Cuando Miguel Uribe Turbay fue asesinado el 7 de junio de 2025, su padre, Miguel Uribe Londoño, recibió una llamada del expresidente Álvaro Uribe Vélez. La propuesta era continuar la precandidatura presidencial dentro del Centro Democrático. La familia aceptó.
Lo que vino después, según relató Uribe Londoño, fue una serie de irregularidades que terminaron con su expulsión del proceso el 1 de diciembre de 2025.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Según el candidato, en entrevista con el medio El Colombiano desde que entró a la contienda interna, las reglas del juego le fueron modificadas en siete ocasiones distintas, siempre que él iba adelante en las mediciones.
Aseguró que desde el comienzo de septiembre de 2025 lideraba las encuestas internas, y que en la medición de Invamer del 30 de noviembre obtuvo cuatro veces más intención de voto que Paloma Valencia, quien en ese momento registraba apenas el 1% y llevaba doce años en el Congreso.
“Uribe es el dueño del partido y hace lo que él quiere. Y él no me quería a mí, quería que Paloma fuera la candidata a la Presidencia”, afirmó Uribe Londoño sin rodeos.
El empresario y excongresista también señaló que su expulsión, ejecutada por el director del partido Gabriel Vallejo, fue “injusta y humillante”, y que no tuvo explicación válida. Para ese momento, asegura, el 80% de la militancia del Centro Democrático lo respaldaba.
El episodio con Abelardo de la Espriella y la Vicepresidencia que nunca pidió
Otro punto que generó tensión fue su relación con el candidato Abelardo de la Espriella. Según Uribe Londoño, fue De la Espriella quien lo buscó entre cuatro y cinco veces desde agosto para ofrecerle la vicepresidencia en su fórmula.
Él rechazó la propuesta porque consideraba que iba a ganar la consulta interna. El domingo 30 de noviembre, dos días antes de su expulsión, De la Espriella lo llamó nuevamente con el mismo ofrecimiento: “Miguel, te vuelvo a insistir, si tú y yo nos juntamos somos imbatibles”.
Uribe Londoño fue a esa reunión y la rechazó. Sin embargo, afirma que De la Espriella posteriormente difundió la versión de que había sido él quien fue a pedir la Vicepresidencia. “Eso es totalmente mentira”, dijo, y añadió que De la Espriella terminó reconociendo que sí le había hecho el ofrecimiento, aunque omitió que lo venía haciendo desde agosto.
Las encuestas y el 4,8% que reclama
Uribe Londoño también cuestionó los resultados de una encuesta de Atlas Intel que lo ubicó con cero votos, firma que según él ya había tenido que ser descartada por el propio Centro Democrático durante el proceso interno por problemas de auditabilidad. Recordó que en Invamer del 30 de noviembre tenía un 4,8% de intención de voto y asegura que esa base de apoyo no ha desaparecido.
Actualmente compite con el aval del Partido Demócrata Colombiano y sostiene que su campaña se concentra en medios de comunicación y canales digitales. Ha recorrido Cali, Pereira, Manizales, Cartagena, Barranquilla, Santa Marta, Medellín y Bogotá, y le restan Bucaramanga, Cúcuta e Ibagué.
Sobre el panorama de segunda vuelta, citó encuestas que indican que Iván Cepeda le gana tanto a De la Espriella como a Paloma Valencia, y que el único que se le acerca es Gustavo Petro —aunque aclaró que en primera vuelta Fajardo no figura con suficiente fuerza para consolidar esa proyección— y advirtió: “Las matemáticas no dan” para que la derecha gane si va dividida.
El Centro Democrático es el partido político fundado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, que ha sido históricamente la principal fuerza de oposición al gobierno de Gustavo Petro.
Sus militantes se identifican con posiciones de derecha y seguridad democrática. Cuando un partido realiza una consulta interna, sus aspirantes compiten entre sí para definir quién será el candidato oficial a la presidencia. Ese era el proceso en el que participaba Uribe Londoño.