el frente Héroes de Tarazá del ELN, organizaciones que mantienen enfrentamientos constantes en municipios como Ituango, Toledo, San Andrés de Cuerquia, Briceño y Yarumal.

Además, señaló que en medio de este escenario las tropas han desactivado ocho artefactos explosivos en apenas 11 días en zonas rurales del Norte y Nordeste, lo que refleja el alto nivel de riesgo tanto para la población civil como para la fuerza pública.

En cuanto a las economías ilegales, el general indicó que la minería ilícita se ha consolidado como la principal fuente de financiación de estos grupos, incluso por encima del narcotráfico.

Según precisó, estas estructuras cobran entre el 10 % y el 20 % del valor de la producción a los mineros ilegales a cambio de permitir su operación, fortaleciendo así su control territorial.

Municipios como Briceño e Ituango concentran enfrentamientos entre grupos armados ilegales que disputan el control territorial y las economías ilícitas - crédito Euroa Press
Municipios como Briceño e Ituango concentran enfrentamientos entre grupos armados ilegales que disputan el control territorial y las economías ilícitas - crédito Euroa Press

Por su parte, el gobernador Andrés Julián Rendón aseguró que el fortalecimiento de estas organizaciones armadas está relacionado con los efectos de la política de paz total, que —según indicó— ha facilitado su expansión en distintas zonas rurales del departamento.

La dinámica del conflicto ha mostrado una transformación reciente con la reconfiguración de las disidencias de las Farc en el norte del departamento. La adhesión del Frente 18 al denominado Estado Mayor Central, estructura comandada por alias Iván Mordisco, marca un punto de inflexión en la correlación de fuerzas ilegales en la región.

Esta decisión se produjo tras la ruptura con el Bloque Magdalena Medio, vinculado a alias Calarcá, y supone un fortalecimiento militar y logístico de esta facción.

De acuerdo con reportes de medios nacionales, desde 2025 al menos 70 combatientes han sido trasladados desde departamentos como Cauca, Nariño y Guaviare hacia el Norte de Antioquia, con el objetivo de consolidar un enclave estratégico en zonas como Ituango y el Nudo del Paramillo.

Este movimiento no solo ha implicado refuerzos armados, también la llegada de recursos económicos y cuadros políticos para reorganizar la estructura bajo nuevas directrices.

- crédito Imagen Ilustrativa Infobae
Integrantes del ‘clan del Golfo’, disidencias de las Farc y el Eln mantienen una fuerte disputa por el control territorial y las economías ilegales en el Norte de Antioquia, según autoridades militares - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

La reorganización del Frente 18 responde, en parte, a las presiones ejercidas por el Frente 36, que mantiene su alineación con la estructura de “Calarcá”.

Esta facción ha adelantado ofensivas en municipios estratégicos como Briceño y Tarazá, territorios clave por su valor en economías ilegales como la minería ilícita y el narcotráfico.

La disputa ha generado debilitamiento en algunas estructuras, deserciones y reacomodos internos que han fragmentado aún más el panorama armado.

A esta compleja situación se suma la aparición de nuevos actores armados, como las denominadas “Guerrillas Campesinas de los Cabuyos”, surgidas en 2025 a partir de disidencias internas.

Este grupo ha establecido presencia en zonas urbanas de Briceño, donde ha desarrollado patrullajes armados y actividades de control social y extorsión, evidenciando una mayor atomización del conflicto.

Organismos de seguimiento han advertido que estos cambios podrían intensificar la confrontación en corredores estratégicos del Norte de Antioquia, donde confluyen rutas de movilidad, cultivos ilícitos y explotación minera ilegal.

La fragmentación de las estructuras tradicionales y la consolidación de nuevas alianzas han derivado en un modelo de conflicto más volátil, centrado en la disputa por rentas ilegales.

Este escenario ya tiene efectos visibles. El 3 de abril, una motocicleta cargada con explosivos detonó frente a la estación de Policía en Briceño, dejando herido a un uniformado y causando daños en la infraestructura.

Una detonación de una motocicleta se produjo en la plaza principal del municipio de Briceño, Antioquia. Se reporta una persona herida - crédito @soydeituango/X
Una detonación de una motocicleta se produjo en la plaza principal del municipio de Briceño, Antioquia. Se reporta una persona herida - crédito @soydeituango/X

El ataque, ocurrido en plena zona urbana, generó temor entre los habitantes y evidenció la capacidad operativa de los grupos armados en áreas pobladas.

Autoridades nacionales rechazaron el atentado y aseguraron que se fortalecerán las acciones para contrarrestar estas estructuras.

Sin embargo, el panorama en el Norte de Antioquia sigue siendo crítico, marcado por la convergencia de múltiples actores ilegales, la disputa territorial y el fortalecimiento de economías ilícitas que sostienen la confrontación.