El presidente de la República, Gustavo Petro, y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostendrán un encuentro oficial el viernes 13 de marzo de 2026, en el puente internacional Atanasio Girardot, que une Cúcuta con el estado Táchira. Será la primera vez que sostengan un diálogo formal tras la caída del exdictador Nicolás Maduro Moros, que fue capturado por tropas de los Estados Unidos el 3 de enero y recluido en una cárcel de Nueva York.
Petro, que se encontraba en Viena (Austria), en donde participó en la Sesión Anual de la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas (CND), emitió un breve pronunciamiento, a través de la red social X, sobre la reunión.
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“Después de entregar a la máxima instancia de control de drogas del mundo, los resultados hasta el momento de nuestra política de erradicación voluntaria de cultivos de hoja de coca y los resultados contra los narcotraficantes, vuelvo a Colombia a preparar la conversación con la presidente de Venezuela“, escribió Petro en su cuenta, con lo que ratificó el encuentro bilateral, a cinco días de haberse efectuado las elecciones legislativas y las consultas presidenciales.
Así será el encuentro entre Gustavo Petro y Delcy Rodríguez
La agenda conjunta incluye temas de cooperación bilateral en economía, energía y seguridad fronteriza, según indicó la Cancillería y también prevé tratar acciones conjuntas contra el narcotráfico y la inestabilidad en la zona limítrofe. Además, la reunión forma parte de los esfuerzos diplomáticos del jefe de Estado para impulsar una transición política en Venezuela basada en el diálogo y la reconciliación, tras la incursión armada de EE. UU. que forzó el desenlace.
Y es que este asunto, el de la frontera, sin duda figura como uno de los temas centrales en la agenda presidencial. La presencia continua del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en territorio venezolano plantea, como lo ha expresado Petro, un desafío histórico para la cooperación transnacional, debido a la injerencia de esta organización en eventos de índole terrorista en el territorio nacional, tras el fracaso del proceso de paz que no pudo sacar adelante el Gobierno.
El encuentro ha despertado expectativas entre empresarios y comunidades de la región fronteriza, que esperan avances en la relación comercial y en la seguridad compartida. La reunión se oficializó tras varios ajustes de agenda y gestiones diplomáticas motivadas por compromisos internacionales recientes del jefe de Estado colombiano, que recientemente asistió a los funerales del líder Jesse Jackson, activista por los derechos civiles y pastor bautista.
Es válido destacar que la programación de este encuentro mostró interesantes progresos con la visita de una delegación liderada por el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, al Palacio de Miraflores en Caracas el 20 de febrero, dos días después de la conversación telefónica entre Petro y Rodríguez el 18 de febrero; en la que se comenzaron a establecer puntos de acuerdo sobre aspectos de interés común, en especial, en el tema energético con la compañía Monómeros.
En efecto, esta reunión bilateral se produce después de que el Ejecutivo informó que, durante el encuentro del 3 de febrero en la Casa Blanca entre Petro con Donald Trump, el eje fue la reactivación de la infraestructura energética venezolana. Por el momento, los asuntos de gobernabilidad en Venezuela quedarían relegados a un plano secundario en la agenda bilateral, pues el primer mandatario apoya el derecho del país vecino de su autodeterminación.