Mary Cruz Noriega, madre de las hermanas Hernández Noriega, de 14 y 17 años, que fueron asesinadas y enterradas en el solar de una vivienda del barrio Maranatha, en Malambo, Atlántico, pidió la máxima pena para los jóvenes involucrados en el doble homicidio.
En sus más recientes declaraciones, tras la detención preventiva en cárcel de Juan David Taboada Olivera, alias El Tata, señalado de participar en el crimen, Noriega expresó que “se está haciendo justicia”; sin embargo, reconoció que no está satisfecha porque “quiero todo el peso de la ley para quienes hayan participado en el doble crimen de mis hijas”, dijo en una entrevista con La FM.
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En el diálogo, Noriega verbalizó el sinsabor que le genera el tratamiento judicial otorgado al adolescente involucrado, identificado como alias El Mono, que fue enviado a un centro de reeducación por ser menor de 18 años.
“No es justo que el otro jovencito esté en el centro de reeducación Oasis, en Soledad, por ser menor de edad, porque no tuvo compasión con mis hijas, que también eran menores de edad y les quitó la vida”, afirmó.
La mujer arremetió contra el sistema penal que considera al menor de edad, según ella, “como un niño”, pese a la gravedad de los hechos: “O sea, cómo la justicia va a pensar en él, por el simple hecho que es menor de edad, si él tiene el corazón sucio. ¿Es menor para unas cosas y adulto para otras? ¿Quién me da seguridad a mí, que ese joven no se va a escapar de ahí otra vez? Es un peligro para la sociedad”, expresó.
La posición de la progenitora concuerda con la versión de la fiscal del caso, que en la audiencia de medida de aseguramiento del menor, a la que Infobae Colombia tuvo acceso, afirmó que el joven “es una amenaza para la sociedad”.
En esa diligencia la delegada de la Fiscalía General de la Nación expuso que “ninguna de las medidas no privativas solicitadas por los abogados del joven proceden”, de manera que solicitaba la “medida intramural”.
De hecho, desde la Fiscalía afirmaron que una solución restaurativa “no garantizaba la no repetición de un hecho de sangre que tiene consternado al país”.
Por su parte, la investigación estableció que el procesado contactó a la menor de 14 años a través de redes sociales; al parecer, se hizo pasar por una mujer.
Por medio de indagaciones, las autoridades también ratificaron que el joven procesado ya había estado antes en el centro de reeducación El Oasis por otros delitos y en noviembre de 2024 se fugó. Luego se integró a las disidencias de las Farc en Antioquia, resultó herido en una emboscada y regresó al departamento del Atlántico a delinquir, como un posible puente criminal y financiero entre organizaciones criminales externas y grupos delincuenciales locales.
Otras mujeres posiblemente implicadas
En su pronunciamiento, Mary Cruz Noriega también reveló que “hay otras dos mujeres implicadas”, y estimó que “son dos o tres, unas muchachas”, contra quienes pidió condenas “ejemplares”.
Entretanto, ya se puso en marcha la detención intramural de alias Tata por el caso que, según la decisión judicial, no permite ninguna medida menos restrictiva por la gravedad de los hechos y las pruebas presentadas.
El joven fue trasladado a la Penitenciaría El Bosque en Barranquilla, en cumplimiento de la orden emitida el martes 17 de marzo de 2026. El expediente judicial reveló que “Tata” fue capturado tras el rastreo de una línea telefónica intervenida que “se encendió” en un hospital, informó la Policía Nacional. Este procedimiento permitió identificar su ubicación y proceder con la aprehensión.