La difusión de un video en redes sociales provocó una reacción inmediata entre los habitantes de Cartagena, quienes expresaron su preocupación por el estado de los animales utilizados para labores de carga en la ciudad.
En las imágenes, un burro colapsó en pleno barrio La María mientras transportaba una carretilla repleta de recipientes con líquido, lo que llevó a ciudadanos a denunciar el hecho en redes sociales y rechazar este tipo de prácticas.
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El incidente motivó que la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umata), junto con la Policía Nacional, interviniera en el lugar. Las autoridades procedieron a la aprehensión del animal afectado y de otros dos burros que también presentaban condiciones que comprometían su bienestar físico. Según la información oficial, los tres animales mostraban signos de dolor al ser examinados y eran empleados como animales de tracción en la vía pública.
La indignación de los habitantes se hizo visible en los comentarios que circularon en distintas plataformas. Una persona relató: “Gracias por el Elyon Yireth también tienen un caballo, justo por una ferretería (no recuerdo el nombre) que lo llevan a todo galope como a las 8/9 am, no he podido grabar pero ya lo he visto dos veces”.
Otro ciudadano señaló haber presenciado un hecho similar en otra zona de la ciudad: “Por la vía perimetral esta semana vi un burrito que lo tenían trabajando en una carretilla aún persisten estos abusos”.
Algunos usuarios lamentaron la persistencia de este tipo de situaciones y cuestionaron la actitud de quienes explotan a los animales. “Esta gente no entiende Dios mío son crueles y despiadados y así dicen creer en Dios”, afirmaron en redes. Otros ampliaron la crítica al señalar: “Si no son los caballos, son los perros y gatos, quedaron los pobres burros. Qué pasa en el Caribe con el trato hacia los animales?”.
En la ciudad de Cartagena, la utilización de animales para arrastrar vehículos está prohibida desde la emisión del Decreto 118 de 2022, que culminó el proceso de sustitución en diciembre de 2025. Las autoridades insisten en que ningún burro, caballo u otro animal debe ser empleado para este fin en el distrito.
La respuesta de las autoridades fue documentada por la propia Umata, que compartió el procedimiento a través de un video en sus canales oficiales.
En la grabación, un vocero enfatizó: “Bueno, siendo las 11:00 a. m. después de una denuncia ciudadana, que eso es muy importante para el rápido actuar tanto de la policía como de las entidades de la Alcaldía de Cartagena, ya hemos dado con paraderos de dos burritos que fueron o están siendo utilizados para trabajo aquí en Cartagena, donde claramente, ya lo habíamos dicho en algún comunicado, ya no debe existir ningún vehículo de tracción animal dentro del distrito”.
El mensaje institucional remarcó la importancia de la denuncia ciudadana y la colaboración entre la comunidad y las autoridades para erradicar estas prácticas. “Sabemos que estas personas, y tenemos también información de que están queriendo ingresar otro tipo de, de animalitos para ser explotado en Cartagena, obviamente con la ayuda de la policía y la ciudadanía, con esas denuncias, no lo vamos a permitir porque saben que van a ser o pueden ser beneficiarios de, de motocarros o algo similar”, agregó el funcionario en el video.
El distrito de Cartagena ha reiterado que el uso de animales de carga está vetado: “Ya la sustitución en Cartagena se realizó. Ya no debe existir ni vehículo de tracción animal, ni burritos, ni caballitos, ni ningún otro tipo de animal siendo explotado en Cartagena. Cartagena es una ciudad de derecho, los animales tienen derecho. Aquí se respetará la integridad de los animales y la ciudadanía, que denuncie, que nos digan dónde están”, sostuvo la Umata.
El caso activó un protocolo de rescate y atención veterinaria para los tres burros. Las autoridades confirmaron que los animales fueron trasladados a la Plaza de Todos, donde recibirán cuidados adecuados y se evaluará su condición médica. Este procedimiento busca garantizar que los ejemplares no sean nuevamente sometidos a trabajos forzados ni a condiciones que pongan en riesgo su salud.