El pasado 8 de marzo, Colombia celebró sus elecciones legislativas con la participación de 860.000 jurados de votación. Entre los testimonios que han surgido tras la jornada, uno ha cobrado notoriedad por la denuncia de acoso durante el cumplimiento de esta función cívica.
Un ciudadano identificado como @juanmolinai en TikTok relató su experiencia: “Hago este video como una denuncia pública hacia la Registraduría, ya que ayer mientras ejercía mi labor como jurado de votación sufrí acoso laboral y personal por parte de una delegada de la Registraduría llamada Laura Alejandra Rodríguez Castro”.
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Según su testimonio, la delegada seguía cada uno de sus movimientos y lo vigilaba constantemente, incluso durante sus necesidades básicas: “Yo me paraba al baño, ella se me iba detrás, esperaba que yo saliera”.
El denunciante explicó que la situación escaló hasta el punto de afectar la entrega de su certificado: “Mis compañeros me dijeron como: ‘Juanjo, ¿dónde estabas? Esta señora te está buscando como loca, que si no llegabas en 10 minutos no te iba a dar el certificado como jurado de votación’”.
La denuncia también enfatizó la presión psicológica y la incomodidad vividas: “Fue un hostigamiento impresionante. Yo cuando pequeño sufrí acoso en muchas ocasiones, pero aprendí a minimizarlo porque estamos acostumbrados a que como hombres no hablemos de estas cosas, pero pasa mucho”.
El joven jurado relató cómo debió gestionar junto a su equipo los tiempos para el almuerzo: “Nuestros horarios de almuerzo no nos los dieron, sino nosotros en nuestro equipo de la mesa de votación, designamos como ciertos horarios para el tema de la hora de almuerzo. Entonces, en un principio salieron dos, dos señoras, después, salieron dos señoras, después salió otro señor y el último fui yo, almorcé como a las 2:30 p.m. más o menos”.
En cuanto al acoso por parte de la mujer, añadió: “Me hostigó tanto que los hizo buscarme por Instagram, me escribieron a un emprendimiento que yo tengo, me escribieron por ese emprendimiento para contactarse conmigo” afirmó
Además insistía en contactarlo durante sus tiempos de descanso: “Les dijo que tenían que buscar ya mi número, que ella necesitaba mi número para hablarme, que no me iba a dar el certificado de jurado de votación”.
En los comentarios a estos hechos, usuarios de redes sociales le sugirieron: “Podías llamar al #623 línea anti violencia electoral”. Otros compartieron experiencias semejantes, como este mensaje: “En mi mesa también sufrimos acoso por parte de una testigo electoral, llamaron a la policía no hizo nada, le dijimos a la de la registraduría tampoco hizo nada”. También hubo palabras de apoyo: “Nunca lo minimices Te creemos y estamos contigo”.
Las denuncias por acoso o irregularidades durante las elecciones de 2026 pueden presentarse ante la Unidad de Recepción Inmediata para la Transparencia Electoral (Uriel), utilizando la línea 157 o en la mesa de justicia de cada puesto de votación. Los reportes más frecuentes incluyen hostigamientos, problemas logísticos y presunta manipulación de votos.
La legislación colombiana, a través de la Ley 1010 de 2006, contempla sanciones para el acoso laboral. Se define este tipo de acoso como cualquier conducta persistente y demostrable que implique maltrato, persecución o humillación hacia un trabajador.
Entre los comportamientos prohibidos se cuenta la persecución laboral, la cual abarca actos que generen miedo, intimidación, terror o angustia en el empleado. Tal y como lo denunció el jurado de votación.
El jurado añadió que ya se ha realizado la denuncia ante la Registraduría pero, al temer que no se haga nada al respecto, decidió hacer la denuncia pública.
El acoso laboral puede presentarse durante jornadas electorales cuando los responsables ejercen presiones indebidas sobre el personal de las mesas. Estos hechos vulneran tanto la dignidad personal como el correcto desarrollo del proceso democrático.