La autopista Medellín-Bogotá permanece cerrada en el sector de San Luis tras el desprendimiento de montaña ocurrido en la vereda Valle Sol.
El incidente, reportado el martes 24 de febrero de 2026, provocó el taponamiento total del corredor y generó afectaciones para los transportadores y la población local.
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En su más reciente comunicado, el Instituto Nacional de Vías (Invías) informó que las labores para restablecer el tránsito avanzan en jornadas que se extienden entre las 7:00 a. m. y las 7:00 p. m.
Hasta el momento, según el Invías, se han removido cerca de 13.000 metros cúbicos de tierra, de los 60.000 metros cúbicos que se calculan sobre la vía, según cifras de la entidad. No se ha anunciado una fecha para la reapertura, ya que las lluvias persistentes y las condiciones de seguridad en el punto impiden avances más rápidos.
Un equipo de especialistas en geotecnia realizó inspecciones técnicas en la zona del derrumbe. Tras la evaluación, los expertos establecieron recomendaciones para el manejo de la inestabilidad del terreno y orientaron intervenciones graduales que permitan habilitar el paso cuando se garantice la seguridad para los usuarios.
El cierre de la autopista afecta tanto al transporte de pasajeros como al de carga. Samir Echeverri, director de la Asociación de Transportadores de Pasajeros de Antioquia, detalló que 15 empresas de buses se han visto impactadas por la contingencia.
“Los que viajan entre Medellín y Bogotá no solo recorren más kilómetros, también deben pagar un peaje adicional, lo que incrementa los sobrecostos de las empresas. Esto repercute en que son cerca de 100 millones de pesos de pérdidas económicas de las empresas que hacen uso de este corredor”, señaló.
Como rutas alternas, el Invías recomendó los desvíos por los corredores Medellín–Cisneros–Puerto Berrío y Medellín–Manizales–Bogotá. Las autoridades exhortan a los viajeros a consultar los canales oficiales, como el #767 y el sitio web del instituto, antes de programar desplazamientos. Además, se recalca la importancia de acatar las directrices de tránsito establecidas para salvaguardar la seguridad de los usuarios.
El Gobierno nacional, mediante el Ministerio de Transporte y la dirección de la ministra Mafe Rojas, reiteró su compromiso con el restablecimiento de la conectividad en esta vía, considerada fundamental para la movilidad y el desarrollo económico de Antioquia. Los equipos técnicos y operativos permanecen en el lugar con la meta de habilitar el corredor en el menor tiempo posible.
Publicación de Fedetranscarga
La Federación de Empresarios del Transporte de Carga manifestó su inquietud ante el cierre total de la Autopista Medellín–Bogotá, específicamente en el tramo Santuario–Caño Alegre, en jurisdicción de San Luis, Antioquia.
Fedetranscarga subrayó la importancia estratégica de esta autopista dentro de la red nacional de transporte de carga, dado que conecta el centro con el noroccidente del país. La entidad explicó que la interrupción afecta la circulación de alimentos, insumos industriales y mercancías destinadas tanto al consumo interno como a la exportación.
El gremio precisó que el cierre ha tenido un impacto directo en la cadena logística, pues los transportadores deben optar por rutas alternas que resultan más largas y costosas. Esto ha provocado un aumento en el consumo de combustible, sobrecostos en peajes y mantenimiento, junto a una disminución de la productividad en el sector.
Los cálculos de la federación indican que cada jornada sin paso genera pérdidas económicas considerables, debido a los gastos operativos adicionales y los posibles incumplimientos contractuales.
El tráfico desviado a otras carreteras con menor capacidad ha acarreado mayores niveles de congestión y demoras, además de exponer a los usuarios a riesgos adicionales, en un contexto de lluvias constantes que exige monitoreo y acciones técnicas continuas.
Fedetranscarga pidió al Gobierno y a las entidades responsables del sector priorizar la remoción de escombros, estabilizar el corredor, ofrecer información clara sobre los avances y adoptar medidas preventivas para evitar situaciones similares en el futuro. La federación aseguró que seguirá vigilando la evolución de la emergencia y mantendrá informados a sus afiliados.